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16 marzo 2008

¿Y SI LE HACE CASO HUGO CHAVEZ A ESTE FAN DE ALEJANDRO SANZ?

Aunque sonó en principio a monserga chavista, las palabras del fanático que se inmiscuyó en el estrado del Concierto de Paz sin Fronteras, organizado por Juanes en Cúcuta (frontera colombiano-venezolana) realidad el tipo defendía la presencia de Alejandro Sanz en Venezuela que, como ya saben, ha sido considerado terreno cerrado y censurado para el español por el régimen de Hugo Chávez.



En todo caso, el comandante Chávez bien haría en escuchar este pedido especial.

Más videos del concierto (Juanes, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra, Carlos Vives, Miguel Bosé, Juan Fernando Velasco y Sanz)





14 noviembre 2007

ALEJANDRO SANZ Y SU POPURRRI SOLIDARIO

Ni modo, cuestión de prioridades e importancia, tenía que ir al de Bjork. El concierto de Voces Solidarias (a pesar de su bienintencionada campaña para ayudar a los damnificados del terremoto que asoló el sur peruano en agosto) no me emocionaba particularmente sin el Bosé, y a Alejandro Sanz ya lo había visto este año (el Fito ya es caserito, Raphael solo para escucharlo en lp, la gordita Amaia Montero nada que nada y el Bisbal no me es particularmente afecto).

Sin embargo, Sanz sigue siendo uno de los mejores baladistas pop contemporáneos de la madre patria. Y eso se nota en el popurrí que cantó ante cerca de cuarenta mil almas en el Estadio Nacional de Lima, luego de una maratón de casi seis horas de duración que culminó a las 2 a.m de hoy miércoles.



Suspiren, corazones parti'os

11 marzo 2007

ALEJANDRO SANZ EN VIVO: IMAGENES DE SU CONCIERTO EN PERU

Si aún no estaban familiarizados con el concierto de Alejandro Sanz en Lima, realizado durante los días 9 y 10 de marzo, y gracias a la magia del Youtube, les presentamos algunas imágenes de sus conciertos inaugurales de la gira El tren de los momentos.

Para ver un extracto de A la primera persona (la que mejor sonido y calidad de audio he podido encontrar en la web), gracias a la destreza de Canal N y el reportero Antonio Manco, aquí le dejamos el post

10 marzo 2007

ALEJANDRO SANZ: EL TREN DE LOS MOMENTOS EN PERÚ (CRONICA BÁSICA DE UN PRIMER CONCIERTO)

La Explanada del Estado Monumental de Lima se cubrió de luz exactamente a las 8.50 de la noche del viernes 9 de marzo. Con un sofisticado sistema de iluminación, pantallas gigantes (una enorme central fragmentada en tres menores; además de dos laterales al escenario y dos más en el centro del gran complejo), un enorme juego de sonido simuló estaciones ferroviarias, conversaciones, murmullos, ruido de vagones, chimeneas, y de pronto, la fanfarria: El Tren de los Momentos iniciaba su recorrido, teniendo como primera parada a la capital peruana. Y la locura fue total cuando apareció Alejandro Sanz en el ruedo, con chamarra de cuero negra, jeanes chorreados, zapatitos simples y una camisita blanca que no disimulaba el abultado vientre que ha creado en estos tiempos.

Guitarra en mano, con el telón de fondo de la espectacular puesta en escena y los competentes músicos que lo acompañarán en toda la gira, Sanz inició su concierto con la canción homónima del disco, El tren de los momentos, la cual inició la fiesta entre las 14 mil personas asistentes (el aforo máximo del complejo del distrito de Ate se cubrió en aproximadamente un 90%). Inmediatamente, inició una interacción impresionante con la gente, a la cual se la metió en el bolsillo fácilmente con comentarios sobre lo importante que había sido para él decidir Lima, "un lugar que siempre me trae buenos recuerdos", para iniciar su nuevo tour mundial, que se extenderá por los siguientes dos años en Latinoamérica, USA y Europa. Fueron constantes palabras y frases como "Lima" "limeña", "Perú" y "pisco sour". En un intermedio de la presentación, permitió una improvisación de su percusionista con el cajón peruano y en más de una ocasión se puso sobre los hombros una bandera nacional entregada por algún entusiasta de las primeras filas, que ahondó aún más la histeria de sus fans, que en mayoritario número femenino decretaron el imperio de sus voces y sus suspiros.

Sanz interpretó con gran registro vocal y un extraordinario dominio escénico canciones nuevas de El Tren de los momentos (Enséñame tus manos, Donde convergemos, En la planta de tus pies, La peleíta, Se lo dices tú). Además, sorprendió cantando cuatro canciones del disco anterior, entre ellos Labana, donde hace el famoso estribillo rumbero-político "cuenta, uno, cuenta dos, cuenta tres, cuenta cuatro que se va Fidel", además de Regálame la silla donde te esperé y Try to save your song. De lo antiguo, destacaron sin dudar un medley con Mi soledad y yo, La fuerza del corazón y Amiga mía, además de El alma al aire, Quisiera y Corazón Partí'o (coreado en masa y con particular devoción). Emocionantes particularmente fueron los momentos en que interpretó A la primera persona, con un sentimiento que erizaba la piel; simpáticos aquellos en que tocó algunas notas de Bulerías, solo en el escenario con una guitarra acústica y una silla. ¿Momento inolvidable? Sanz, otra vez solo al piano, jugando con el público con una canción inédita de amores sinvergüenzas y, luego, inmediatamente, con la luz baja, dejándose llevar por el coro de las catorce mil personas que, absortas e hipnotizadas, cantaban de memoria ¿Lo ves?

La noche no podía estar completa sin interpretar la que actualmente es la canción más popular del nuevo disco, Te lo agradezco, pero no, en la cual el registro vocal que sustituyó a Shakira, corrió por cuenta de una joven fanática llamada Ivanna Tejada (quien ganó el derecho de estar en escenario gracias a un particular concurso organizado por una radio limeña), que se lució con un espectacular vestido strecht negro que dejaba notar un rasgado aún más espectacular, parecido al que lució la diva colombiana en el videoclip promocional. Para ser francos, la muchacha no lo hizo nada mal y por momentos se robó completamente el show, dejando medio estático al cantautor, que apenas atinaba a rasgar la guitarra y sonreír (efectivamente, los nervios por este inicio, según propia confesión, le hicieron olvidar algunos pasitos ensayados previamente en el hotel). Finalmente, el concierto tuvo telón de fondo con No es lo mismo, y la promesa del español de volver, mientras aún sostenía una camiseta de la selección nacional de fútbol, todas las veces que le sean posibles al Perú. 11 p.m, exactamente. El escenario se oscureció y las salidas de la Explanada del Estadio Monumental se abrieron. La gente salió contenta y luminosa. Alejandro Sanz había cumplido con creces su primera prueba de fuego de esta nueva experiencia musical.

(Foto cortesía diario Perú21)

¡Vea a Alejandro Sanz cantando en vivo "A la primera persona" en su concierto de Lima!

Mira más fotos del primer concierto de Alejandro Sanz en Lima aquí

09 marzo 2007

EL ALMA AL AIRE DE ALEJANDRO SANZ

A finales de 1992, había cumplido 15 años y culminaba el cuarto año de secundaria en el San Agustín con relativa tranquilidad. Los colegiales nos preparábamos para una etapa nueva de vacaciones. Entre tanto, íbamos de vez en cuando al Salonazo del Club Tennis o, si el cuerpo lo permitía, al Agricobank. Ya se había puesto en marcha el Chupódromo de las calles Brasil con Huallaga (y la gente libaba cerveza en la calle, sobre banquitas pintadas de azulo o sobre cajas de soporte de la rica espumante). La tele no era muy divertida, salvo por algunos episodios de Los años maravillosos. En la radio, que para nuestra generación oscilaba entre emisoras como Panamericana (“con todo”), Loreto y, muy de ven en cuando, Tigre, se sucedían de vez en cuando algunas canciones de Jerry Rivera, Locomía, Natusha y Talía. Fue en esa época, cuando escuché por primera vez a Alejandro Sanz.

Pisando Fuerte” era la canción del nuevo fenómeno que, según nos contaban los locutores, estaba arrasando los charts de música española. Y fue el primer aviso de que un cantautor extrañamente seductor (irregular para el medio de la baladita pop que se escuchaba en “El club de los gatos enamorados” con Héctor Felipe). Su canción era simple, pero algo se movía dentro de la forma cómo la interpretaba. De modo que, en medio de todas esas vacaciones cómplices, apareció el fan en ciernes que todos llevamos dentro. Y Sanz devolvió con digna calidad este creciente interés.

Porque Sanz impone su presencia en la melodía. Y denota el fraseador de versos largos, intensos, casi al límite de su extensión, en los cuales su voz sentida y llena de matices (sin ser una gran voz) le presta la dimensión humana que, sin embargo, emerge de lo común para entregarnos un concierto de complejidades que hacen de lo que en apariencia sólo pueden cancioncillas confeccionadas para encajar en radios románticas o simples guiños para parejitas de enamorados melosos que se apachurran en cualquier parque de por ahí, en verdaderas declaraciones de principios que revelan una existencia de la que vuelve cómplice a su espectador.

Y Sanz ha crecido como artista, al punto que ha descartado directamente el fácil recurso de convertirse en carita bonita de canciones con gancho que ganan todos los premios y acumula fans por doquier en todo el mundo; más bien ha madurado aún más su presencia como cantautor, como artista, como interlocutor válido. Porque, está probado, que al igual que el gran Miguel Bosé, no ha terminado devorado por el mainstream, sino que ha sabido pulsear su necesaria faceta de star que baila con Shakira y tiene una lujosa mansión en Miami con el creador que le canta salmodias a La Habana, declara su rechazo a Hugo Chávez y Fidel Castro o crea canciones de amor perdurables.

Porque Sanz es, ante todo, un baladista, de los buenos. Porque es muy difícil poder escuchar canciones como La fuerza del corazón, Aprendiz, Amiga mía, Si hay dios, Cuando nadie me ve, Corazón partí’o, Eso, El alma al aire, A la primera persona, Quiero morir en tu veneno, Y si fuera ella, entre muchas otras más, sin sentir una opresión en el pecho. Particularmente, dos canciones de Sanz me estremecen, Tú no tienes alma y Cuando sea espacio. Y así como se da el lujo de escribir álbumes tan exitosos y rompedores como Más o el Unplugged, así también ha permitido que se descubran cosas como su reciente El tren de los momentos que se acercan por un momento a la cosa fácil y la pirotecnia, pero que, en líneas generales, salvan y permiten disfrutar de un trabajo sólido, propio de alguien experimentado. Será un placer volver a verlo, otra vez, por Lima este 9 y 10, en el Monumental de Ate, en el generoso inicio de su nuevo tour mundial dedicado a los peruanos.

Y claro, para gente como yo, frik y trancada por ratos, éste ya no es un placer inconfesable, sino que, en el fondo, Alejandro Sanz también es uno de los nuestros. Sólo es cuestión de escucharlo bien: en silencio, bajito, con el alma y el corazón al aire.

Mira detalles del primer concierto de Alejandro Sanz en Lima aquí