07 diciembre 2005

Con éxito se presentó Antología de Ernesto Cardenal

Feria del Libro “Ricardo Palma” acogió libro loretano
Con éxito se presentó Antología de Cardenal en Lima

Ayer a las seis de la tarde, en el Auditorio del Campo Ferial de la 26° Feria del Libro “Ricardo Palma” que organiza la Cámara Peruana del Libro y ante un muy nutrido y entusiasta público asistente, se presentó la edición “Antología Esencial” del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, editado por Tierra Nueva Editores.
El Paseo de los Pintores del Parque Central de Miraflores fue escenario para que se desarrollara tan importante acontecimiento, en la cual estuvieron presentes algunas personalidades del quehacer social y cultural tanto de Lima como de Iquitos.
Las presentaciones se iniciaron con la presentación de Francisco Bardales, quien apelando memoria y al apoyo de una presentación multimedia de fotos e ilustraciones, hizo un balance de la visita de Cardenal a Iquitos, así como del libro editado especialmente por Tierra Nueva a raíz de la visita del Poeta a Iquitos, en setiembre, conmemorando sus ochenta años.
Posteriormente, el catedrático de la Universidad de Oklahoma y editor asociado de la revista World Literature Today, César Ferreira, se encargó de entregarnos una visión de la poesía de Cardenal, la cual brilló por su pertinencia y erudición.
Finalmente, el plato fuerte de la noche fue la presentación del video de homenaje a Ernesto Cardenal, realizado por los chicos del taller “La Restinga”, que fue muy celebrada y comentada por el público. Los organizadores quedaron complacidos por la respuesta, sobriedad y calidez de la presentación, constituyéndose en un verdadero éxito.

Cobertura total
Medios de comunicación promocionaron obra de Cardenal
(Lima 07/ Pro & Contra) Una cobertura periodística especial tuvo en los medios de comunicación de Lima la presentación del libro Antología Esencial de Ernesto Cardenal. La obra del poeta nicaragüense fue resaltada por los diarios capitalinos como una de las principales actividades de la Feria de Libro de Miraflores, en su fecha de ayer martes seis de diciembre.
Es así que diarios como La República, La Razón, La Primera, Perú 21, así como la radioemisora más importante del país como es Radioprogramas del Perú y las televisoras Canal N y Frecuencia Latina, dieron una cobertura cultural noticiosa de la obra de Ernesto Cardenal.
Diarios como La Razón y programas de televisión como Canal N y de radio como “Entre Amigos”, con José María “Chema” Salcedo, quien entrevistó a Cesar Ferreira y Francisco Bardales, encargados de la presentación de la Antología de Cardenal, destacó el esfuerzo de la Asociación Tierra Nueva Editores por el esfuerzo de promover cultura en la región amazónica, en especial en Iquitos. “Chema” Salcedo destacó el esfuerzo del periodista Jaime Vásquez y del grupo de jóvenes de Tierra Nueva. (Jorge Carrillo)

06 diciembre 2005

HOY MARTES 6: CARDENAL "CHARAPA" EN FERIA DEL LIBRO

Amigos:

Hoy a las 6 p.m. (hora exacta), en el Auditorio del Campo Ferial ubicado en Paseo de los Pintores del Parque Central de Miraflores se llevará a cabo la presentación del libro "Antología Esencial" del gran poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, en el marco de la 26ª Feria del Libro "Ricardo Palma", que organiza la Cámara Peruana del Libro.

Este libro fue editado especialmente por la editora loretana Tierra Nueva a raíz de la visita de Cardenal a Iquitos, en setiembre, conmemorando sus ochenta años.

Los esperamos, pues habrá conferencia, memoria, fotografía y video, todo en uno, siempre con la calidez y simpatía de la gente "charapa". Presnetan César Ferreira y Francisco Bardales. PerformAnce especial en video del taller de jóvenes en situación de riesgo "La Restinga".

Francisco Bardales
http://pakobardales.blogspot.com

04 diciembre 2005

HUMALA:UN NUEVO SALTO AL ABISMO

Sobre los desvaríos del nuevo outsider de la peculiar política peruana


El comandante Ollanta Humala, líder del extraño movimiento político autodenominado Partido Nacionalista Peruano, asciende día tras día en la carrera hacia la presidencia de la república, mientras Lourdes Flores recién se faja en el CADE, Alan García derrama verbo (y demagogia) en plazas llenas y Valentín Paniagua bosteza con la modorra de la tercera edad. Una última encuesta lo coloca en segundo lugar de las preferencias electorales, a sólo 10 puntos de la candidata de Unidad Nacional, mientras los analistas empiezan a avizorar una segunda vuelta entre ambos contendientes.

Todo un triunfo para este ex militar de refinadas maneras, apellido de estirpe andina y esquemas mentales bastante estrechos. Todo un triunfo también para una nefasta propuesta que combina falsedad, virulencia, pirotecnia verbal, racismo, clasismo y estupidez ideológica en generosas dosis, las cuales han creado un cóctel mortífero que, presumiblemente, ha resultado atractivo para cierto sector de la opinión pública, a quien el hartazgo y la podredumbre de una clase política cuyos extremos de corrupción y frivolidad resultan en extremo odiosos. Justamente, de ese descontento del Perú real con el Perú oficial, además de la destrucción del concepto de Estado homogéneo y poderoso es que se nutre el discurso y el bolsón electoral de Humala y lo dinamita en forma incesante, resultando de ella una constante descuartización del sentido de país que usualmente manejamos.

Y la agrupación de Humala, salvo su nombre (que evoca equivocadamente al de auténtico “cholo” o personaje de extirpe popular que sintoniza con las grandes mayorías) es una nadería. Porque no tiene plan de gobierno, ni estructura orgánica, ni cuadros técnicos, ni personajes importantes con dos dedos de frente que secunden con cierta dignidad algunos de los desvaríos que profiere el hermano de Antauro (el zafado ex comandante que hace casi un año generó un levantamiento sedicioso en Andahuaylas que cobró la vida de cuatro personas en un acto tan inconcebible como hasta ahora inexplicable, además de criminal).

Humala usa su demagogia y encandila masas que creen en él como el salvador de la raza oprimida, el caudillo militar que se levantó en armas contra la dictadura de Fujimori en octubre de 2000 (sin saber la historia oculta detrás de ésta) y desde aquél entonces su figura mediática ha sido la de un líder étnico-castrense, que parasita la figura del Mariscal Oscar Avelino Cáceres para mover su fichas y atraer incautos - algunos muy bien intencionados, por cierto - hacia su seno. Lo cierto es que este estilo no es nada nuevo. Ya lo conocemos, por la historia nacional y mundial.

Humala es ideológicamente fruto de la prédica de su padre Isaac, ex militante del Partido Comunista del Perú, que cree en el golpe de estado como solución a algunos de los problemas nacionales. Isaac Humala cree además en la necesidad de que la raza “cobriza” (como él la denomina) debe gobernarnos, excluyendo a todos los demás “blancos” “judíos”, “criollos” que no son parte de esta pureza racial. De ese resentimiento de clase, de esa ridícula (aunque cierta) forma de pensar, nació el mentado “etnocacerismo”, que, por cierto, es muy fuerte en la zona sur del país.

El humalismo adquirió todas las características del fascismo italiano, así como la payasada de los uniformes militares para los llamados “reservistas” (la mayoría ex combatientes de pasados conflictos y campesinos de los sectores sociales más paupérrimos y olvidados). Los andinos son los únicos peruanos químicamente puros para el humalismo ideológico; los demás son sólo connacionales de la boca para afuera, sospechosos de deslealtad a las esencias de la peruanidad. Durante mucho tiempo, los etno-caceristas desfilaban con sus carabinas, escopetas, armas blancas y garrotes para que nadie ponga en duda la seriedad de sus designios. Y estuvieron detrás de la muerte por linchamiento del alcalde de Ilave, Cirilo Robles Callomamani. No creen en el control y erradicación de las drogas y amenazan con la pena de muerte por fusilamiento a todos los que su desequilibrada prédica puede pensar como inaptos para la gran nación andina y popular predica.

Según el pasquín “Ollanta”, vocero oficial del grupo, morirán a balazos y en el paredón, entre otros, los delincuentes, los ladrones, los corruptos, las putas, los homosexuales, los blancos, los judíos, los pro-chilenos, los neoliberales, los creyentes del libre mercado, los periodistas, los políticos, los ociosos, los holgazanes, los ricos, y , en general, todo aquél que no crea en las ideas de una gran país al estilo de la Nación Bolivariana que profesa el gorila autoritario de Hugo Chávez en Venezuela, que al parecer estaría financiando al humalismo en su afán por expandir por expandir a todo el continente su prédica ultra-nacionalista.

Pero, tampoco nos equivoquemos de percepción: Ollanta Humala, aunque se presenta como un “cholo” más, es un tipito al que le gusta la buena vida, las mujeres criollas y frecuenta los más exclusivos locales de “blancos”. No estudió como todos los hijos del pueblo, sino en colegios muy caros y la familia profesa una pasión por Europa, donde algunos de sus hermanos han realizado post grados, llevado cursos de especialización simplemente residen. Y que durante la época en que fue nombrado agregado militar en Francia y Corea del Sur, se embolsicó nada menos que 270 mil dólares entre sueldos y viáticos. Y sus vínculos con el fujimorismo que pretendió derrocar hace cinco años se nutren cada vez con sus votos y sus alianzas ya muy poco ocultas, entre ellas reuniones secretas con María Jesús Espinoza y Absalón Vásquez, además de haber recibido favores de Vladimiro Montesinos en su carrera militar durante los años dorados de la dictadura, tal como revela un reciente informe del diario La República.

Este es el hombre de trayectoria sinuosa, incoherente en su propuesta política e ideológica y sus actos personales, con ideas trasnochadas, demagógicas, sin plan de gobierno ni ideas reales y concretas para el verdadero progreso nacional. Por este hombre cierto sector del electorado empieza a sentir candor, sin darse cuenta que apostar por él, como vemos, sería un verdadero salto al abismo, de los tantos que el Perú se empeña en perpetrar, muy a su pesar.

03 diciembre 2005

Iquitos en Feria del Libro de Guadalajara

Tomado de Semanario Kanatari (www.ceta.org.pe/kanatari) del 4 de diciembre.

Desde el pasado 26 de noviembre se viene llevando a cabo en la ciudad mexicana de Guadalajara la XIX edición de la Feria Internacional del Libro, considerada como una de las más grandes que se realiza en el mundo entero. En esta oportunidad el Perú es el país invitado, de allí la presencia en dicho evento de connotadas figuras del mundo literario e intelectual como el escritor Mario Vargas Llosa. También asisten autores internacionales de la talla de Tomas Segovia, ganador del "Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo"; Claudio Magris; Alessandro Baricco; Boran Petrovic, Arturo Pérez Reverte y Thomas Brussig.

Los eventos más relevantes serán el Foro de Literatura Fantástica, el homenaje a Julio Verne por su centenario y el bicentenario del extraordinario cuentista Hans Christian Andersen, quien encabezará el pabellón para niños. Además habrá un encuentro de escritores eslovenos. El presidente del Comité Organizador de la Feria, Raúl Padilla López, se ha mostrado orgulloso por los 19 años de existencia de la feria, que incluirá más de 600 actividades literarias.

La FIL espera la asistencia de 1.500 editoriales que tienen en exposición más de 280.000 títulos y a la que acuden más de 15.000 profesionales del libro, entre editores, libreros, bibliotecarios, distribuidores, agentes literarios y autores. Especialmente invitado para participar en esta Feria asiste a la misma el padre Joaquín García, Director del CETA, quien presentará la colección Monumenta Amazónica.

Padilla López aseguró que durante los nueve días del evento, la feria será visitada por más de 450.000 personas, lo que constituye una derrama económica importante para Guadalajara superando los 50 millones de dólares.

01 diciembre 2005

CARDENAL: VIAJE SIN ESCALAS AL PARAISO

Crónica de la singular visita del octogenario poeta nicarguense Ernesto Cardenal a la selva peruana

Un reluciente Airbus de la compañía LAN domina la pista de aterrizaje del miércoles 21 de setiembre. Ernesto Cardenal Martínez baja suavemente las escalinatas que lo comunican con el asfalto descascarado del aeropuerto Francisco Secada Vignetta, de la mano de Juan Bosco Centeno, asistente personal, confesor, amigo y cómplice, poeta y ex guerrillero, residente del legendario archipiélago de Solentiname, cuna de la primera comunidad poética campesina y revolucionaria de Nicaragua y de las más importantes del continente.

Uno de los poetas vivos más importantes de Latinoamérica llega a la ciudad, invitado especialmente por Tierra Nueva. No están presentes agentes de prensa, funcionarios públicos, intelectuales o figuras académicas, mucho menos los ochenta niños portando un clavel que prometió la Municipalidad de Maynas de labios de uno de sus culturosos burócratas de turno. Sólo un pequeño pero compacto amasijo de singularidades: el escritor Percy Vílchez, el fotógrafo Augusto Falconí, la esposa del presidente regional Silvia Arbildo, los chicos del taller de periodismo escolar de “La Restinga” y un grupo de docentes del colegio Maria Reiche. El Poeta aparece en medio de los flashes solitarios de Falconí y de quien estas líneas escribe.

El Poeta se muestra fuerte, aunque dominado por el cansancio usual de sus ochenta años. Su pequeña boina negra y su camisa de hilo de algodón ligero, su barba absolutamente crecida y blanca le dan el aspecto de un anciano bonachón, un viejito pascuero. Pero nada de ello, pues el venerable invitado dice las cosas claras y directas. A Cardenal no le gusta el protocolo, detesta las palabrerías y los comentarios vacíos. El Poeta no habla cuando come, mucho menos contesta inquisiciones intrascendentes. Agobiado por las interminables fotos y retratos que todos quieren sacarse junto a él, entre ellos la crema y nata de la política y la intelectualidad locales (borregos, al fin y al cabo), calla, sin asentir.

El Poeta es cortés, pero aquello no le quita la valentía para opinar luego sobre dichas reuniones Por ejemplo, un diplomático tiene la peregrina idea de invitar a un desayuno en honor del visitante enviando a los privilegiados una tarjeta, con algunas tachaduras. Craso error, pues Cardenal se siente indignado por esas muestras de burguesa y frívola cordialidad y decide declinar esta y otras “expresiones” de simplonería, aún cuando sean de muy buena fe. Asimismo, en otra cena, se siente abrumado por los funcionarios académicos que hablan de banalidades y comen como auténticos burócratas. Mucho menos puede ocultar su rubor cuando una distinguida lideresa le indica que tiene un afiche con uno de sus poemas en su casa, el cual le recuerda a su familia (¡pobre Cardenal, trágalo Tierra¡).

El viaje a Nauta, previo paso por el Maria Reiche, es su primer encuentro con el gran río Amazonas, así que más vale estar preparado. En la capital de la provincia de Loreto se le hará un gran homenaje y se le darán las llaves de la ciudad. Jaime Vásquez y Luis González-Polar, que lo acompañan, sienten que se les pone la piel de gallina, porque este tipo de ceremonias ponen de mal humor a Cardenal, por más cariño que se le pueda dar. En todos los momentos, las madres Ángeles y Margarita están muy presentes, desde el CENCCA y desde su corazón vinculado a la Teología de la Liberación. Más ríos, menos ceremonias; más Amazonas, menos palabrería, es el pedido expreso del gran visitante.

El Poeta es auténtico. Llega a la Biblioteca Amazónica, saluda y se va, mientras Gino Ceccarelli pasa apuros para entregarle un presente del INC-Loreto. En “La Restinga” los alumnos del taller de periodismo escolar y el equipo de filmación y edición ultiman detalles sobre el video homenaje que le rendirán. La Universidad Particular de Iquitos le entrega el Doctorado Honoris Causa y en una ceremonia sobria y muy elegante, donde la única nota discordante es alguien que funge de experto en literatura y es capaz de destruir la poesía del vate. Cardenal acepta emocionado dicha distinción, y habla con revolucionaria y enérgica ternura. Recita el desbordante “Economía del Tahuantinsuyu” y se emociona con el video que le hicieron los chicos de Puchín. Lo sé porque se le nota en el rostro y porque se lo pregunto sin atenuantes, y porque recibo un lacónico pero concreto asentimiento.

A Cardenal no le gusta posar en fotos, tampoco que le tomen las mismas cuando come o bebe. Y hay que decir que el Poeta come cuatro veces al día y tiene un extraordinario talante para recibir de todo y sentir en el paladar todos los sabores regionales. Además, bebe como un auténtico experto, sea un buen ron de caña, una cerveza helada o un whisky on the rocks, sin agua. Cardenal recuerda mucho eso y lo dice en la ceremonia donde se presenta el libro “Antología Esencial”, que reúne lo mejor de su poesía y es resumido en forma deslumbrante por Percy Vílchez. Cardenal, ese mediodía, está enorme, genial, totalmente desbocado en sus afectos y en su elocuencia. Recita con emotividad poemas de los Epigramas, Cántico Cósmico, Salmos y además el singular Viaje muy jodido, que recita, al final, esta sentencia impresionante: “Me vale verga la muerte”. Cardenal quiere ser recordado finalmente como el “Poeta del Amazonas”. Juan Carlos del Águila le entrega las llaves de Iquitos y Jaime Vásquez se emociona sobre manera al recordar cómo pudo lograr que el “Alejandro Sanz de la poesía” esté entre nosotros.

Y efectivamente, eso es lo más importante y no valen más las estupideces de una gestión corrupta como la de la UNAP de Collazos o las excusas insostenibles de la inexplicablemente atemorizada Selva Morey para negarle presencia a Cardenal en el comedor universitario. La censura y el veto de esa casa de estudios (digamos que de quienes detentan el poder) es cierto. Selva Morey le dice al representante de la visita “Por mí, no quisiera que se realice este encuentro, porque puede soliviantar a los alumnos contra la universidad”. Y efectivamente, un poco más y querían entregar la logística pero para hacerlo en otra parte. Se quedan con los crespos hechos todos esos alumnos y alumnas que trabajaron para que se realizara el encuentro, como Igor Panduro, Juan Sicchar Vílchez, Hellen Hemeryth, Elbita Flores, entre otros. La indecencia y la imbecilidad se reproducen siempre, sobre todo cuando el poder va acompañado de ineptitud y ayayerismo. La noticia da la vuelta al mundo a través de la agencia Efe y más de un intelectual, nacional y extranjero, ha proclamado públicamente su absoluta oposición a este acto de inaceptable censura.

Al margen de ello, el Poeta sigue creyendo que lo mejor de todo fue su encuentro con la Selva. Y el encuentro con la gente sencilla, que le da lo mejor de sí. La gente de Belén que le decía “Padrecito”; la tranquilidad del Heliconia Lodge; la visita a “La Restinga” donde Puchín lo recibe, le pide que estampe su firma en una de las paredes, le muestra un video de homenaje y lo sienta en una mesa larga y llena de niños que comen junto a él patarashca, juane y huevos de taricaya preparados especialmente por ellos; la visita a los Yaguas, la pesca en la quebrada Tarapoto; la inmensidad emocionante del río Amazonas.

Y así llega el momento de la partida. 5 de la tarde, miércoles 27 de setiembre. Frío intenso, corriendo por las calles en un motocarro de trayecto supersónico que me transporta en 20 minutos del Hospital Regional hasta el Aeropuerto. Persigo el carro de Silvia Arbildo que lleva a Jaime Vásquez, Javier Dávila, Juan Bosco Centeno y al Poeta rumbo al epílogo de esta historia. Hace frío en Iquitos, y la tarde esta aplatanada, color panza de burro. Será que las despedidas son tristes. Los que nos quedamos sabemos que nos volveremos a ver, pero no estamos seguros si volveremos a ver a la dupla ilustre que entra a sala de espera del LAN que los transporta con rumbo final Managua, con rumbo final Solentiname. Un “muchas gracias, Paco” es el mejor testimonio que puede haberme dejado este hombre parco, difícil, tajante, pero al mismo tiempo tierno, sabio y sobre todo humano como testimonio de gratitud que, francamente, me emociona. A lo mejor lo vuelva a ver, Poeta, pues al fin y al cabo la vida, como el amor y la amistad, son una sucesión interminable de casualidades.