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05 septiembre 2008

¿Lo dices tú o lo digo yo?

Por: Lupe Muñoz



Aún ahora en tiempos modernos, cuando la globalización crece cada día, cuando vemos que ya nada de la tecnología nos sorprende o cuando ya no se pide permiso para llegar tarde de una fiesta (no sé si todos y todas), aún ahora, cuando pensamos que las cosas cambian aceleradamente, hay personas que queremos que las cosas sigan siendo a la antigua (aun cuando yo solo me incluya para parte de esas cosas).

Puede que suene cursi, pero aún ahora, nos gustan las rosas, deseamos las declaraciones, queremos los besos robados. Y claro, deseamos que él dé la iniciativa. Pero ¿qué pasa si la damos nosotras?. A parte de ser tildadas de lo que sea, pues algunas chicas (como algunas amigas mías), piensan que es de lo más incorrecto. No se si es incorrecto, yo creo que es divertido.

Decir "me gustas". He notado que algunas chicas se hacen todo un rollo. Las más "recatadas": ¡¡No, imagínate, él tiene que decirlo!!. Las más "modernas": ¡¡Esta bien, mándate, no pierdes nada!!. ¿Hasta dónde termina la línea de lo correcto??.

Pienso que expresar a alguien que nos atrae, pues no es nada del otro mundo. Yo lo he dicho muchas veces. Claro, antes me costaba terriblemente, pero cada vez se me hace más simple. Lo digo cuando es verdad y cuando no es tan verdad. A mis amigas siempre les sugiero: con decir incluso "te quiero", no dejarás de ser lo que eres. Y del roche no pasas. O sea, díselo. ¿Pero y si se lo toma muy en serio y luego se alucina?, clásica pregunta que escucho inmediatamente. Que se alucine pues, debe tener caca en su cerebro limitado, es lo que siempre les respondo.

Creo que no es tan malo. No porque es una expresión que puede ir envuelta de sentimientos como tan llena de nada. En ti está saber identificar cuál de las dos recibes o cual de las dos quieres creer. No sé qué pensarán algunos chicos, quizá no lo vean muy bien. Quizá se dejan llevar por esa "fuerza de voluntad femenina" que ellos nunca tendrán y pensarán que la chica en mención tiene el CV personal más negro que una noche sin estrellas y por ello no vale la pena, ja!, mediocridad masculina en toda su dimensión.

Y para ellos, eso sólo el inicio, porque no quiero ni pensar lo que llegan a creer si una chica les insinúa para ir hacer "otras cositas", o sea ¿significará que ella es una ninfómana en potencia? Nuevamente me río.

He escuchado a muchos chicos decir que no les parece para nada mal, pero no se cuánto de cierto hay en muchas de sus expresiones. Cada día me convenzo que la palabra de algunos hombres va ganando el valor de lo que votamos diariamente en el tacho del baño. Y su "seguridad al hablar" dura lo que dura un pedo.

Por mi parte seguiré repartiendo "me gustas", claro, cuando quiero, cuando siento y cuando crea que es necesario. A las que decidan esperar a que sea "él" quien lo diga, bacán no hay presión. A los que les parece bien, pues bienvenido a mi club. A los que no, espero que no nos crucemos.

27 agosto 2008

A primera vista

Por: Lupe Muñoz



Estos días, mis mejores amigas y yo, estamos armando todo una misión S.O.S para "empatar" a otra amiga del grupo con un chico que conoció en su trabajo, que se cayeron bien y se hicieron amigos en un solo día. Más que ayudar, lo que queríamos es dar empujón a lo que ella describió como "click" desde el día que se vieron. ¡Ah, fácil entonces! (pensamos todas). El desánimo inició cuando en una salida de grupo, notamos que el "Romeo" no mostraba el interés que esperábamos. Ahora ¿cómo explicarle a "Julieta" que tiene que ir con cuidado para no frenar de golpe ante su "amor a primera vista"?

Sin embargo, al parecer, la cosa va regularmente bien y bueno lo que pase más adelante, será el resultado de lo bien o mal que ambos se puedan llevar. Pero ello me hizo pensar en estos últimos días ¿Existe el amor a primera vista?, ¿Existe el "flechazo"?, ¿ustedes qué creen???

He escuchado historias tipo: "nos conocimos en un parque, nos enamoramos y decidimos casarnos", o "estábamos en una tienda y él me ayudo con mis bolsas y allí nació el amor" o, "iba de colado con un amigo a una fiesta y ahí conocí al amor de mi vida", aparentemente inimaginadas pero que finalmente resultan y hacen pensar ("puede ser ¿no?").

Yo ,particularmente, tengo mis dudas, porque en tres ocasiones sentí ese impacto fuerte que hizo que (ilusamente) también dijera: ¡fue un flechazo!. Y también fueron situaciones raras y duraderas. Sin embargo las claras paradojas me hicieron regresar a tierra y pensar que mi tan gritado amor que creía sentir, quizá no lo era. Lo que existe es "química enamoradiza": conoces a alguien, lo tratas, te llevas bien, te acostumbras, lo extrañas, ya te fregaste (sentimentalmente hablando, claro). Fácil y sencillo. Y todo eso puede pasar en pocos días.

Algunas personas dirán "no, nada que ver, conmigo no es". Sin embargo nadie va a negar que alguna vez en sus vidas ha mencionado la dichosa frase: "fue un FLECHAZO". Flechazo, dardazo, pellizconazo, lo que sea, lo cierto, que gracias a eso hemos experimentado mil y un emociones que nos han hecho aprender a andar con cuidado en el campo minado del amor.

Claro esta, y no les cuestiono a todos aquellos que piensen en las teorías científicamente comprobadas acerca del "nacimiento y evolución" del sentimiento llamado amor. Chévere por ellos, si se dejan guiar por eso y no por cursilerías, ¡felicidades! y les aseguro que los envidio. Pero también estoy completamente segura que ni las teorías más estudiadas pueden predecir el comportamiento y el efecto que tiene en cada persona.

Otros y otras dirán: "pero el amor de verdad, es un proceso que se va dando con el día a día". Deben aceptar, en todo caso, que cada uno de nosotros conoce una historia de amor que se dio de la manera más espontánea e inverosímil pero que al final es real. Justo ayer veía un reportaje de la acróbata rumana que se fugó con uno de los hermanos Estáfanos, allá por los años 90. Ambos se conocieron luego que ella llegara con una delegación de su país para una función especial en el circo de él. Ellos ni siquiera se entendían por la diferencia de idiomas, sin embargo bastó una mirada y ahora viven juntos y felices. ¿Alguien me explica qué fue eso?

Teniendo de cerca el caso de mi amiga, al cual no le acreciento ni le quito méritos a su puro sentimiento, no tendría moral para "demostrarle la verdadera realidad del amor", pues como dije, mi pasado me condena. Iré fijándome en los detalles para ver si me sirven de algo y despejar algunas enredadas teorías que viven entre mi colchón y mis cojines. Yo sólo espero no ser nuevamente sorprendida por algún "flechazo".

En todo caso, como diría una amiga, mejor matemos a Cupido.

01 julio 2008

TODO ES POR AMOR

La idea parte más o menos así: Chico se reencuentra con chica, luego de mucho tiempo de estar separados. Chica se siente feliz de verlo, a pesar de que la última vez que se encontraron no fue precisamente un momento agradable. Chico quiera ver a chica para reicibr unos papeles y moverse en libertad. Pero algo más lo retiene. Chica esconde algo. Chica parece no estar pasándola bien. Chico poco a poco se involucra más dentro del misterio. Y el misterio es en realidad una trampa. Las cosas se salen de control. Aparecen los malos, la acción, y otra vez, chica y chico se reencuentran. El reencuentro se da en medio de un clima hostil que lo congela todo, muertos en las calles a quienes nadie da importancia, nieve en verano y gentes que flotan en el aire debido a una falla en la gravedad planetaria que nadie puede explicar a ciencia cierta. La huida-reencuentro-epitafio final de chica y chico es seguida por un alucinado hermano que desde un avión que nunca aterriza en ninguna parte, va narrando la historia ideal, la historia real del mundo y, en verdad, del amor.



Andaba en busca de una película extraña. No necesariamente indigerible o demasiado absurda. Pero sí lo suficientemente aplomada para provocarme desconcierto. Encontré It's all about love.

En verdad, no le había dado mucha importancia al título (incluso pensé que era de esos típicos productos hollywoodenses), además la distribución había hecho absolutamente nada por difundirlo. En el Perú debe ser el único caso de una película que se filma el 2003, pero se ha estrenado recién esta semana en el Perú. Pero cambié inmedaitamente de idea cuando supe quién estaba detrás de todo.

Pero el asunto va mucho más allá. Dirigido por Thomas Vinterberg, el cerebral realizador de La Celebración, genio fundador del movimiento Dogma 95, tiene un reparto muy interesante en el cual, obviamente, destacan las figuras de los protagonistas, Joaquin Phoenix y Claire Danes, además Sean Penn en apariciones concretas pero importantes. Es además una película que posiblemente habría tenido otra percepción de la urgencia si hubiera sido estrenada en su momento. Sin embargo, no deja de tener actualidad, no deja de ser cautivadora y tampoco deja de ser perversa, caprichosa, extravagante, ingenua, absurda y totalmente personal. Y es un contrasentido estético de lo que habíamos estado acostumbrados de Vinterberg, un ruptura con los fundamentos de Dogma.

La historia refiere el reencuentro de dos antiguos amantes que estuvieron casados y están finalmente separados. La ocasión servirá para que ambos finiquiten su relación de un modo legal y muy claro. Pero algo más los retiene, es la circunstancia muy real de que el peligro y la soledad los acerca. Es esa sociedad en movimiento, donde nadie pertenece a ningún lugar, donde todos viven dentro de sí mismos, lo que aturde y desconcierta sus vidas. Y esa realidad, implica además que haya algo más rela y sincero que sea parte de la existencia. El reencuentro de sus cuerpos es en verdad el reencuentro de sus propios espíritus. Es la búsqueda final del hogar, de la piel, en el sentido más profundo, parafraseando a Valery. Ni la violencia, ni la indiferencia, ni los terribles fenòmenos climáticos que empiezan a perfilar el posible y caótico final de nuestra civilización a manos del enfriamiento global podrán destruir algo que ya está destinado a pervivir.

Un mundo fuera de control le hace la guerra a dos personas que se miran y se reconocen otra vez. Nada indica que saldrán libres e indemnes, pero que su lucha por mantenerse juntos será memorable, letárgica, confesional. Nada que ver con las típicas películas sobre el amor tan cursis, inmateriales, estereotipadas. Esta es una historia dura, destinada al fracaso, imposible. Pero se te mete en la piel, aún con todos sus giros y defectos.

Sigo pensando que es de lo más interesante que se está presentando en la cartelera comercial. Narrada con gran ìmpetu. Escrita con coraje. Dirigida con cariño. Pero también es una lección para quienes la miran y/o la siguen.

Nadie puede escapar a su destino. Pero está en cada uno darle la pelea, hacerle endiabladamente jodido y difícil el desenlace que se te ha asignado.

Al final, todo depende de cuàn grande o chico tengas el corazón. De cúan fuerte o débil sea tu forma de amar. Y que todo lo realmente importante que hacemos en nuestras vidas - si es que lo hacemos - depende siempre, directa o indirectamente, luminosa o mortecinamente, del indomable y desafiante amor.