02 noviembre 2008

Una ciudad, hoy


Iquitos tiene 144 años y un pasado que aún espera reconciliarse con el futuro.

Iquitos tiene un cielo que a menudo se tiñe de rojos, naranjas y grises. Tiene también festivales de amarillo, de azul pastel y de violeta claro.

Iquitos tiene varios canales de televisión y un puñado de programas que pueden llegar a mirarse con cierta decencia.

Iquitos tiene una historia rica en esfuerzos de la nada, riquezas de la nada y fortunas de la nada (porque nadie entiende cómo llegaron a constituirse)

Iquitos tiene un estadio llamado Max Augustin que es fabuloso cuando es de noche y se prenden sus reflectores y alguien recoge una pelota desde el punto exacto de penal que da hacia la tribuna Norte.

Iquitos tiene una cerveza que dicen es la cerveza de nuestra tierra que sabe a sal de frutas mezclada con aceite de hígado de bacalao.

Iquitos tiene un equipo de fútbol llamado CNI que hace 16 años pugna por retornar a la primera división nacional, infructuosamente. También tiene un equipo que debería lograr su objetivo solo si la Providencia es amable con la tierra.

Iquitos tiene aún autoridades que no han estado a la altura de sus responsabilidades. Además, tiene también aventureros que han hecho del poder un negocio, de las regidurías un cupo que te cuesta treinta mil dólares, de los hombres de saber unos mequetrefes que graban subrepticiamente a sus interlocutores.

Iquitos tiene un grupo musical llamado Ilusión, que tiene una canción cuyo estribillo dice así: Una ladrona eres tú/una ladrona mala mujer, que tiene a su vez gran pegada en el público. Este grupito, Ilusión, tiene una cantante llamada Stephanie Sánchez, “La Negra”, de piernas duras, torso sensual y labios intensos, que te eriza los vellos de todas las partes de tu cuerpo cuando te susurra los acordes de su nuevo hit.

Iquitos tiene un Aeropuerto Internacional llamado Francisco Secada que es el mejor lugar para salir, pero también el mejor lugar para volver.

Iquitos tiene el paisaje más espectacular de todos cuando llega la noche, ha llovido recientemente y en el cielo aún se observan resplandores, mientras uno corre a 80 kph en la parte trasera de una camioneta que te lleva hacia Nauta.

Iquitos tiene un pintor llamado Miguel Saavedra, que valdría la pena mirar con mayor detenimiento. Es una de las nuevas realidades de la plástica regional.

Iquitos debería leer menos periódicos sensacionalistas y revisar algunos blogs con gente que escribe bastante mejor que en los periódicos sensacionalistas.

Iquitos – aún – tiene una espacial vocación por los mitos y las explicaciones irracionales. Tiene, además, un perturbado muerto por una marca que creó una psicosis de histeria colectiva.

Iquitos tiene una hermosa miss Loreto llamada Mayra Fernández, que era simpática cuando se fue a Lima y regresó realmente despampanante luego de concursar en tan prestigioso certamen de belleza (yo sí creo en las bondades de la ciencia para pulir diamantes).

Iquitos tiene una biblioteca municipal que parece no ser municipal (porque el municipio parece haberla abandonado), donde sus directivos tratan de hacer lo posible e imposible para que no se venga abajo.

Iquitos tiene una gran discoteca, llamada Noa, donde es posible la alquimia del pollo convertido en chela (notable). Tiene, además, una condecoración por haber resistido un Plan Zanahoria absurdo y también tiene la mejor infraestructura material, de sonido y luces de la ciudad (pero tiene los dj’s más haraganes, porque uno ya sabe cuál va a ser el menú bailable de todas las semanas). También tiene 12 años liderando el rubro, lo cual no es poco decir.

Iquitos tiene una proliferación de nuevas bandas, bandas amateurs, grupos de amigos que quieren hacerla con una guitarra, una batería y un vocalista entrador y carismático. También tiene una variedad de sueños envueltos en hoja de bijao, harto peinado emo y polo negro que busca, al fin, el sitial que les corresponde.

Iquitos tiene una procesión del Señor de los Milagros en la que, cada año, asisten menos fieles.

Iquitos tiene un local enorme, llamado El Pardo, que alberga a diez mil personas, donde, a veces, toca el grupo Explosión y, a veces, llena el local. También tiene un empresario musical que piensa traer a la ciudad a Olga Tañón (ojala lo consiga).

Iquitos tiene un restaurante llamado Al Frío y al Fuego, donde la experiencia de la comida amazónica es simplemente monumental.

Iquitos tiene un interés renovado por la cultura. Tiene un interés renovado por el cine (el próximo año se producirán tres películas en la ciudad). Tiene, también, editoras que apuestan por los libros, que editan a grandes como César Hildebrandt, que despiertan la pasión de grandes internacionales como Alberto Fuguet. Tiene, además, los ojos del mundo disparando sobre ella (Iquitos Bizarro se aproxima con fuerza).

Iquitos tiene un grupo de gente noble, especial, única e irrepetible, que se retrata especialmente en un documental como Amazónico Soy.

Iquitos tiene los mayores síntomas de contaminación sonora de toda su historia.

Iquitos tiene la peor conexión de Internet que he podido experimentar. Ni siquiera en ciudades menores, del interior de la región, se ha sentido tanto desperdicio de tiempo e hígado.

Iquitos tiene tormentas eléctricas que pueden originar apagones monumentales en plenos festejos eufóricos.

Iquitos tiene una particular propensión a celebrar con cerveza todo lo que pueda celebrar (o pretextar celebrar).

Iquitos tiene un río Amazonas, que es especial mirarlo desde el Boulevard, en la época adecuada y con la compañía adecuada.

Iquitos tiene momentos mágicos, como cuando vas a un local repleto de gente y en medio de todo, de tantas luces, y tantos brindis ves a alguien que mueve su larga cabellera, sonríe con gracia que te desarma y expone sus mejores joyas envuelta en el vestido negro ceñido más formidable que tus ojos puedan mirar. Y en medio de todo, el cantante, tu pata, entona algo así como “si mis lágrimas fueron en vano/y al final yo te amé demasiado/como yo/como yo/nadie te ha amado”.

Iquitos es una ciudad aislada del mundo, donde todo es diferente, extraño, chocante.

Iquitos, este 2008, es una ciudad, en la que, increíblemente, la gente en vez de huir, esta regresando. Está llegando. Esta adoptándola como su hogar. También es una señal que no siempre debes estar pensando en irte (aunque sepas finalmente que lo harás, más temprano que tarde).

Que esta casa, al fin y al cabo, también es tu casa.

Bienvenidos.

Foto: Javier Zapata
(Caretas)

10 comentarios:

Anónimo dijo...

cierro los ojos y en cada linea q escribes me llena de nostalgia... como se extraña la tierra, estupendo artículo!!!!!

Anónimo dijo...

En Iquitos hay también mucha gente que trabaja y se esfuerza anónimamente, que cree y lucha por mejorar las cosas. Esto generalmente no lo vemos ya que las taras, tonterías y huachafadas de la clase dirigente y de cierta gentita, tapan, a veces las cosas buenas y valederas que pasan en nuestra ciudad.
Es muy bueno tu artículo Paco, pero lamentablemente solo hablas de un Iquitos de 2000 personas, que es donde te mueves.

Paco Bardales dijo...

Hay un bastante marcado error de apreciación de la lectura del artículo hecha por el último anónimo. Este no pretende repartir premios o crear categorías de interés para personajes (de hecho, si asi fuera, la redacción sería interminable y francamente aburrida). Más bien es una sucesión rápida de imágenes que han ido creándose en mi mente y mis recuerdos en estos últimos dos meses a partir de la mirada iquiteña hacia adentro.

Creo que hay mucha gente que trabaja y etc y se merece reconocimiento. Y el reconocimiento viene en la medida de que tengan una mayor o menor consecución con el talento (porque, recordemos, el mayor entusiasmo no garantiza la mejor obra).

Pero, es cierto, ya habrà oportunidad de hablar solo de las cosas buenas de la ciudad. En todo caso, si algunos creen que se deba reconocer a algo o a alguien por sus méritos, que lo escriba. Es bueno también que la gente se exprese.

Sobre las dos mil personas que frecuento, francamente dudo que ella sean las que llenen El Pardo o el COmplejo, donde toca la nueva sensación musical llamada Ilusión. A lo mejor solo somos dos mil los que leemos blogs (lo cual es un número bastante apreciable, que yo agradezco)

Slds.

Anónimo dijo...

Paco, tu texto es un álbum fotográfico bastante parecido al que me hice desde que llegue a esta ciudad. Puedo identificarme con cada una de las imágenes que presentas, que nos presenta la ciudad, cuando la camino a diario.
Obvio no son todas, sería imposible. Es tonto, como pide un anónimo más arriba, pretender recrearlo todo, describir desde una sola óptica, la mirada de todos los demás. Lo que hiciste en este post es un acercamiento a eso, uno muy bueno por cierto, pero tan solo un acercamiento.

Un abrazo forastero en proceso de adaptación.

N3cho

Anónimo dijo...

n3cho mi pocho

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que desde hace un tiempo se ha logrado "introducir" Iquitos en Lima. Sea a Través del cine, la pintura y otras manifestaciones culturales. Y la imagen que se ha venido mostrando es la de un Iquitos Gay, sabrosón, chelero, divertido, corrupto, miserabilista y Restinguero.
No están mal eso, pero no es todo. Hay colegios, instituciones, gente anónima y madres organizadas que luchan diariamente para sacar adelante a sus hijos y a la sociedad. Repito: los desatinos de sus dirigentes y la estupidez acostumbrada de un grupito hacen que no veamos otras virtudes que tiene nuestra gente. ¿acaso exagero? De vez en cuando deberíamos ensalsar estos esfuerzos, hay que buscarlos y descubrirlos, ellos no lo hacen por figuretismo ni les interesa. Existe simplemente.
En Iquitos no hay más Gays que en otros lados, pero si seguimos presentándolos como una identidad o una imagen cultural de la ciudad, no ayudamos a mejorar las cosas. Hay más, mucho más...
Y no era una crítica al artículo de Paco, es en general, esa es la imagen que estamos dando porque nos divierte, provoca risas y curiosidad. Lo sórdido y lo morboso siempre atrae y vende.

Paco Bardales dijo...

Totalmente de acuerdo

Iquitos da para màs (y tiene mucho más).

Slds

Anónimo dijo...

Esta discusión se parece a las tertulias que escuche sobre Amazonico soy.

Si bien es cierto no ha exitido una critica oficial sobre Amazonico Soy. Las 40 personas con las que he comentado verbalmente sobre ese documental, discrepan con el contenido, pues es cierto que presentan gente amazonica, pero en nada se resaltan las carateristicas amazonicas. No hay un solo extractor forestal, indigena, chaman, artesano, cauchero, mitayero, profesor, empresario o investigador, hasta motocarrista. Pero sí se resalta a los niños de la restinga (q no esta del todo mal), el gremio gay, el fulbito gay, etc. Ser gay en la amazonia, no tiene mucha particularidad, que ser gay en otras ciudades (al menos que lo particular sea que tienen un campeonato).
Lo mejor de AS es R. Vasques.

Explosion s una manifestacion burda de la gente amazonica, su aporte a la musica es minimo, no han creado un solo tema con sello tipico. La tigresa ha aportado más.

Por ahí ecuché a un intelectual decir que no quiere criticar, más bien que va elaborar una nueva propuesta, donde si se presente la escencia del hombre amazónico de nuestros tiempos.

Por ahi mencionaron que el documental se debió llamar "Amazonico de Iquitos de mal barrio soy"

Keyser Melendes

Choy dijo...

esta bonito tu post, lo único que no me gusta es la foto.
nosotras no andamos así en la calle.
no no XD

y yo también quiero que me arregñen los diamantes =D

explosión rulz!!

x)

Luisa Briceño dijo...

Me encanto, me llenó de nostalgia y a la vez me arrancó más de una sonrisa, son situaciones que realmente vivimos día a día. Debo admitir que amo a Iquitos (aunque realmente más que una ciudad lo considero un pueblo grande) porque aquí está toda mi vida (en lo que se refiere a experiencia) pero a veces también es bueno alejarse de todo y buscar un momento para desaparecer, gracias Paco porque como alguna vez te dije, aunque la mayoría de las cosas que dices no sean para mi, al leerlas o escucharlas me recuerdan quien soy y me da fuerzas para continuar, eres un excelente amigo.