El Congreso de la República enmendó la plana al Poder Ejecutivo y sus arrestos totalitarios. 66 votos a favor y 29 en contra bastaron para derogar los D.L 1015 y 1073, que, entre otras cosas, permitían el regalo indiscriminado del territorio selvático a los postores más tiburones y piraña del mercantilismo.
La Amazonía necesita modernización. Pero no ser regalada en pedazos ni ser transferida a señores feudales.
Ojo, este tampoco debe ser una victoria de las fuerzas oscurantistas, del humalismo y el nuevo colonialismo de inspiración chavista. Este no es un triunfo de Víctor Isla ni de sus áulicos. No debemos dejar que estos retrógrados del pensamiento sientan que este es su momento para ganar a río revuelto.
Este es un llamado de atención al gobierno y el Estado para que tomen en serio a la Amazonía, para que la investiguen en modo serio, en modo concreto, en medio amplio, no para darle paliativos ni para entregar dádivas.
Y es una oportunidad para hacer pedagogía real con las realidad y los potenciales amazónicos.
No somos tanto, pero tampoco tenemos tan poco.
A ver si ahora nos toman en cuenta, de verdad, para abordar nuestros propios problemas.
Más vale tarde que nunca, sobre todo porque empezamos a encontrar los síntomas del más extraviado autoritarismo gubernamental con referencia a las protestas vinculadas con los pueblos originarios amazónicos. No he comentado sobre política (incluyendo la que afecta la región loretana) hace bastante tiempo, pero el asunto lo amerita.
Para entender un poco la protesta amazónica y lo que se evidencia en el paquete legislativo que el aprismo busca imponer (y, afortunadamente, han sido derogados en la Comisión de Pueblos Indígenas, Amazónicos y Afroperuanos del Congreso, habría que atender la infografía que trae La República.
Al respecto, y ante el movimiento que se ha creado a través de la causa amazónica, sería bueno leer también el diagnóstico de Caretas.
Al respecto, me parece pertinente trazar un breve esbozo de reflexiones personales lanzadas al aire sobre el tema:
1.- Me parece penoso que el gobierno crea que la demanda amazónica contra sus medidas legislativas es producto del desconocimiento y la ignorancia. Aunque es cierto que gran parte de la población desconoce varios de los detalles (que no tendría por qué conocer, pues esa es tarea de especialistas) el fondo del asunto es muy claro. Y el tema, más que de técnica, es un asunto de ideologías. La ideología común del amazónico choca frontalmente con la visión de desarrollo que el nuevo conservadurismo alanista pretende imponer (para bien o para mal). Eso de acusar a todos de no saber nada es una suerte de pataleta déspota mezclada con no poca necedad.
2.- No hay nada peor que creer que detrás del movimiento existe solamente un ánimo desestabilizador. De hecho, en los días previos de discusión han participado organizaciones muy serias y muy representativas que han planteado propuestas, las cuales, obivamente, el gobierno no ha tenido en cuenta, las ha tomado por agua tibia o simplemente les ha desdeñado. ¿Esperaba Alan que le hicieran barras cuando sacaba sus medidas sin consultar con la amazonía, amparados en una tira de técnocratas ignorantes de la realidad selvática? Dios, cada vez que converso o leo a estos tipos me parecen más pérdidos que nunca en sus cifras y en sus cursitos MBA, pero sin pisar los pies en la tierra. Disculpen, MBA boys, no soy de los que repudia la tecnocracia y el academicismo, pero siento que ustedes necesitan, en verdad, conocer un poco más -mucho más - de esta región si quieren decidir su futuro.
3.- El gobiernismo ha achacado todos los males amazónicos a una mano negra que mueve los hilos del poder. Si bien, como ya hemos visto, eso no es una verdad implacable, sí es cierto que hay elementos que permiten indicar ello. La lucha política es bastante evidente, por un lado, desde los corífeos del gobierno y por otro lado de la asonada humalista-chavista que, evidentemente, busca llevar agua para sus propios molinos. Caretas ha indicado que existen demasiados elementos coincidentes que coordinan las declaraciones de Humala, los pronunciamientos de izquierdistas como Javier Diez Canseco, la actuación del sector extremista de la GGTP y el SUTEP y los movimientos tan calculados de congresistas como José Maslucán o Víctor Isla (nuestro buen negociante de hectáreas de tierra virgen,convertido ahora en incendiario del bosque). Tampoco seamos tan ingenuos.
4.- Preocupa que Antonio Brack, un tipo que ha trabajado tanto tiempo con las organizaciones ambientalistas y con ciertos grupos indígenas, no haya entendido cabalmente el mensaje que le ha sido entregado al gobierno. Esta no es solo una lucha por demandas justas. Este también es un movimiento político, que busca generar resultados mayores de los que en principio se esperaban. Brack, ha sid enviado por el gobierno para pisar el palito, para quemarse y, disciplinadamente, como borrego, ha preferido sacrificarse y asumir el portazo de las organizaciones amazónicas en ese tanto y pulseo al que le sometió Alan García y Jorge Del Castillo. Brack es un tipo inteligente y de buenas intenciones, pero su posición está totalmente debilitada, tanto como vocero gobiernista como autoridad ministerial. 3 meses pueden servir para el aprendizaje. Sin fondos y con un gobierno al cual solo le importa su poder central (con un ministerio casi impuesto por las circunstancias, sin fondos y sin atribuciones). La renuncia es ahora el único gesto digno de Brack
5.- Asusta que el gobierno aprista intente reprimir la protesta y las fuerzas reaccionarias desaten una cacería de brujas a partir del movimiento. Incluso, han llegado al extremo de plantear la expulsión del cura ambientalista Paul Mc Auley, por indeseable y por ser sindicado presuntamente como instigador del movimiento indígena contra el gobierno. Soberana idiotez. Mc Auley ha sido un constante defensor de las causas de los pueblos orignarios y de la defensa del medio ambiente en Loreto, pero sobre todo, más allá de las discrepancias ideológicas que uno pueda tener con sus puntos de vista, nadie puede negarle honestidad y decencia en la defensa de los mismos. Hay que tener en claro cuando se defienden ideas y cuando se hace subversión (algo que los apristas, a lo largo de su historia, conocen bastante bien). "Expulsarlo" equivaldría a una clarísimo acto antidemocrático y una persecución de ideas.
No hemos tenido la suerte de tener en Iquitos (en la 5° Región Militar) grandes comandantes generales del ejército en los últimos tiempos. Pasando por insignificantes medianías, hasta sinvergüenzas (POLITICOS, precisión posterior, ver más en comentarios de este post al respecto) como Tomás Castillo Meza, Enrique Torrico Urrunaga y las ratas mayores, José Villanueva Ruesta (preso por corrupción y culpable de la muerte de inocentes personas durante los disturbios ocasionados por la firma del Tratado de Itamaraty con Ecuador en octubre de 1998), así como el gangster uniformado Ricardo Sotero Navarro, quien se encargaba de manejar el poder del chantaje y la coima (una de sus legendarias tropelías fue la de alquilar/comprar motocarros y sacarlos a las calles durante los días de huelga general para hacer notar que la ciudad no había paralizado). Esta pequeña gran rata disfrazada de verde olivo ha sido acusada de recibir, entre otra cosas, un millón de dólares de Vladimiro Montesinos a una cuenta cifrada en un banco de Nueva York, manejada, obviamente, mediante testaferro.
Como digo, en estos años muy pocas veces hemos tenido en Loreto un comandante general del Ejército, decente, prestigioso y carismático (sobre todo en comunicación permanente con el pueblo). Pero lo que hace el actual jefe Francisco Vargas Vaca simplemente es un delirio que roza con la estupidez.
Miren el video levantado por radio La Voz de La Selva, sobre las órdenes que tiene el Ejército para repeler las protestas, al menos en la Amazonía.
Aunque no me trago del todo el discursito opositor pobrecitos-los-indígenas (claramente haya elementos político que están azuzando el conflicto amazónico, a pesar de que gran parte de las demandas son justas), sí me parece de una vileza exhibir la fuerza bruta y exhibir brutalidad sonriente. Vargas Vaca anteriormente había demostrado su alma cachaca cuando secuestraron al reportero de LVS, Genaro Alvarado Tuesta, en un hospital del Ejército.
Ahora, esto.
¿Tan alucinados y necios son los militares de hoy?
ACTUALIZACIÓN (Sábado 13 de setiembre de 2008) : Carta del Hijo del General Tomás Castillo Meza
Hola Paco,
Soy el hijo del General Tomas Castillo Meza. Estuve buscando en Google informacion sobre nuestra familia y encontre tu blog en donde insultas el honor de mi padre y por lo tanto de mi familia. No se si tus comentarios son fruto de algun resentimiento general contra los militares o si te expresas asi porque conoces a mi padre en persona, lo cual dudo mucho. Digo eso porque si realmente lo conocieras y si conocieras a alguien que fue cercano a el en Iquitos (periodistas, representantes sindicales, sacerdotes, militares, civiles, etc) no creo que te expresarias con esas palabras de su persona. Para quienes conocen o conocieron a mi padre, puedo dar fe que lo consideran un verdadero caballero y un militar de verdad. Recuerdo que el siempre se manejo con sencillez, humildad, era sumamente trabajador pero principalmente se manejo con honestidad y honradez. Mi padre fue un militar con mucha ascendencia y prestigio profesional en las fuerzas armadas que a pesar de haber llegado a lo mas alto en la carrera militar jamas perdio su sencillez y ayudo a muchisima gente con necesidades que en realidad ahora no viene al caso detallar. Yo, especialmente me acuerdo como si fuera ayer, ya que fui quien vivio con el en Iquitos, que inclusive los sindicalistas de izquierda dialogaban y agradecian su apertura al dialogo y al entendimiento y no a la represion. Durante ese anio que mi papa estuvo en Iquitos me acuerdo que jamas hubo marchas y paros porque existia dialogo y siempre tuvo las puertas abiertas para conversar y dialogar con opositores. Creo que si realmente conocieras el legajo profesional de mi padre no te expresarias con esas palabras de el. Te escribo este email de la manera mas educada para preguntarte por favor que retires su nombre de tu blog o que al menos rectifiques lo que mencionas por el ya que ya que mancilla nuestro honor como familia ya que el es nuestra cabeza mayor. No te imaginas el carino que le tenemos a Iquitos y las gratos recuerdos que tenemos en nuestra familia de nuestro paso por esa ciudad, no creo justo que te expreses asi de el sin fundamentos logicos. Si tuvieran tus comentarios realmente algo de veracidad,tu crees que te estaria escribiendo este e-mail? Entiendo que puedas tener opiniones fundamentadas respecto a otros generales del ejercito, pero si tienes ese concepto de ellos, no debes generalizarlas y menos con respecto al apellido de mi padre.
Gracias y espero puedas hacer las rectificaciones del caso y que reflexiones sobre lo escrito.
Juan Jose Castillo Lozada
RESPUESTA DEL ADMINISTRADOR DEL BLOG:
Hola Juan José:
Gracias por tu comunicación. Saludo el gesto democrático de las palabras que manejas en la misma.
Ante todo, he tomado nota de tu pedido y debo hacer las siguientes precisiones:
1.- No tengo la menor intención de injuriar al General Tomás Castillo Meza. No me interesa ni tampoco es el compromiso de mis textos hacerlo con nadie. Especialmente cuando de la honra y dignidad de las personas se trata.
2.- En ningún momento pretendo hacer un simil entre la conducta política del general Castillo Meza y su actividad profesional o su trayectoria de honestidad. No puedo porque no tengo ningún indicio que me permita dudar que hizo malas maniobras para enriquecerse ilícitamente (y porque la justicia no ha efectuado ninguna sentencia al respecto). Eso deseo que quede bien claro y no es intención del blog que administro. En todo caso, una vez más lo reitero y debo incidir para que no se malinterprete.
2.- Lo que sí hice en el post de mi blog que mencionas y ha hecho que te sientas -innecesariamente- aludido, es cuestionar la deshonestidad política del General Castillo Meza, al apoyar al gobierno ilegal, autoritario y cretino de Alberto Fujimori, al brindarle el soporte logístico y el peso institucional para que se consolide la entraña autoritaria que luego devino en corrupción generalizada dentro y fuera de la institución de la que tu padre fue miembro activo. Sí creo, firmemente, que el General Castillo, por acción u omisión, formó parte de esa red y, lo más importante, nunca zanjó diferencias ni hizo el menor gesto crítico con el mismo. Mi opinión -como la de cualquier ciudadano amparado en el derecho constitucional de la libertad de opinión - es que el General Castillo no fue honesto políticamente hablando al defender con tanto ahinco y sospechosa convicción los latrocinios del fujimorato.
3.- Debes saber, porque asumo que eres lo suficientemente maduro para reconocerlo, que el General Castillo Meza formó parte de una cúpula militar que le brindaba coartadas a Valdimiro Montesinos para que impusiera sus arbitrarios dictados. Nunca hubo siquiera un gesto del General Castillo Meza - público, al menos - que rompiera con esa nefasta tradición , que tanto daño le hizo no solo al Ejército, sino a todo un país. ¿Qué pasó, estimado Juan José? ¿Fue un error? ¿Fue un acto deliberado? ¿Fue una prebenda oficial? ¿Qué significaron todas esas manifestaciones de sujeción al poder asquiento que ya emepzaba a conocerse a través de los medios de comunicación no comprados por la dictadura? Ahora sabemos, mi estimado Juan José (aunque no desees admitirlo), que los métodos para acallar paros, huelgas y demás no tenía necesariamente que ver con el diálogo y la convergencia democrática, sino con métodos más sombríos y nefastos
4.- No podemos decir que el General Castillo Meza pudiera desconocer algo tan grave que pasaba en su institución. Porque él estuvo hasta las últimas consecuencias dentro de la cúpula (tanto que ahora afronta procesos por decisiones que tuvo a su cargo durante el mismo, como en el caso de la Operación Chavín de Huántar). El General fue nada menos que ¡Ministro de Defensa! de un régimen podrido desde todos los cimientos. Hubo oficiales que sufrieron persecuciones y vejámenes de la cúpula en la que se encontraba el General Castillo Meza ¿Ellos recibieron el resarcimiento necesario por esos tratos y esa actividad directa y malsana?
5.- De ningún modo insulto el honor de tu familia, tampoco creo que deban las familias pagar los platos rotos por los desaciertos ideológicos o políticos de sus miembros. Es más, siento que a través de esta comunicación podemos indicar que, más allá de las discrepancias (y de las aclaraciones que hago a través de este comentario (que haré público en mi blog), siento, más que nunca, que tú eres una persona respetable y tolerante que me merece el mayor respeto personal.
Entiendo que la memoria y el honor del padre es un asunto que merece el mayor de los respetos y en ese sentido cualquiera haría lo mismo. Y en ese sentido, un simple ciudadano como yo también tiene el derecho de cuestionar las actitudes públicas poco enaltecedoras de personajes públicos que tuvieron tanto ascendiente en nuestra región en alguna época y no hicieron mucho por defender el Estado de Derecho de los maginicidios de Fujimori y Montesinos.
Nací en Iquitos, en una casa con techo de calaminas y gatos ladrones. Fui un muchacho tranquilo, a pesar de Alan García y el acné. Estudié Derecho para tener acceso a la biblioteca de mi universidad. El periodismo me descubrió oficios decentes en medios escritos. He participado como columnista, ensayista, narrador cronista y analista de diversas publicaciones (muchas más de lo que merezco y debería). He trabajado en todo lo que cayó para parar la olla: promotor cultural, coordinador de eventos, negro literario, conferencista, organizador de semanas turísticas, comentarista radial, jurado de concursos de belleza, editor de videoclips, libretista, asistente de cinematografía, representante de ventas, acompañante de RR.PP. Mi cuenta bancaria atraviesa la desnutrición absoluta. He publicado en coautoría “Libro de Estilo de Kanatari” (2004). Tengo mi espacio semanal en Pro & Contra, escribo notas sobre cine en un portal web y administro este blog. Acabo de publicar el libro de crónicas IQT (Remixes). Añoro la asepsia de los aeropuertos y el olor de los aviones. Siempre me estoy yendo, no sé por qué.