Luego del accidente ocurrido en la facultad de Artes de la Universidad Católica, en la cual se desplomó un techo hiriendo a dos estudiantes y un trabajdor, las cosas han ido por caminos sinuosos, y en las cuales el prestigio administrativo de la PUCP se ha puesto en entredicho, precisamente por la misma forma cómo sus directivos han afrontado el asunto.
En el Utero de Marita se incluye el reportaje que hizo La Ventana Indiscreta, (que pueden ver más abajo). La verdad, muchos cabos andan sueltos y la cosa, que pudo no ir a mayores, pero como explica Ricardo Sifuentes, hubo un asunto de negligencia que debió haberse superado. El asunto del asbesto empieza a pesar. A pesar de ello, el comunicado institucional ha sido infortunado, al acusar al obrero del problema causado y limpiarse en salud olímpicamente.
Silvio Rendón ha posteado una vez más el tema y ha puesto en entredicho los problema internos de la PUCP, mientras Miguel Rodríguez Mondoñedo, desde el propio Gran Combo Club ha replicado, en nombre de su institucionalidad laboral (obviamente). Y aunque Silvio efectivamente ha podido haberse llevado por la emoción del momento, creo que sí es pertinente tocar no solo éste sino los dilemas que una universidad tan importante, como aquella en la que propios y extraños hemos pasado y tenido alguna participación, tiene que afrontar. No hacerlo es dejar que siga creciendo la bola y pronto se convierta en avalancha.
Y, sí, es cierto, Cipriani debe estar haciendo barras para que el asunto pase a peores. Chesss, justo en la celebración de los 90 años. ¡Dios salve a la PUCP!
En el Utero de Marita se incluye el reportaje que hizo La Ventana Indiscreta, (que pueden ver más abajo). La verdad, muchos cabos andan sueltos y la cosa, que pudo no ir a mayores, pero como explica Ricardo Sifuentes, hubo un asunto de negligencia que debió haberse superado. El asunto del asbesto empieza a pesar. A pesar de ello, el comunicado institucional ha sido infortunado, al acusar al obrero del problema causado y limpiarse en salud olímpicamente.
Silvio Rendón ha posteado una vez más el tema y ha puesto en entredicho los problema internos de la PUCP, mientras Miguel Rodríguez Mondoñedo, desde el propio Gran Combo Club ha replicado, en nombre de su institucionalidad laboral (obviamente). Y aunque Silvio efectivamente ha podido haberse llevado por la emoción del momento, creo que sí es pertinente tocar no solo éste sino los dilemas que una universidad tan importante, como aquella en la que propios y extraños hemos pasado y tenido alguna participación, tiene que afrontar. No hacerlo es dejar que siga creciendo la bola y pronto se convierta en avalancha.
Y, sí, es cierto, Cipriani debe estar haciendo barras para que el asunto pase a peores. Chesss, justo en la celebración de los 90 años. ¡Dios salve a la PUCP!







