09 mayo 2008

LA MUJER PERFECTA

Por: Gino Ceccarelli

Todos los hombres tenemos un ideal de belleza femenina. Es impresionante la cantidad de versos, novelas, cuentos, edificaciones, canciones, cuadros y otras formas estéticas, que los hombres, a lo largo de la historia, hemos dedicado a las mujeres.

Hasta el más machista o insensible de los varones puede quedar anonadado, desarmado, rendido y enternecido cuando está frente al espectáculo más grandioso de la creación: una mujer hermosa. Pero esta pequeña historia que me sucedió puede poner en crisis el ideal de la perfección.


(Brigitte Bardot, ideal femenino de la belleza francesa de todos los tiempos)

*****

La combi que hacía colectivo por la avenida Arequipa y donde yo viajaba incómodo debido al reducido espacio interior y de sus asientos, se detuvo. Subió una mujer que como por arte de magia llamó mi atención y la de todos los pasajeros. Era increíblemente bella.

Se sentó delante de mío y desde mi sitio privilegiado empecé a observar todo lo que ella tenía: cabellera perfumada, brillante y de un negro profundo, hombros tersos y delicados, manos finas, pies pequeños que califiqué de perfectos, tenía el perfil más hermoso que había visto en mi vida, ojos grandes y pestañas mucho más, boca carnosa y bien dibujada. Noté también que no estaba maquillada. Era terriblemente hermosa sin ningún tipo de agregado.

Dicen que las mujeres sienten las miradas de los hombres. Ella volteó, me miró a los ojos y me preguntó la hora.

Su voz era como un arroyo sensual y cantarino; remarqué que tenía una dentadura perfecta.

Le dije la hora y “vas a llegar tarde a tu cita”.

-Así es- me respondió –mi cita es con algunos libros en la Biblioteca Nacional.
-Qué curioso, justamente yo también me dirijo a la biblioteca... (en realidad iba a la Escuela de Bellas artes).

Entablamos conversación y como toda mujer, notó mi nerviosismo. Inteligente, graciosa, amable. Coincidíamos en ideas y puntos de vista. Estudiaba Historia del Arte en la Universidad Católica (¡qué maravilla, una coincidencia más!). Cuando bajamos y nos pusimos a caminar descubrí otras virtudes: alta, caminaba con garbo, cuerpo escultural, cuello largo... yo sentí un escalofrío ante tamaña belleza, en todo caso, era el tipo de belleza que yo imaginaba... para mí.

En realidad ese día nunca llegamos a la biblioteca, terminamos en el bar “El Cordano” charlando felices, bebiendo vino hasta la medianoche. La acompañé hasta su casa y ambos nos pusimos tristes a la hora de despedirnos. Quedamos en vernos al día siguiente para revisar algunos libros en... ¡la playa!

Cuando la vi en ropa de baño me dije que eso no podía ser o existir. Era perfecta, maravillosamente perfecta. Fue uno de los días más felices de mi vida.

Esa noche fuimos a bailar (bailaba como una diosa) y más tarde fuimos a tomarnos una última copa en mi apartamento.

Me sentía privilegiado que una mujer como ella también se sintiera feliz con mi compañía. Yo era un gigante.

Cuando sus ojos me miraron con ternura y cuando sus manos empezaron a acariciarme, sentí un escalofrío (tibio) que recorría todo mi cuerpo.

¡Las estrellas del cielo brillaron esa noche en mi cuarto! Nos complementamos como Dios manda y nos amontonamos durante horas. Lo que pasó esa noche no les puedo contar.

Al final de la jornada prendí un cigarillo, y mientras observaba las estrellas que aun flotaban en mi cuarto, ella se quedó dormida.

-Es la mujer perfecta- me dije.

Hasta ese momento no había encontrado en ella algo que pudiera parecer un defecto. Pero así como la vida puede entregarte maravillas cuando menos esperas, te brinda otras sorpresas en cualquier momento. Cuando se quedó dormida entendí que hasta la mujer perfecta tiene sus defectos.

Un ronquido que más parecía un estruendo perturbó mi sueño. Prendí la luz y en ese momento vi algo que no olvidaré nunca.

Tenía la boca abierta, enorme, con un rictus extraño que deformaba sus hermosas facciones, un hilo de baba recorría su mejilla y caía sobre la almohada que estaba mojada. Con los ojos muy abiertos y vidriosos, como asustada o como un cadáver, deformaba lo que fue un dulce semblante. Sus ronquidos graves y cortados, como si se fuera a asfixiar, hacían correr hasta las arañas.

Traté de despertarla y no pude, sus ronquidos iban en aumento y por más que la sacudía, lo único que lograba era que la baba se esparza sobre su (ex) hermoso rostro. La puse boca abajo, de costado, del otro y nada, no se despertaba y seguía roncando.

Esa madrugada dormí (o traté) en el sofá de la sala. Hasta ahí llegaban sus rugidos. La hermosa mujer con quien había compartido los momentos más maravillosos de mi vida por algunas horas, de pronto, cuando al fìn caía presa del sueño más profundo, se convertía en algo muy parecido a las brujas de los cuentos de hadas.

- “Parece una pendejada de Dios”- me dije.

La magia, lamentablemente, se había acabado...

12 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajaja parece una pendejada de Dios, jajajajaja

¡Paco, no lo dejes ir! ¡que postee siempre!

Anónimo dijo...

Que buen sueño Gino.
Por otro lado se nota que conoces poco de las mujeres. Supongo además que conoces poco de como duermes.

Será que todos los artistas tienen ojos de microscopio a la hora de ver a la gente.

Anónimo dijo...

Oe Paco,
de onde salió este won? siempre comenta con mala leche? y por que se pica con Gino?

Gino dijo...

Seguro que conozco poco de mujeres. Espero que nos des lecciones ya que (por lo que afirmas) debes ser un gran experto en mujeres, sueños (incluidos los míos) y de cómo piensan y sienten los artistas.

Estaremos esperando a que nos des algunas clases...

Gino.

Anónimo dijo...

Oye segundo anónimo, no entendí eso de que los artistas tienen ojos de mocroscopio a la hora de ver a la gente. Que yo sepa, los mocroscopios nos hacen ver cosas que normalmente escapan a los ojos y, si quieres, mucho menos románticos o bonitos de lo que son. Y en este post, Gino ha visto todo bello en la señorita, hasta que le toca verla (y oírla) dormir y se le acaba el idilio. No veo el mocroscopio por ninguna parte ¿y ustedes?

Además, como que dudas que Gino haya tenido esta experiencia, de hecho lo tomas como que ha venido a contarnos un sueño. La historia se me presenta muy verosímil. Y si no lo es, ¡qué importa! lo importante es que sus posts son divertidos y si no te gustan, no los leas y ya.

Paco, la próxima banéalo, viene a malear el ambiente nomás. Y tú Gino, sigue posteando, me encantan tus posts.

Anónimo dijo...

Hum... quise poner microscopio, y vaya que me equivoqué repetidamente en la palabra. Sorry, suena a moco, jajajaja.

Anónimo dijo...

Hay que hacer justicia, el autor del post se habrá metido una bomba cuando se topó con su rubia y todos sabemos que en ese estado nirvánico todas son hermosas.
No hay que ser envidiosos ni hacer hígados, que lo mejor está en leer y comentar.
Al

Anónimo dijo...

Segundo anónimo.
Primero no necesito ser experto en mujeres para conocer que cuando las personas duermen sean hombres o mujeres, no muestran su mejor angulo o cara.

Hasta ahora no conosco que exista alguna mujer que hasta cuando duermen siga pareciendo rica.

Y tengo argumentos para pensar que conoce poco de mujeres pues, una noche le vi en el complejo del CNI, cuando usted trabajaba en el INC, muy cerca del escenario, usted vestia una camisa roja encendida. Yo vi que usted miraba con mucha atención y detenimiento la vestimenta de Keyla y Alice (QPD). Sobre todo todo el atuendo de sus cinturas para abajo. Tanta era su concentración que atras de usted se generó una bronca, y usted ni se percato. Se había concentrado tanto, que a todos mis patas les llamó la atención. Lo que yo les dije, Quièn sabe, las debe estar estudiando.

¿Por que lo recuerdo?, porque a mi grupito de patas nos tapabas la vision eras el más alto de adelante.

Respecto a la vista microscopica, es por la descripción que hace, no se le olvido ningùn detalle. Sus apreciaciones son milimetricas. Y ese comentario no tiene ninguna mala intención.

Si mencionè lo del sueño, fue porque la descripciòn de la chica y los hechos suenan a ficción (y no tendrian nada de malo si fuere así). Pero por otro lado lo que dice el último anónimo tambièn es una teoria, y no tienen ninguna pica de por medio (lo de los tragos).

Respecto a lo de malear el ambiente, y de que me banee Paco. Se nota que usted señor quinto anónimo es una persona con poca tolerancia, en fin es su manera de ser, pero del intercambio y discrepancias se tratan las redes sociales e internet.

De seguro a usted le gusta las sociedades pateras, donde todo el mundo se frota, y se dicen tantas flores. En todo caso si así fuere, respeto su forma de ser.

Yo no tenía mala intención.

Anónimo dijo...

BUENA GINO AL FINAL TE LA COMISTE LUEGO LA HUBIESES PUESTO UNA SABANA GRUESA Y NO TE HUBIERAS MARTIRIZADO...JAJAJA

Anónimo dijo...

Reconozco que eres muy divertido. Tus explicaciones son geniales. Después de lo que dices no hay gran cosa a decir...
Te felicito por el atrevimiento de juzgarme y hacer una rediografía de mi persona en base a un relato y a que alguna vez te tapé a las bailarinas.
Suerte campeón.
Gino

Anónimo dijo...

A ver, a ver, quiero contar bien, según el segundo anónimo, (que después resultó siendo el octavo anónimo) yo era el quinto anónimo (ahora seguro soy el décimo si no me gana otro por puesta de comment) está chistoso ésto.

Bueno, eso de que Paco banée al segundo anónimo es broma, pues. A Paco le encanta que sus comentaristas expresen sus ideas, de hecho que él nunca va a banearlo, a menos que entrara insultando o cosas así para que lo expulsen así nomás. En discrepar está el gusto.

Y sobre la historia de la pelea en el complejo del CNI, no logra convencerme de que la fijación de Gino en las bailarinas sea motivo para afirmar que por éso no conoce de mujeres. Las pocas veces que he ido, he visto A TODOS los hombres hacer lo mismo, ponerse delante para poder apreciar a las medio desnudas señoritas. Pero sí creo que de repente las estaba estudiando. Después seguramente pintó alguno de sus cuadros inspirándose en tanta belleza.

Tot Dental dijo...

Lamentablemente no es oro todo lo que reluce y hasta lo mas bello puede ser imperfecto, eso si este problema tiene fácil solución o unos tapones o que pruebe la orthoapnea.
Un saludo cordial.