Porque no definas la palabra “noche” sin visitar antes Iquitos. Porque no te dejes llevar por el rumor intenso de la ciudad sin antes recorrer sus pliegues, sin acomodarte sobre sus esquinas, sin codiciar antes el perfume barato de sus tentaciones. Beatriz te aconseja una larga travesía. Pero Beatriz es hincha del rouge rojo grosella-grosería. Beatriz es una diosa de piel canela, de largas piernas, de ojos como la miel más intensa que te seduce por 150 dólares en la jaula indomable del Alfil Mañoso. Beatriz es amiga de Rosa, que camina sin almas que le dicten la travesía por la vereda del estadio Max Augustin, por el Norte doloso de la calle Putumayo. No definas la palabra “pasión” sin antes recibir un beso de los labios de Rosa en el oscuro silencio de la Urba Lores, en el cemento injuriante de la Plaza Sargento Lores cayéndose a pedazos de vergüenza por la política y sus cerdos, por los periodistas y sus chacales, por los ladrones y sus mastines.
No definas la palabra “vida” sin emocionarte un segundo ante la perfección de la figura de Juanita enfundada en un topcito multicolor que dice “Life is beautiful”, mostrando un tatuaje demente debajo del ombligo y que te invita a sentarte en alguna mesa del Refugio con el aire de una mujer salvaje que le daría de cachetadas a todas esas viejas que se preocupan por el ruido y la hipocresía con el furor de sus senos perfectos. No, el Refugio no es un reflejo de esta ciudad, no es el paraíso de los infieles, tampoco el corazón de las tinieblas: es el Purgatorio que creyó ver Jean Echenoz en su novela “Al piano”; es el lugar dañino, insano, maligno que profetizó Javier Reverte en “El río de la desolación”; es más intolerable que placentero según lapidaria frase de Alberto Fuguet. Y es la Tierra del Dios del Amor, según la cojudísima frase de Raúl Vásquez.
Porque la noche iquiteña, compadrito de otras esferas, es así: salvaje, inmoral y abiertamente brillante. Porque es muy justo que te tomes unos tragos en el Musmuqui, que sientas el brillo intelectual y open mind, el glamour en forma de tambo del Níkoro, que te sumerjas en la decadencia amorosa de La Gota Fría, homenaje charapa a Carlos Vives y a las parejas que hacen de las suyas en el puente de madera que transita entre la Plaza Castilla y la Plaza Clavero. Porque no te olvidas nunca de chupar en el Arde Papi, en el Copacabana, porque no le haces ascos tampoco al Anubis, mucho menos al Ritmo de la Noche, que se cierra y se abre por encanto de magia. Y puedes tener a tu costilla a tu lado y sentirte un hombre de aficiones canoras en todos los karaokes de la ciudad, que no llegan a los dedos de tu mano. Comes harta grasa en el Antojitos, tomas caldo de gallina por la Alfonso Ugarte, te mandas con un chaufa con cucarachita en un chifita de la prolongación Moore, o sí no, claro está, te encargas de enrumbar al fiestón total, a la consecución del auténtico espíritu de esta selva de minifaldas envolventes.
Chapas tu carro, tu moto, tu motocarro, tomas tus setenta céntimos de nuevo sol o te loqueas a pata, nomás, y llegas al fin de la diversión, al génesis de todo esto que somos. Defines “Iquitos” con atravesar, sin necesidad de bastón, el Agricobank; abrumarte, sin necesidad de una pequeña guía, El Monte; cuando recuperas el aliento y miras atontado a tres mil almas bailando, como en un ritual de la carne, en el Complejo del CNI. Porque para esto existe Explosión, Kaliente, el nuevo Dinamita que se presenta en sociedad en el Parthenon Hotel. Porque las siluetas impresionantes de una Kameetza, de una Orquídea Salvaje, de una Shutaca te envuelven en sus brazos, en sus caderas invencibles o en el burbujeante aliento de la cerveza, mientras todas las voces impactantes, mientras todos los músicos inspirados, mientras todas las bailarinas de diminutas prendas te comen el deseo, te lo lubrican, te lo sacian, te enervan y te lo vuelven a incrustar en su exacta dimensión.
Fotos: Pedro Mayor; archivo personal.
1 comentario:
fue uno de los mejores post que he leído; sin afán de ofender a nadie, jamás pensé que un paisano mío tendría esa prosa al menos por la red. ahhh una pregunta como puedo hacer que este post aparezca en mi cuenta de facebook o twitter..?? quisiera recomendarla a otros a través de estos medios.. gracias
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