
Así, tal como lo leen, una declaración de una pretendida intelectual europea.
Me pareció un exceso, una demostración supina de arrogancia academicista y occidental (que desconoce el valor simbólico y sagrado que los pueblos indígenas y muchas personas). Sin embargo, lo señalado al semanario Kanatari por Francoise Barbira Feedman (en la foto), antropóloga médica por la Universidad de París y doctorada en la Universidad de Cambrigde, es un punto de vista cientificista que ha roto por un lado la mistificiación casi fashion en la que se ha estado convirtiendo en los últimos tiempos el uso del ayahuasca, al cual se le ha estado usando incluso como un souvenir turístico atrapa-gringos, cuando, quienes sabemos un poco sus ramificaciones y su entraña, debemos decir que no es taaaantoooo, pero tampoco tan poco, tan frívolamente entretenido. Porque, aunque la señora en mención crea que sabe mucho de plantas medicinales, desconoce un principio básico de estos menesteres: entrar al fenómeno no solo desde el punto de vista biológico o farmacológico, sino también desde el punto de vista espiritual. Y claro, en este último aspecto, hay demasiado por enseñar y aprender.
He aquí alguna de las respuestas de Barbira Freedman al semanario que dirige el cura Joaquín García:
¿Qué opinión tiene usted del ayahuasca?
El uso del ayahuasca se ha ampliado mucho en la medicina tropical peruana como método de diagnóstico y también como método de visión y aprendizaje personal; pero el uso indiscriminado que se ha desarrollado es nuevo. Anteriormente, el uso de esta planta era solo un paso elemental en el aprendizaje de la medicina, no era sin embargo una culminación de la práctica como se está describiendo hoy en día…
¿Es el ayahuasca una droga alucinógena o una medicina?
En realidad el ayahuasca es un purgante que tiene efectos psicotrópicos, que tiene diferentes efectos según el estado de salud de la persona y la disposición mental y psicológica del individuo que lo toma; como muchos remedios de la selva puede clasificarse como medicina o veneno; si la gente lo usa solamente para tener bellas visiones abusando de sus efectos alucinógenos, entonces no es medicina, depende de la intencionalidad de la persona. El que convida el ayahuasca tiene mucha responsabilidad en su intención, si ésta es terapéutica, bien, pero también puede haber una experiencia de tipo exótica.
Creo que reducir al ayahuasca a una droga o a un purgante es, por decir lo menos, una infeliz expresión. Si no, veamos todas las expresiones que obtiene el Youtube cuando se lo menciona. Como ve la señora Barbira Freedman, no solo hay cosas descartables o adicciones en dichas manifiestaciones. Quizás su arrogancia sea solo comparada con su pequeño conocimiento sobre el fenómeno espiritual y amazónico de la ingesta de ayahuasca.
Link: Una mirada cultural y pictórica al ayahuasca (La Soga de los Muertos)
Ilustración: Pablo Amaringo



