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06 julio 2008

Nicole Faverón sobre moda e Iquitos


He aquí una entrevista sobre temas mayores y menores que hicimos con Nicole Faverón Vásquez, la top model de estirpe iquiteña que la está rompiendo a nivel internacional. Nos encontramos en Lima, recién llegada de Nueva York, y esto fue lo que nos dijo:

¿Qué es la moda para ti?
Es un conjunto de creaciones y habilidades, donde el diseñador expresa su talento, el publicista hace el marketing, el empresario invierte y da trabajo. Es el arte de los estilistas, de las agencias y las modelos que muestran los diseños. En sintesis, es una combinación de pasión, estética y arduo trabajo.

¿Cómo surge tu interés por el modelaje?
Al terminar el colegio en Iquitos, en Nuestra Señora de Fatima, vine a Lima a estudiar Psicologia (mi deseo es hacer mas adelante una especializacion en niños especiales). Pero, al mismo tiempo, siempre he tenido la inquietud de desarrollar interes vinculados con el arte. De ahí surge el modelaje. Me inicié en este campo en junio del 2007 y he modelado en Lima y otras ciudades para las principales marcas y los más reconocidos diseñadores.

¿Qué significa haber ganado el concurso de la Agencia Ford internacional?
Significa una gran alegria y a la vez una responsabilidad, es tambien la oportunidad de trabajar como modelo en los Estados Unidos con la Agencia Ford, una de las mas importantes en el mundo. Además, es la posibilidad de ampliar el mercado para las modelos peruanas.

¿De qué modo ha cambiado tu vida luego de ganar este concurso?
Cambió principlamente por el hecho de que debí dejar temporalmente mis estudios en la universidad, ya que debo viajar a Nueva york cuando la agencia asi lo requiera.

¿Qué sientes cuando estás en Nueva York?
Siento que es una gran oportunidad, es un logro personal y un orgullo trabajar en una ciudad tan competitiva y grande, con muchos matices culturales, con gente de diversas nacionalidades e idiomas.



¿Crees que el mundo de la moda es más difícil de lo parece?
Como todo trabajo, son necesarios dedicación, esfuerzo y cariño con lo que se hace, es la capacidad de poder mostrar el arte y trabajo de los diseñadores y estilistas. En el mundo de la moda como en otros trabajos hay cosas positivas y negativas, pero en genral es un oficio bonito y creativo.

¿Te has sentido demasiado intimidada en el mundo del modelaje?
Demasiado intimidada no, solo al principio acostumbrarse a las miradas de las personas en los desfiles, a la presión y al tiempo prolongado que a veces puede tomar una sesión de fotos, o prepararse para un desfile.

¿En qué consiste tu dieta alimenticia?
Tengo la ventaja que puedo comer casi de todo y no hago dietas especiales para mantener un peso adecuado, solo evito los alimentos que contengan grasas saturadas y azúcar en extremo.

¿Cómo es un día común en tu vida?
En las mañanas estudiar el ingles (el cual ahora es necesario para mí), en las tarde prepararme para alguna sesion fotografica o un desfile, una prueba de ropa y, más tarde, compartir con mi familia y amigos.

¿Cuáles son tus diseñadores favoritos?
Tengo muchos, pero en especial me encanta la originalidad y estilo de Jack Abugattas, así como la capacidad de José Ferrand para dar realce a la mujer en sus vestidos.



¿A qué modelos admiras y quisieras imitar?
Admiro el trabajo de la modelo Lili Cole, pero no imitaria a nadie, porque cada persona tiene un estilo propio y diferente.

¿Qué cosa no debe faltar nunca en tu guardarropa?
Jeans, ropa sport y zapatillas comodas.

¿Qué se te viene a la cabeza cuando te preguntan sobre Iquitos?
Mis primeros pensamientos son para mi familia, mi mama y mi hermana que viven ahi, pienso tambien en la calidez de las personas, vienen a mente los bonitos recuerdos de los años que viví, mis amigos de barrio y del colegio. Tambien pienso en la belleza de la selva y todas las cosas que hacen de Iquitos un lugar muy especial donde vivir.

¿Te consideras una iquiteña?
Me siento iquiteña porque me identifico con su gente, con su realidad. Quisiera un Iquitos prospero, moderno, con trabajo y sin pobreza. Por mi madre, que es loretana, desde pequeña aprendi a valorar y a sentirme orgullosa de mis raices, como parte fundamental de cada persona, son las vivencias las que te crean lazos con un lugar, no el lugar donde naces.

¿Qué necesita Iquitos para lograr un mayor desarrollo?
Iquitos necesita desarrollar su mayor potencial, que es el turismo. Necesita inversion estatal y privada en este campo, necesita leyes que favorezcan a la region, requiere que los pueblos en las riberas de los rios, donde no ha llegado el desarrollo sean atendidos en sus necesidades y no olvidados.



¿Quiénes son las personas más importantes en tu vida y por qué?
Mis padres Eliana y Enrique quienes me han enseñado valores y a tener claro que una persona es única por sí misma y por sus cualidades, no por lo que tiene (lo material es pasajero pero la amistad sincera trasciende en el tiempo). Mi enamorado, quien con paciencia comprende el stress que ha veces produce mi trabajo. Melisa, mi hermana, quien es mi gran amiga del alma, y mama Dora (mi abuela), a quien amamos y extrañamos y que siempre esta presente en nuestros corazones.

Si pudieras hacer una sesión fotográfica en la Selva ¿cómo te imaginas que sea esa sesión?
Me imagino una sesión de fotos con el fondo del rio Amazonas, con matices de colores naturales (del cielo y los árboles), con el paisaje del Zoologico de Quistococha, con una boa, loros o algún otro animal exótico; en el Boulevard o en el puente Itaya. Me gustaria de alguna manera promocionar el turismo a través del modelaje.

¿Alguna vez te has sentido tentada a seguir otros rumbos artísticos o profesionales además del modelaje?
En algun momento por la actuación. He llevado algunos talleres y es una posibilidad estudiar en el taller de Alberto Isola, sin embargo, por ahora me dedico de lleno al modelaje.

¿Sientes que has debido sacrificar algo por el modelaje?
La continuación de mis estudios universitarios (que espero reiniciar pronto) y, durante el tiempo que estoy en los Estados Unidos, no poder compartir con las personas que quiero. Pero es tambien un tiempo de aprendizaje y nuevas experiencias.

¿Cuándo y dónde has sido más feliz en tu vida?
Siendo la felicidad momentos en la vida y un estado de ánimo creo que he sido feliz muchas veces, con mi familia, con Axel, al ingresar a la Universidad, al ganar el concurso en Nueva York, jugando con mis perros, en momentos simples y con detalles que te hacen feliz como un dia de celebracion de año nuevo en el 2000 en la chacra de mi tio Lucho, en Iquitos.


24 junio 2007

ÑAÑITA


Aún restableciéndome del todo con Perú, he prendido la televisión (malsana costumbre de la que es probable que uno no salga indemne) y me he encontrado con el rostro espectacularmente maquillado de Claudia Portocarrero liderando uno de los espacios más populares del sector juvenil, el programa de Raúl Romero, Habacilar. Fotografiada en sugerentes posiciones, remedando a Jennifer Beals en Flashdance, dejándose llevar por los acordes del gran What a feeling de Irene Cara, sus labios carnosos-bótox, su puchero de diva emergente, su cuidadoso vestuario i-love-Gamarra-fashion y sus modales de mujer sencilla le han granjeado rápidamente el rótulo de top model de alto perfil. La gente sabe que está ante una celebridad. Ella también lo sabe. Pero, aún encantándole, no puede dejar de sentir stress por tamaña responsabilidad.

Claudia Portocarrero tiene 22 años y es probablemente uno de los personajes más populares de Iquitos. Su rostro y figuran son marcas registradas de la cerveza que pretende representar a la ciudad. Las chiquillas de afanes danzarines e histriónicos, de grandes, quieren ser como ella. Además, es la hija predilecta del marketing. Todo un logro para una chica que debutó hace seis años bailando en las movidas televisivas, haciendo de relleno en programas cómicos de mal gusto, comiéndose las tripas y el orgullo esperando, agazapada, su gran oportunidad.

No es precisamente algo que deba entusiasmarnos el hecho que nuestro estandarte principal ante el mundo sea una ex bailarina convertida en maniquí gesticulante, pero, claro, tampoco podríamos admitir desconocimiento (porque Claudia, mal que bien, es de la estirpe de las mujeres más famosas y deseadas de aquella parte del trópico). Su ascenso social, de la mano de su novio Dilbert Aguilar, un productor chatito, jorobadito, feo (cariñosamente apodado como “chullachaqui”) pero de afinado carisma y mayor talento para el negocio cumbiambero, es probablemente uno de los más importantes logros que una mujer del extramundo – robémosle el término a Andrea Montenegro - de las elites estéticas se haya hecho un gran espacio en las pasarelas de la alta sociedad limeña. Teniendo en cuenta los humildes orígenes de Claudiña, este es doble mérito

Porque nunca fue una chica que se hiciera paltas con la pobreza material en que vivía; pero obviamente esas cosas nunca se olvidan. Y tampoco los inicios. Y tampoco el evidente racismo de que ha sido víctima en su intento de labrarse un nombre en un mundito donde sobran las siliconas, pero faltan los rostros –bellos – cetrinos. Obviamente, tampoco creemos estar frente a Santa Teresa de Calcuta. Claudia es un producto, una hechura de la publicidad, una señorita de calculada sonrisa y pose de bomba sexy del Perú popular. Y es un poco más rica y acicalada que antes, con su plata o la de Dilbert. Y también sabe que la televisión y el mundo del espectáculo es peor que la selva de verdad, y hay que sacar los colmillos en cada instante que pueda (y a veces hacer cosas no muy edificantes como puentear a tu compañero de conducción para hacerle ojitos a la patronal, sino pregúntenle a Beto Ortiz).

Claro, Claudiña es un producto que vende. Al lado de su pataza, la siempre achorada y sexy Angie Jibaja; vendiendo en los diarios de cincuenta céntimos; pegada sobre la pared de un taller de mecánica de autos, es todo un personaje. Y aunque aún no haya aprendido a hablar bien, y aunque la tele le quede aún muy grande para programa propio, y aunque a veces no deja de caer chinchosa cuando quiere dárselas de mujercita melosa, Claudia Portocarrero es un fenómeno que habría que tomar en serio. No solo porque tiene la belleza típica del peruano promedio, sino porque en cualquier caso, su sencillez y la verdad sobre su linaje le confieran un puesto especial entre aquellas mujeres que desarman con su sonrisa (fingida o no). Al fin y al cabo, nadie puede alegar más capas de maquillaje y más victorias encajadas a su favor en este último año (a pesar de las inevitables lágrimas y las zancadillas autodefensivas) que la Ñañita de sabor amazónico y garbo de fiera salvaje desatada.