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08 julio 2008

IQUITOS, PUERTA AL AMAZONAS

Con ustedes, el video promocional de Iquitos, usado oficialmente para resaltar a la ciudad realizado por la producción de la agencia Audiovisual:





PD: Respecto de Audiovisual, el cortometraje Chullachaqui, producida por Audiovisual Films ha vuelto a ser considerado en la prensa internacional, al ser recopilada en las noticias del MSN y nada menos que con una buena cobertura en el muy importante diario La Tercera de Chile, con el título: "película peruana que superó al Código Da Vinci desata fiebre de cine alternativo".

20 abril 2008

IQUITOS DE LUJO


Un monumental proyecto turístico se viene desarrollando en nuestra región. El consorcio Aqua Expeditions, integrado mayormente por capitales italianos, ha desarrollado un nuevo servicio de cruceros a través de la selva. Durante mucho tiempo, ha ido diseñando con la más alta capacidad multinacional (y el concepto del afamado arquitecto Jordi Puig), una embarcación fluvial llamada Aqua, la más lujosa y confortable en su género. Con tres niveles, una docena de habitaciones acondicionadas con todos los servicios que un servicio hotelero cinco estrellas puede brindar, los mayores servicios tecnológicos, una boutique a bordo y un servicio de restaurant sofisticado (ideado por el extraordinario chef limeño Pedro Miguel Schiaffino, con los platos más exquisitos y creativos, ideados con productos de la región), expresa una forma bastante intensa y competitiva de hacer atractivo un lugar para clientes que pueden consumirlo. Sus destinos usuales incluyen el Amazonas y un tour completo por la reserva Pacaya-Samiria (con vida salvaje, birdwatching, travesía por el Puinahua, el Marañón, el Ucayali y sendas sesiones de pesca manual).

Un paquete de una semana en una de las suites más completas puede llegar a costar hasta cinco mil dólares por persona. Sus visitantes, todos extranjeros adinerados, apenas pisan el aeropuerto de Iquitos son trasladados al embarcadero y de ahí empiezan el trayecto soñado. Una vez culminado el tour, se repite la acción y el grupo enrumba directamente hacia su avión de retorno. De la ciudad, solo llegan a ver algunos espacios en el trayecto del bus y supongo que, encandilados con las maravillas de la flora y fauna, les importe poco haberse perdido las bellezas de una urbe que no tiene agua en su terminal aéreo internacional y los recibe con un enorme corazón púrpura anunciando un night club de tercera categoría y la tradicional modorra de quienes entregan los equipajes. Los albergues turísticos ya no ofrecen un servicio de estadía en Iquitos, en principio porque les sale más barato atender directamente en sus albergues. Pero, también, lamentablemente, porque la ciudad – con solitarias excepciones – aún no tiene un servicio de atención que justifiquen un par de días recorriéndola. Y eso aún es más deplorable, porque Iquitos como urbe y como destino presenta atractivos incomparables y totalmente alternativos.

Usualmente, los turistas que vienen por estos lares, los que pueden generar divisas a la ciudad, necesitan un servicio mínimo de atenciones, como el que existiría en cualquier otro lugar del mundo. Aunque un puñado de hoteles y restaurantes que intentan mantener ese standard mínimo, la gran mayoría lo rechaza o no lo usa. Y eso de nada sirve, porque no creo que alguien quiera vivir encerrado en una habitación cuando visita una ciudad nueva, pero tampoco es bonito que se sienta incómodo y maltratado. Es común que la ausencia de agua y la suciedad ahuyenten a más de un comensal. Además, la proverbial cortesía loretana se pierde en los servicios de transporte, debido al ruido infernal, la irresponsabilidad de los choferes y su cinismo a la hora de cobrar. Difícilmente un actor famoso o un gerente ejecutivo de una poderosa compañía (recientes visitantes del Aqua) puedan tolerar estas carencias. En verdad, son muy pocos los extranjeros (y un creciente grupo de nacionales) que lo podrían hacer.

No voy a explicarles a todos ustedes lo hermosa que es Iquitos cuando quiere dar una buena imagen. Aún así, tiene varias deudas en dicho empeño. En principio, se debe crear un plan de trabajo de festividades y celebraciones que funcione y no sea un mero saludo a la bandera. Y las instituciones públicas y privadas deben generar un sistema de trabajo que incluya campañas de concientización, educación y promoción en locales, en puntos álgidos, en escuelas y centros de atención. La cultura es importante motor de promoción y ya es hora que se empiece a crear un circuito turístico cultural con edificios como el ex Hotel Palace (que los militares tozudamente se niegan a entregar a las administración local) o algunos lugares de Belén o Bellavista, la creación de un auténtico museo Amazónico, un circuito de sabores populares, una guía nocturna de lujo, un viaje rápido a través del exotismo, una remodelación de Quistococha, un recorrido por monumentos históricos, una revisión de espacios de conocimiento y comodidad (no solo dentro, sino fuera de la ciudad, como en los caso de Nauta o San Rafael). Para ello, primero hay que profesionalizar el turismo e internalizarlo como una fuente insustituible de ingresos. Nuestro mayor atractivo debe ser trabajado con total dedicación. En ese sentido, los entes respectivos debe dedicar sus fondos y recursos logísticos a canalizar estas ideas. Pero hay que hacerlo del modo en que todos los países y ciudades exitosas lo han hecho: aprovechando las ventajas comparativas, explotando lo mejor y lo más vistoso que poseemos, creando una actitud permanente de respeto y camaradería, perfeccionando nuestros servicios y nuestra atención, desarrollando un plan colectivo a largo plazo que involucre a todos y, finalmente, generando canales de difusión que llegue a todos y, lo más importante, que a varios les resulte atractivo y los impulse a visitarnos.

No solo es pedir que se vote por el Amazonas. Es también hacer todo lo posible para demostrarlo y publicitarlo. Iquitos es linda. La Amazonía está de moda. El Paraíso a tu alcance. Hagamos que nuestra ciudad sea un slogan permanente – así como rentable - en la cabeza y los corazones de la mayor cantidad de personas en todo el planeta. Hagamos que nuestra ciudad valga como destino de primerísimo nivel en las agendas internacionales. Empecemos de una buena vez.

26 agosto 2007

PLAN ZANAHORIA: LAS NOCHES DIFERENTES

LA NUEVA COTIDIANIDAD

Es casi la una de la mañana del viernes 24 de agosto y repentinamente la calles del centro de Iquitos son tomadas por una flota de vehículos motorizados de la policía, así como carros del Serenazgo, quienes tienen en este momento la misión de persuadir a los establecimientos nocturnos ubicados dentro del distrito a que se pongan a derecho y acaten las disposiciones de la nueva Ordenanza N° 026-2007-A-MPM, decretada por la Municipalidad Provincial de Maynas para garantizar el orden y la tranquilidad pública en la jurisdicción. En una sutil intimidación, las decenas de guardianes del ornato se pasean por los principales puntos adyacentes a la Plaza de Armas. A esta hora, el consumo de licor se ha prohibido en el Ari’s Burger y otros sitios de expendio de comidas y bebidas.


En tanto, la primera cuadra de la calle Pevas se siente ausente, callada, han cerrado ya La Parranda y algunos turistas se quejan amargamente de que se les haya tenido que invitar a retirarse del Nikoro Bar. El Noa, la discoteca más concurrida, ha tenido que abrir a las siete de la noche (en una situación totalmente fuera de contexto) ha dejado de operar y se observa a su administrador en la puerta, como queriendo ilusamente generar el ingreso de asiduos que han decidido quedarse en sus casas. El Agricobank y el Complejo del CNI son como enormes moles vacías. Un viento frío se apodera de la atmósfera. No falta mucho para que en el Malecón nos entreguen nuestros tickets de consumo, sin pedido expreso, lo cual significa que ya deben cerrar. La Ordenanza les prohíbe seguir en el negocio. El Serenazgo sigue su curso, hostil sin necesidad de demostrarlo. La gente requinta, pero debe resignarse a regresar a su casa. Los locales han perdido más dinero del que usualmente logran. El distrito se ha vaciado totalmente.

Sin embargo, cuando se ingresa por la avenida La Marina, sorprendentemente a la altura del servicentro que se ubica frente al Hospital Naval, se han improvisado mesas y sillitas donde se ve a un buen número de personas que toman cervecitas y conversan alegremente. Estamos ya en Punchana. Aunque no es un día precisamente normal, los bares y locales nocturnos simbólicos del distrito (Copacabana, Arde Papi, Anubis, El Antrito) se encuentran abarrotados de consumidores. Alguien ha desempolvado una vieja norma en la cual a las 3 a.m. se deben cerrar los establecimientos, sin embargo aún es temprano y encontramos muchos asiduos concurrentes a los lugares del centro brindando muy alegres en pleno corazón punchanino.

En tanto, sorprendentemente y como nunca, Iquitos duerme bastante tranquila. Algo de neblina se deja percibir. El Plan Zanahoria parece haber empezado a surtir sus primeros efectos en el sueño equilibrado de un gran sector de los iquiteños.





LA ORDENANZA Y SUS ANTECEDENTES

El Plan Zanahoria es una importación directa y casi fiel de una idea que fue implantada este año en el distrito limeño de Barranco, el cual además tuvo su réplica en La Victoria. La idea parecía simple y muy directa: sólo se permitía vender bebidas alcohólicas hasta las 11 pm., en cualquier establecimiento de la jurisdicción (sobre todo, para llevar), mientras que todos los bares, pubs y restaurantes abran hasta más de las 3 am. Se han intentado también aplicar en otros distritos capitalinos como San Juan de Lurigancho y Los Olivos y en algunas provincias del interior del país.

Evidentemente, el ejemplo latinoamericano más inmediato de que se tenga conocimiento es el implantado por el excéntrico y recordado ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus. El plan de Mockus era permitir el consumo de bebidas alcohólicas sólo en bares y restaurantes hasta las 3 am. La estadística asevera que el porcentaje de los accidentes de tránsito se redujo drásticamente. El nombre que se puso a esta medida fue el de la “Hora Zanahoria”.

La MPM, luego de una sesión extraordinaria de Concejo realizada el 10 de agosto, por mayoría aprobó el Acuerdo N° 122-SE-MPM que dispone “regular el horario de funcionamiento y atención al público de establecimientos comerciales”, incluyendo en él a discotecas, restaurantes que expenden licor, bares, snacks, video pub, night clubs, locales nocturnos, salones y salas de baile público y otros donde se oferta y consume alcohol. Uno de los más importantes considerandos para la aplicación de la ley era que con esta norma se pretendía “evitar que se produzcan hechos perjudiciales para la salud o que perturben la tranquilidad pública”.

El horario planteado para el funcionamiento de los locales objeto de esta Ordenanza son los siguientes:

De domingo a jueves y días feriados: Desde las 15 horas hasta las 24 horas.

Viernes, sábado y vísperas de feriados: Desde las 22 horas hasta las 03 horas del día siguiente.

Además, a partir de la Ordenanza se prohíbe la comercialización de bebidas alcohólicas en las áreas públicas (calles, veredas, avenidas, etc.); el expendio de bebidas alcohólicas a menores de edad o sin autorización municipal; el uso de vías públicas para actividades sociales donde se consuma alcohol, así como el uso de parlantes, bocinas y aparatos acústicos en dichas actividades. La única excepción permitida es la realización de eventos artístico-culturales sin venta ni consumo alcohólico. Las sanciones por desacato o incumplimiento de la norma van desde clausura transitoria, hasta definitiva, así como la revocatoria de la licencia de funcionamiento. Los operativos de cumplimiento del dispositivo, con el apoyo de la policía y la Fiscalía de Prevención del Delito. Los propietarios que incurran en error tendrán como multa preventiva el 50% de una UIT (aproximadamente 1,700 nuevos soles)

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL PLAN ZANAHORIA


En primera instancia, salta a la vista que el nivel de contaminación sonora y la inseguridad ciudadana ha adquirido visos de problema casi endémico. Los esfuerzos por reducir sus agravantes han sido hasta el momento infructuosos, sobre todo porque se ha llevado al límite de lo permisible la mal llamada “flexibilización” de las condiciones que regulan dicho tema. Una reciente encuesta realizada por la Universidad Católica arroja que el 89% de los entrevistados limeños está de acuerdo con este tipo de normas. El porcentaje, aunque probablemente menor, también sería aplastante a este respecto en Iquitos.

Suena absolutamente importante que la Comuna se preocupe por la integridad física y espiritual de los ciudadanos. Por ejemplo, en algunos casos, la situación se había tornado insostenible y muchos vecinos habían tenido graves problemas para conciliar el sueño en lugares adyacentes a grandes bailódromos, caracterizados por su ruido ensordecedor. Y muchos de ellos han tenido noches realmente pacíficas desde la aplicación de la Ordenanza.

Sin embargo, aunque diera la impresión que el Plan Zanahoria se encarga de llenar un vacío legal, en verdad la seguridad interna y externa de los locales públicos y nocturnos, el consumo de bebidas alcohólicas y el acceso de menores de edad a este tipo de establecimientos ya se encuentran establecidas en documentos como la Ley Orgánica de Municipalidades y las regulaciones jurisdiccionales particulares.

Todos sabemos que hay algunas discotecas y complejos cuyo ruido es interminable. Pero también es cierto que la MPM tiene ordenanzas y disposiciones para controlar la emisión excesiva de decibeles (el Comité Cívico Todos contra el Ruido puede demostrar fehacientemente este argumento). Pero también desde mucho tiempo atrás existen frenos a la asistencia de menores de edad a este tipo de lugares. Ni que decir de las atribuciones que se han dado al aspecto policial y edil para llevar a cabo operativos de seguridad en terrenos de riesgo y cuando sea necesario.

Quienes han apoyado particularmente la aplicación del Plan Zanahoria, además del Alcalde de Maynas, Salomón Abensur y el Gerente General Rafael Saavedra, han sido algunos regidores como José Tafur o Golda Barba, aunque sus motivaciones son diferentes en diversos sentidos, a veces hasta genéricas. Se indica que habrá una campaña de sensibilización dirigida a los jóvenes, sin embargo, esa actividad no va a acompañada de los respectivos paliativos para que los adultos y la gente que desea llevar a cabo su legítimo derecho al esparcimiento mesurado, absolutamente democrático y consagrado constitucionalmente pueda concretarlo.

No se ha señalado con exactitud y detalle cuáles fueron los planes previos, cuáles fueron las coordinaciones previas entre las autoridades y los dueños de los establecimientos afectados. Se puede observar cierto apresuramiento e impericia a la hora de aplicar una norma copiada y trasladada de un contexto geográfico y socioeconómico considerablemente distinto, o, como se diría, dotar de una gran formalidad a un asunto que se ha movido, aún (a pesar de toda la buena intención) dentro de los linderos de cierta informalidad.

Existen algunas incorrecciones y vacíos flagrantes en la ley que valdría la pena comentar. Hammer Ramírez, representante de El Dorado Plaza Hotel y Discoteca Noa ha indicado que la ordenanza no está reglamentada y no especifica temas como si a la hora del almuerzo en un restaurante se puede tomar un aperitivo. Por ejemplo, “no se podrá recibir a los turistas con un aperitivo en horas de la madrugada y en algunos casos atenderlos a esas horas, pues muchas veces los visitantes suelen degustar vinos”. Ramírez confesó, además, que ningún empresario del rubro fue convocado para dar sus impresiones. Raúl Flores, gerente de la agrupación Explosión, señaló que el Plan Zanahoria atenta contra los derechos fundamentales a la reunión y al trabajo. César Zárate, del Nikoro Bar ha indicado que muchos de los turistas que acuden a su local se retiran molestos con la decisión y no entienden cómo puede aplicarse una medida que afecta en principio a quienes quieren invertir en lo local.

Además, la afectación económica es bastante evidente, y los más de 140 locales notificados dentro del cercado de la ciudad han sentido la pegada. El Nikoro Bar ha perdido un promedio de 700 soles diarios desde que se inició el Plan Zanahoria. Una conocida discoteca del medio también estaría por reducir drásticamente su personal, ante la imposibilidad de poder pagarles por la ausencia de recursos directamente recaudados. En La Parranda, el grupo TRAN-C solía tocar a partir de las diez de la noche, pero el show sólo dura ahora dos horas. Algunos ya han planteado medidas cautelares para evitar que se aplique la ordenanza.



Es también muy cierto que el público objetivo de dichos locales ahora está migrando a otros distritos como Punchana, San Juan y Belén, donde las prohibiciones a este respecto son mucho más laxas, es decir existen normas que plantean el cierre. La agrupación musical Explosión ha decidido darle mucha más fuerza a su local del COA (ubicado en territorio sanjuanino). El alcalde punchanino, Joiner Vásquez, indicó hace unos días que ellos quisieran, al igual que Belén y San Juan, cumplir con el Plan, pero para ello son necesarias mayor coordinación y diálogo. "Nosotros tenemos un plan desde el 2006 y lo queremos efectuar. Estamos haciendo que se cumpla el horario de apertura de los establecimientos que dice en la licencia de funcionamiento”. Y además, ha dejado flotando el aire, un aroma de insubordinación a las medidas unilaterales de la MPM: “no estamos para hacer lo que Maynas diga sino para coordinar. Le pido al alcalde Abensur que llame a los alcaldes distritales para coordinar bien las cosas". Si las medidas no se aplican en toda la ciudad de Iquitos, no tendrían ningún sentido.

Y la verdad es que si el Plan Zanahoria no se aplica íntegramente en todo el espectro geográfico es una invitación clara y concreta a sacarle la vuelta a la ley. Los distritos más pobres resistirán mucho más una medida que no sólo podría afectarlos presupuestalmente (debido a los ingresos tributarios), sino también podría generar un freno a la llegada de posibles empresarios y consumidores desencantados por la férrea e inconsulta decisión.

Medidas como el Plan Zanahoria son, en su más avanzada y concreta concepción, normas de cultura ciudadana. Independientemente de los efectos beneficiosos que se pueda lograr con el Plan Zanahoria, se deben emprender, como señala el periodista Marco Sifuentes, campañas educativas explicando -con cifras concretas- las causas del Plan Zanahoria. Las medidas de gobierno local deben ser explicadas a los ciudadanos. Deben tener un motivo. Y, sobre todo, los ciudadanos deben entender ese motivo. La Hora Zanahoria funcionó en Bogotá debido a que el plan del ex alcalde Mockus era integral y no sólo se concentraba en regular las consecuencias, sino también en atacar las causas. Allá se disminuyeron en un 25% los accidentes de tránsito y se redujeron los niveles de delincuencia debido a varias medidas relacionadas, no sólo a este plan, sino en conjunto, coordinadamente y con el concurso de todos los directamente involucrados en la macrorrealidad ciudadana.

Aplicando una medida por sí sola, arbitrariamente y como un mero calco de realidades absolutamente antagónicas a la nuestra no contribuirá por sí misma a eliminará la cultura del ruido si es que los ciudadanos no interiorizan que la ciudad está afectada terriblemente por este problema, que se agudiza en las mañanas y tardes. Tampoco la impericia de los jóvenes y su natural deseo por asistir a lugares prohibidos. Mucho menos las condiciones sociales que predisponen las infracciones a la seguridad y la integridad física de las personas. En ese sentido, la Ordenanza 026-2007-A-MPM es un buen primer paso (que podría servir de noble lección pedagógica en nuestra región), pero aún es insuficiente y tiene muchas aristas que deben perfeccionarse en la conjunción de ubicar a los ciudadanos no como una masa aislada, sino como personas con pleno ejercicio de sus derechos y deberes en relación a sus vecinos y precisamente con ellos mismos.

20 agosto 2007

JUEZ GARZON PESCA PIRAÑAS EN LA SELVA PERUANA

...Y le hace quecos a monitos buena gente, mientras trata de aprender de las siempre procelosas destrezas del motocarrismo avezado que recorre las calles de las urbes amazónicas.

Caretas ubicó al Juez español Baltasar Garzón en Iquitos, contempló la selva y Paola Ugaz le hizo algunas impresiones gráficas, asi como una entrevista que bien vale la pena leerla.

En tanto, las fotos de aquella travesía; fina cortesía de
Caretas.





06 agosto 2007

Estridencias + conchudez + pereza = CAOS

Por: Gino Ceccarelli

Todos, absolutamente todos, desde el mas informado hasta el mas desinformado, desde las autoridades elegidas o nombradas, pasando por los que trabajan y no trabajan, por los turistas y amigos que nos visitan hasta los mas despreocupados e insensibles de la sociedad iquiteña, coinciden en que el caos, el desorden y el ruido que existe en nuestra ciudad ha llegado a niveles insoportables y perjudiciales.



Algunas autoridades, conciudadanos y hasta periodistas se burlaron y acusaron de alarmistas al Consejo Regional de Cultura cuando en el año 2002 hizo un pronunciamiento advirtiendo sobre las consecuencias desastrosas que pudiera tener la inacción –por parte de las autoridades y la población- con respecto a estos temas.

Nadie reacciono y ahora estamos pagando las consecuencias. Ya no es un hecho que afectaba a “un grupo de pitucos e intelectuales” sino que esta causando estragos (muchos de ellos invisibles) en cada uno de nosotros.

En el 2003 se creo un Comité Cívico “Todos contra el ruido”, quienes igualmente fueron acusados de alarmistas (también por un sector de la prensa). Este grupo de ciudadanos se pusieron a estudiar el problema y trabajar propuestas de solución a pesar del poco eco que encontraron en las autoridades para mejorar la calidad de vida en la ciudad tratando de convencer a todos de la urgencia con que había que actuar. Resultado: trabas, promesas falsas, incomprensión y pereza por parte de las autoridades de asumir con responsabilidad el problema para resolver el caos en la ciudad.

Iquitos actualmente es la ciudad más ruidosa del mundo y una de las más caóticas de toda América. Esa es nuestra triste realidad.

Si hacemos un rápido análisis concluimos que no toda la responsabilidad del caos recae en las Municipalidades de la ciudad, sino también en la Dirección Regional de Transporte, en la DREL, en la Policía Nacional, en las fábricas y empresas que no cumplen con las normas vigentes, en el GOREL, en los conductores de motocarros y en la población.

Muchos sostienen que la ignorancia -tanto de las autoridades como de la población- es la raíz de nuestros males. Yo vuelvo a afirmar que también es falta de voluntad, carencia de planes, desidia y mucha incomprensión del problema por parte de la MPM y, por que no decirlo, de la conchudez de los conductores de servicios públicos y de un gran sector de la población que no quiere ver o son insensibles a pesar de vivir en medio del problema.

Decíamos también que –por ejemplo- cuando esta gente va a vivir o visitar en otros países no le sacan el silenciador a sus carros o motos, no se estacionan donde quieren, no insultan ni amenazan al policía, no cierran sus calles sin permiso para hacer parrilladas o jugar fulbito, no sacan sus parlantes a sus veredas, no andan contra el transito, no manejan vehículos que son de Servicio Publico borrachos o con la camisa abierta, no manejan por media pista, no tiran basura en las calles y veredas, tampoco orinan en la vía publica… todo lo contrario, respetan TODAS las reglas y se vuelven ciudadanos ejemplares. De pronto son hiper respetuosos… vaya, vaya.

¿Qué quiere decir esto? Que gran parte de nuestro problema es la falta de autoridad, se ha perdido el principio de autoridad. Si sumamos a este enorme problema la desconfianza de la gente respecto a la honestidad de sus gobernantes, entonces, nos encontramos frente a… un callejón sin salida?

¿Cómo resolver un problema cuando se trabaja sin planes a largo plazo?

¿Cómo resolver el tema del caos en la ciudad cuando los responsables de resolverlo recién se están enterando de las estadísticas terroríficas y las graves consecuencias de este mal?

¿Cómo resolver un problema cuando no tienes gente competente, análisis incompletos y pereza de afrontar el problema?

¿Cómo resolver el problema del ruido cuando te orinas de pánico cada vez que los conductores de motocarros (30,000 aprox.) te amenazan porque no quieren acatar ninguna norma ni ley para ordenar el transito y silenciar la ciudad?

¿Cómo se pretende resolver el caos urbano y vial sin el asesoramiento de expertos (con experiencia) y solamente con improvisados en el tema?

¿Cómo resolver un problema urbano si el mismo responsable de poner orden manda a talar los pocos árboles que dan sombra a una ciudad tropical asfixiada por el cemento?

¿Nuestras autoridades son realmente conscientes de que el caos urbano tiene consecuencias graves en la salud, la educación y la economía de la región?

La verdad es que yo lo dudo, sino ya hubieran reaccionado con medidas concretas.

Estamos dando una imagen vergonzosa al resto del país donde ya comentan (entre otras cosas) de lo peligroso que es cruzar una calle en Iquitos. Muchos turistas prefieren -y hasta son aconsejados por los tour operadores y agencias de turismo de la capital y de otros países- viajar a Madre de Dios o al Brasil para conocer la Amazonia. Ya se sabe que Iquitos no ofrece garantías de paz y tranquilidad (que es lo mínimo que espera un turista que quiere conocer el “pulmón del planeta”), es decir, que el caos y el ruido esta afectando la economía de la región y es una traba para el Plan de Desarrollo de Turismo Sostenible para Loreto que se ha venido trabajando. El caos y el ruido es un “espanta-turistas”.

El único rubro que puede sacar de la miseria a nuestra región es el Turismo, eso ya lo sabemos hace anos y no se reacciona.

Da pena decirlo, pero no se ven luces en el camino. Por lo menos hasta ahora…

Disculpen el pesimismo.