Triste final para un sujeto perturbado, una cobertura sensacionalista vergonzosa y una marca 666 que no ha sonado más patética y absurda que nunca. La responsdabilidad social es demasiado grande como para obviarla.

Pd: El dato, especial, y el recorte respectivo, del diario Crónicas de Iquitos (que no tiene página web), es cortesía de Ikitozz City.

Pd: El dato, especial, y el recorte respectivo, del diario Crónicas de Iquitos (que no tiene página web), es cortesía de Ikitozz City.






