Cloverfield es una de esas películas que se agardecen porque, de vez en cuando, nos señalan que el mundo del cine es invencible. No importa cuánta lógica exista en la vida. No importa si sus premisas terminan siendo disparatadas. No importa, siquiera, que su planteamiento visual termine colándose entre los línderos de lo absurdo. La imaginería triunfa.
Y eso es lo que Cloverfield termina siendo: un gran fuego de artificio, destinado al solaz y el entretenimiento del respetable.
Y en ese sentido, cumple, con creces. La peliculita (con aire indie pero monstruoso presupuesto) te pone los pelos de punta. Juega con tus sentimientos. Te zarandea como le da la gana y te sube a la montaña rusa, para que después te vayas de un lado a otro, como en un moviemiento pa-ti pa-mí. Y de todo eso no queda nada: Solo tú, con tu cara de huevón, diciendo ¿ya se acabó, verdad?
Cloverfield es el cine del ilusionismo, del truco (barato o caro, qué más da) que genera millones de espectadores que se pasan la voz y transmiten las premisas de la peli en forma viral. Eso es lo que muestra Marco Sifuentes en su último post sobre el tema. Y claro, como toda reacción en cadena que se precie, han salido frikis y espadachines en todas partes a defender el valor intrínseco que emana de sus fuentes: que es vanguardista, que tiene un planteamiento estético determinado, que es emocionante, que revaloriza el cine de género, que sí y que no y que más bla bla bla...
Ejem.
Vayamos por partes.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Me parece una visión excelente de "Cloverfield".
Por mi parte, yo resaltaría que la idea de lo "monstruoso" es contrabandeada por la película a nivel ideológico. Lo monstruoso, bien puede estar sujeto a votación universal y secreta, para que se demcratice el contenido del concepto.
¿Es "monstruosa" la guerra? Los géneros cinematográficos distinguen entre el género bélico y el género de horror... ¿Se entiende ahora cómo se distancia la guerra del horror en el sistema de producción en el que vivimos? Aquí está lo ideológico de "Cloverfield".
Si le apetece leer mi comentario sobre "Cloverfield":
Nací en Iquitos, en una casa con techo de calaminas y gatos ladrones. Fui un muchacho tranquilo, a pesar de Alan García y el acné. Estudié Derecho para tener acceso a la biblioteca de mi universidad. El periodismo me descubrió oficios decentes en medios escritos. He participado como columnista, ensayista, narrador cronista y analista de diversas publicaciones (muchas más de lo que merezco y debería). He trabajado en todo lo que cayó para parar la olla: promotor cultural, coordinador de eventos, negro literario, conferencista, organizador de semanas turísticas, comentarista radial, jurado de concursos de belleza, editor de videoclips, libretista, asistente de cinematografía, representante de ventas, acompañante de RR.PP. Mi cuenta bancaria atraviesa la desnutrición absoluta. He publicado en coautoría “Libro de Estilo de Kanatari” (2004). Tengo mi espacio semanal en Pro & Contra, escribo notas sobre cine en un portal web y administro este blog. Acabo de publicar el libro de crónicas IQT (Remixes). Añoro la asepsia de los aeropuertos y el olor de los aviones. Siempre me estoy yendo, no sé por qué.
1 comentario:
Me parece una visión excelente de "Cloverfield".
Por mi parte, yo resaltaría que la idea de lo "monstruoso" es contrabandeada por la película a nivel ideológico. Lo monstruoso, bien puede estar sujeto a votación universal y secreta, para que se demcratice el contenido del concepto.
¿Es "monstruosa" la guerra? Los géneros cinematográficos distinguen entre el género bélico y el género de horror... ¿Se entiende ahora cómo se distancia la guerra del horror en el sistema de producción en el que vivimos? Aquí está lo ideológico de "Cloverfield".
Si le apetece leer mi comentario sobre "Cloverfield":
http://perucine.blogspot.com/2008/02/cloverfield-monstruo-cloverfield.html
Jorge Luis Villacorta Santamato
http://perucine.blogspot.com/
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