04 marzo 2007

DIAS TRISTES DE SANTIAGO (JOSUE MENDEZ DIXIT)

Cruzas tu línea. Sacas conclusiones. Te entregas a este terrible asunto de vivir en el Perú, mi país, jajaja. Mi país es tuyo, es mío, es de todos (pobre Salazar Bondy, tan emocionado y tan nacionalmente cojudo). Miras a los costados; buscas entre las esquinas, detrás de los buzones, adentro y afuera de las circunstancias, de los autos viejos, de las putas, de los maricas, de los cafichos, de los bares de mala muerte, de la cerveza, de los institutos preuniversitarios, de los bailódromos vespertinos, de los choros, de los destructores, de los cara de chancho, de los violadores, de los incestuosos, del arenal y el plato vacío, de la infidelidad, y la traición, de la línea de crédito blanda y las becas a medio completar, del teléfono popular y las sirenas, los patrulleros, las ambulancias, la contaminación, el ruido, la suciedad, la hediondez, la avaricia, el egoísmo, la corrupción, el crimen, el suicidio, la muerte. El olvido.

Santiago, el combatiente, no existe, por cierto. Es un personaje de ficción. Pero está más vivo que cualquiera de todos aquellos que se le dan de sapazos. Santiago es el personaje de la opera prima de Josué Méndez, que describe la historia de este ex combatiente de la guerra contra el terrorismo que, ahora, lejos de los escenarios de combate, debe asumirse en un teatro de operaciones mucho más despiadado que cualquiera en que haya luchado.

Días de Santiago es una gran revelación de la cinematografía nacional y la mejor película peruana desde Bajo la piel (de Francisco Lombardi) estrenada hace ya casi diez años. Aquí el protagonista es un marginal que medita sobre su razón de ser en este mundo cada vez más idiotizado y cruel, donde incluso la gente que está mas cerca de ti (tu familia, tus amigos) pueden realmente hacerte daño, hacer que aflores tu peor especie. Sólo lo mantiene vivo su propia coherencia moral y su desaliento. Pietro Sibille en el papel de Santiago simplemente está genial y me causa grata sorpresa la actuación de Marisela Puicón como gomeada femme fatale de barrio pobre. Méndez se luce con el guión, con los diálogos (en algunos casos el personaje principal nos recuerda tanto al veterano desquiciado que compuso Robert De Niro para Taxi Driver de 1976, la obra maestra de Martin Scorsese), con la edición (esa cámara nerviosa que toma los primeros planos, tan Dogma y tan Tarantino para los alucinantes Kill Bill) y, claro está, con la dirección de actores. Es un gran acierto y un mejor descubrimiento esta pequeña pieza de orfebrería cinematográfica.

Felizmente, Santiago el combatiente, demuestra que en este país se pueden hacer las cosas con arte y con coraje. Lamentablemente, los grandes problemas del país siguen siendo un asunto irresuelto, una vuelta de tuerca a la realidad, una marchita ruleta rusa librada en deshonor de la palabra esperanza (perdonen la tristeza).

03 marzo 2007

EL SENTIDO DEL PUDOR DE RONCAGLIOLO

El pudor es un asunto de seres humanos, no de otras especies del reino de Dios. Pero, la pregunta clave es ¿Puede un gato sentirlo y, más aún, enfrentarse a él con las armas que brindan el discernimiento y la moral?

Moral de los cínicos. Nefelíbata. Nihilismo. Ética del reino fenicio y destrucción maquiavélica del equilibrio biológico. Pudor (2004: Alfaguara, 185pp) nos devuelve a la vida al primer Prometeo, sólo que este ha desbarrancado las cadenas hace rato. Y le va bien. A Santiago Roncagliolo le va muy bien. Pero, en un mundo de casualidades e ironías, estar mal, como decía Ray Loriga, estar bien es julio y estar mal es setiembre. Pues, yo digo que el primer Prometeo estuvo en Iquitos en setiembre. El tres de setiembre, exactamente. Y en Pudor es setiembre perpetuamente.

La naturaleza humana es sabia. Y le da poder al escritor para hacer el mundo a su antojo y conveniencia, así como el de los lectores. Y le da poder a un felino domesticado, a un gárrulo de sofá, a un filósofo de cola y orejas puntiagudas a explicar el origen y el sentido de las cosas desde un pequeño laboratorio social, desde el gran invernadero darwiniano de Lima que es la Residencial San Felipe. Y a través de esos ojos, imán de la trama, nos encontramos ante una sucesión de personajes que fácilmente podrán ser acusados de simplicidad. Simplonería, diría mi abuelita Grimanesa (Q.E.P.D). Casi podrían ser los candidatos perfectos para el minimalismo de Carver. Los sospechosos de siempre. Lo que les salva, en todo caso, es que son mucho más grises, mucho menos emulables. Son clase media en un país donde la clase media se va a la mierda aceleradamente, sucesivamente, gobierno tras gobierno.

El gran mérito de Santiago, el primogénito de este parto con cesárea, estriba en que esos pobres diablos salen de la rutina precisamente cuando se deciden dar sin reservas al morbo, a la aventura versallesca, al desacato de las leyes del Zombie Decente. Give me a reason to love you/ give a reason to be a woman, para ser lo que te dé la gana, según la salvaje canción del grupo Portishead. Cuando se entregan a la fantasía, a la incursión subrepticia y la soledad, los Ramos (y quienes los rodean) dejan de ser buenas personas y simplemente se convierten en personas. Seres disfuncionales, espectros (en el más amplio sentido de la palabra). Se animalizan, exploran sus sentidos impensables, lamen sus secreciones más patéticas y descubren que en la entraña misma del pecado se puede encontrar un mejor modo para vivir, para sentir y, cómo no, para amar. En medio de ellos, Rocky, triunfante, sabe que el destino siempre brinda oportunidades y que, total, vale absolutamente la pena vivir con un rasguño salvaje en la espalda (o en el lomo).

Santiago Roncagliolo, el primogénito, sale muy bien librado de esta su más reciente prueba de fuego. Ahora quiero ver más. Pronto.

02 marzo 2007

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A SANTIAGO: CAMINO DE XIMENA

Lector: El amor tiene aristas aserradas. Tiene cuchillos. Tiene sables. A veces se comporta como toda una motosierra Shindaiwa. Corta tu vida, la parte en dos, produce surcos irremediables. Y te genera un antes y un después.

[Antes y después (¡qué trágico!)].

Il bambino, el primero de los Santiagos, se manda con todo y expresa su educación de rancias cafeterías y desiertos ardientes de rouge, el evanescente, el quieto, el que se cuenta a la almohada o al desván. Este es el Camino de Ximena (2002: Norma; 276 pp.), Y Santiaguito del Prado, freak enamorado de la literatura e Italia, agrega una pasión sobre natural a sus desafueros, la pasión por un signorina estudiante de literatura y, acaso, la mujer más hermosa sobre la faz de la tierra (para el escritor, claro está; y en un contexto determinado, clarísimo está). .............................

El narrador, il bambino, nos adentra a un mundo de epístolas, de frases de diarios, de dibujos, fotografías, narrativa fragmentada, frases cortas y mucho, mucho desconcierto. Desconcierto porque, al fin de cuentas, este muchachón termina removiendo bastante. Te saca los trapitos sucios y te los restriega en la cara con harto humor e ironía. Te saca de quicio con tanta huevonería destinada al servicio del candor y la ternura. Te hace cómplice de la trama y de los avatares del cortejado y su amada escrita, lejana, platónica. Platónica, sí... platónica.

De pronto, en medio de la historia (narrada en un estilo absolutamente novedoso para el medio local), uno ve a la mujer amada. Y de pronto te descubres llamándola tal como la reconoces y piensas en las medianoches, contando que esas atmósferas impregnadas de negrura y deseo son las arterias de un país imaginario, todos los días, bajo la misma e invariable melodía.

De pronto, en medio del carteo infinito con la sombra del amor (Demi Moore, te vi veinticinco veces) te descubres rememorando su delgadez y sus ojos pequeños, su rostro cálido y su risa ingenua; su afición al sueño y sus viajes constantes al país de la canela, su cuello limpio y sus caminos empedrados; su casa y sus visiones humedecidas. Piensas que esta noche al lado de ella eres un habitante más de esta inmensidad y no eres nada, y que en sus ojos una chispa brillante, cargada de dulzura y malicia, es el trofeo que, esporádicamente, como un milagro, recibimos del destino y la vida.

Contarías que basta una noche y el resto esta demás. Quizás dos años. Quizás toda la vida. Contarías todo ello, de verdad que lo contarías.

Lector: debes leer a Santiago del Prado, il bambino. Es parte de la vida que haya sueños que no se cumplan y que todos tenemos la enorme suerte de poder seguir soñando. Ojalá todo salga lindo.

01 marzo 2007

HIJAS DE BELEN (I), EN CINENCUENTRO

En agosto del año 2005, se estrenó en Iquitos el corto documental "Hijas de Belén", realizada por el cineasta Javier Corcuera en el más famoso barrio de la amazonía peruana. La crónica de esta aventura puede ser revisable gracias a la generosa tribuna que nos brinda desde esta y en futuras oportunidades el importante portal web Cinencuentro.

Para leer dicha crónica (que va en dos partes), denle una mirada al post respectivo.

IIAP CONTRA EL CENTRALISMO (OTRA VEZ)

Una vieja mala costumbre del centralismo limeño es pretender incluir, arbitraria y prepotentemente, al Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), dentro del grupo de entidades fusionadas, absorbidas o reducidas, dentro de los pretendidos esfuerzos por realizar una disminución del aparato estatal. Ya anteriormente, el gobierno de Alejandro Toledo, presentó una ley en la cual pretendía convertir al IIAP en un ODP dependiente (y manipulable) del sector Producción. Afortunadamente, la lucha permanente de los directivos de aquel entonces, además de los congresistas loretanos y algún sector de la opinión público pusieron en su sitio este tipo de dislates

Sin embargo, con el nuevo gobierno neoderechista de Alan García, haciendo caso omiso a la razón, pretende que ahora el IIAP sea absorbido por el Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (CONCYTEC). Eso supone un cambio profundo dentro de la estructura estatal, que sin embargo, no reconoce la naturaleza especial y esencial del IIAP en el desarrollo de la ciencia y el saber – y de ellos el desarrollo - amazónicos

Los cinco presidentes regionales de la Amazonía que corresponden a Madre de Dios, Ucayali, Loreto, San Martín y Amazonas , se han manifestado en una carta pública dirigida al Ejecutivo, rechazando esta medida arbitraria, en la cual el Estado ni siquiera parte de financiamiento, ya que más del 80% es aportado con fondos del canon petrolero, dinero y donaciones extranjeras.

Quienes pretenden llevar a cabo este despropósito olvidan la importancia del IIAP en sus 25 años de servicio. Y también olvidan la realidad normativa. Deben recordar que el art. 120° de la Constitución de 1979 establecía la creación de una institución de derecho público interno, con autonomía económica y administrativa, dentro de la política de impulso del desarrollo de la Amazonía, encargada del inventario, la investigación, la evaluación y control de sus recursos naturales, siendo éste el origen legal del IIAP, es decir una norma constitucional. Posteriormente, la Ley N° 23374, Ley del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, estableció su personería jurídica de derecho público interno, así como su autonomía económica y administrativa.

En mérito a su marco legal y a su especialización en asuntos amazónicos, el IIAP busca afianzar el desarrollo del conocimiento en diversas áreas, incluyendo las que sustentan el proceso del desarrollo sostenible de la Amazonía Peruana, en correspondencia con la Constitución de 1979 y los artículos 67, 68, y 69 de la actual Carta Magna.

La razón fundamental del IIAP viene a ser el desarrollo de conocimientos en los diversos ámbitos del quehacer tanto científico como antropológico, biológico, social, cultural dentro del marco del desarrollo sostenible y la autonomía que consagra la Constitución Política del Estado. Es considerado el centro de referencia y consulta sobre el conocimiento científico de la Amazonía, y tiene muy acertada capacidad propositiva de recomendaciones técnicas que facilitan el desarrollo de sus pueblos y uso sostenible y conservación de la biodiversidad.


De este modo, dada la labor permanente del IIAP, es fundamental mantener el status institucional del IIAP como institución autónoma, encarnada en la Constitución Política del Perú de 1979 y en su Ley Fundacional, y desarrollar mecanismos de participación en el contexto nacional que integren las capacidades técnicas y científicas del IIAP a las decisiones políticas y de inversión. Adscribirlo al CONCYTEC de ningún modo favorecería a las diversas poblaciones selváticas, debido a que es el IIAP prácticamente el único organismo que vela por éstas, con los diversos proyectos ejecutados que actualmente están beneficiando a los pobladores de nuestra Amazonía.