09 abril 2008

¡ CLIENTELISMO POLÍTICO!


El gobierno aprista ha iniciado oficialmente la nueva etapa de clientelismo político, a cambio de dádivas para la población. Algunos barrios populares de Villa El Salvador se han levantado con la sorpresa que miembros de las fuerzas armadas, por encargo del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social han ido tocando las puertas de las humildes viviendas, desde las 03 a.m., regalando comida (arroz, frejoles, atún y azucar).

Como se sabe, el MIMDES, que dirige la ministra Susana Pinilla ha aprobado una partida de 16 millones y medio de nuevos soles para el reparto de 100 mil bolsas de alimentos. Lo irónico es que el Ejército se reúna para llevar a cabo esta acción, como si se pudiera jugar al límite de la injerencia política de los insitutos castrenses. No olvidemos que por este tipo de actividades durante el fujimorato se generaron diversas críticas, varias de ellas de prominentes dirigentes apristas.


Pero, aún más grave, el gobierno decide lanzar una campaña de mero tinte proselitasta en momentos en que la popularidad de Alan García ha caído profundamente, sobre todo en los sectores menos favorecidos económicamente. De la encuesta de La Universidad de Lima (comentada por El Morsa), lo que se destaca es que la tendencia decreciente en la popularidad del presidente en los NSE D y E es clamorosa.



Por ello, resulta de lo más sintomática que cuando el aprismo ha endurecido su política económica, cuando García decide jugarse con todo por el neoliberalismo económico (defendiendo las violaciones a los DD.HH en China y sacando un libro que quiere casi forzar a que el líder histórico del aprismo se convierta en un defensor de las políticas conservadoras), cuando las señales de autoritarismo y arbitrariedad crecen (caso Melissa Patiño) y cuando el favorecimiento a ciertos amigos es evidente (Caso RBC), también aparece el jefe regalón, en la faceta más conocida del aprismo en el pirmer gobierno.

Claro, la inflación sigue subiendo, pero el pueblo debe recordar que el pan cae de la noche a la mañana. Porque, para circo, ahí están el juicio contra el Chino y Juan Diego Florez.


ALTAR (UNA HISTORIA TRAVESTI)

César Hoyos García es un joven estudiante de la Escuela de Bellas Artes de Iquitos, quien tiene una característica particular: también es travesti, llamada Jossely. César tiene muchas historias bastante claras y otras misteriosas.

Su historia, tomada con el mayor respeto, pero también con una alta dosis de realismo, ha sido recopilada por Christian Bendayán, quien con el apoyo del taller de video KinoIquitos de La Restinga, han realizado este pequeño video documental llamado "Altar" (que estrenó en el coloquio sobre el libro Museo Travesti de Lima, de Giusseppe Campuzano, el viernes 04 en el Centro Cultural de España). El lirismo expresado dentro de la aparente sencillez del tratamiento narrativo planteado por Bendayán pueden explicar más de una de las historias de aquellos considerados "marginales" por una sociedad bastante más reaccionaria de lo que aparenta.





Además, "Altar" confirma el talento calificado de Bendayán para explicar visualmente y generar particulares emociones en base a hechos simples de la vida cotidiana (la decoración de la huerta de César, la letanía de la madre sobre el hijo recostado en sus piernas, el baile de las amigas en el night club son notables). Adicionalmente, el hecho que Leo Ramírez, editor de este video, es, hoy por hoy, uno de los mejores editores audiovisuales de Iquitos.

07 abril 2008

JUAN DIEGO HUACHAFO


Sí, ya sé, criticar a Juan Diego Flórez en estas circunstancias, en que su fama y prestigio ha tocado todas las estratosferas marketeras posibles es casi una blasfemia.Luego de su fabuloso y muy concurrido matrimonio con Julia Trappe , ocurrido en la Catedral de Lima, nada menos, a cargo del arzobispo Cipriani, realizado en forma bilingüe, con más de quinientos invitados de primer nivel (incluido el presidente de la república y la primera dama), así como toda la orquesta sinfónica y el coro nacional en pleno, donde ha logrado elevarse a la categoría de héroe popular, entonces, publicar un artículo como el escrito por Rodrigo Nuñez Carvallo acuarelista, poeta, promotor cultural y editor de la siempre recordada revista literaria Umbral es casi una afrenta a uno de los símbolos posmodernos del Perú.

Aunque algunas de las frases y adjetivos que Núñez Carvallo le endilga a Flórez y a su entorno son excesivas y probablemente injustas, de todos modos, su pertinencia y la forma cómo ataca las impostaciones y los embustes detrás de los cuales se presenta el ascenso social en el Perú (puestos de manifiesto en la boda del tenor), son necesarios, incluso objetivamente válidos.



JUAN DIEGO HUACHAFO


Gran matrimonio de opereta en la catedral. El tetudo del cardenal los casa en inglés, el chancho del hortelano y su señora esposa se cuelgan de algunos aplausos, y las televisoras venden y trafican con la estupidez limeña.

Eres del jet set si te llegó el parte y un looser si no fuiste invitado. El tenorcito pije que comienza a reventar botones, se liga con una australiana rubia, -debe haber tantas en ese continente como cocodrilos- y convierte el matrimonio en un show mediático. Para el efecto cumple con todas las más cojudas convenciones sociales: virginidad aparente, pompa, pajes y harta falsedad social, pero el champagne es poblete y el vino tabernero. Ceremonia ostentosa para que este miraflorino clasemediero, cumpla todas las expectativas frustradas de su clase. Frac, invitados por cientos, el presidente, la farándula, vestido de novia con cola de nueve metros, carrozas, un ejército de paparazzis. El yuppie trepadorcito termina convertido en patrimonio de nuestra nacionalidad. Claro que se trata de un patriotismo de pisco sour y alfombrita de machupicchu, Todo más falso que campaña de márketin. En fin, pura huachafería.

A decir verdad la ópera siempre fue medio cursilona. Salvo algunas obras compuestas por Mozart, Verdi y algun otro, la mayoría no supera la medianía, musicalmente hablando. Rimbombantes y presuntuosas como la triunfante burguesía europea del XIX, pomposa y vacía, llena de oropel y carente de sustancia era la expresion social de una clase sin nobilitates, sin nobleza espiritual. De allí proviene la palabra snob. Stravinsky, el gran músico, alguna vez comentó del genero: mucho ripio y pocas nueces. Más allá de algunos pasajes, la ópera fue algo así, como música al servicio del arte drámático. Peor aún la opereta y la zarzuela, hechas para el divertimento de la plebe. Porsiaca, no tengo nada contra la plebe, a veces airea los géneros.

Es curioso que el bel canto se haya convertido en una rápida ruta de ascenso social, como el fútbol, más o menos, Recordemos que Caruso y Pavarotti provenían de los sectores más bajos de la sociedad italiana, Bueno, este Acasiete del arte lírico que es Juan Diego, que en lugar de goles hace gorgoritos, convirtió su matrimonio en un paradigma de huachafería, una funesta mezcla de cucufatería y pasatismo, de oportunismo y afán de figuracion, de ostentación y estupidez limeña, que obviamente saldrá en Cosas, esa patética Hola criolla.

Por qué no tienes, Juan Diego, un asesor de imagen si tus neuronas solo te sirven para cantar. Alguien que te hiciera ver que tanta ostentación sólo proviene de carencias agudas en la infancia. Que la imitación siempre es huachafa. Que lo inauténtico es la madre de lo cursi. Que solo presume quien de algo huye. Solo falta que vendan los derechos del matrimonio a Movistar. Porque esa es la cultura que el país necesita: Gian Marco y Juan Diego.

Por qué no te casaste en privado y viniste a hacer descomunal chongo masivo. Eres un huevas. Te has creído lo de la fama y el éxito, y te has dejado llevar por unos siúticos de pacotilla. Me imagino perfecto la cara de la señora madre de Juan Diego. Todo esto lo dices por envidioso. Porque no has subido a la Scala de Milan, o al Metropolitan de Nueva York y mi hijo sí. Seguro no te llegó el parte por cholo. Si no fuiste invitado, no eres pues. No sabotees el éxito del triunfador. Acuérdate de la ideología del perro del hortelano que enarbola nuestro señor presidente Alan. No envidies. Deja comer a tu patrón en paz. para que pueda disfrutar de su riqueza, y deja que Juan Diego disfrute de la suya.

No me das envidia, Juan Diego. Me das vergüenza y un poco de pena. Debe ser terrible tener ese amor por las apariencias. Pero así es la ópera, puro telón y escenografía de cartón, Y como dijo el señor de la flor, no perdamos el mal humor. Un champancito, hermanito, pero que no sea Poblete, pliz.


Rodrigo Nùñez

06 abril 2008

“RAJES DEL OFICIO” IQUITEÑO


La semana pasada estuve en la presentación del segundo volumen de Rajes del Oficio, el excepcional conjunto de entrevistas realizado por Pedro Salinas a una veintena de miembros representativos del periodismo nacional (y sus visitantes ilustres), entre los que destacan Mario Vargas Llosa, César Hildebrandt, Cecilia Valenzuela, Beto Ortiz, Augusto Álvarez Rodrich, Jaime Bayly, Enrique Zileri, Fernando Vivas, Fernando Rospigliosi, Raúl Vargas, Rosa María Palacios, Fernando Ampuero, Jaime Bedoya, Mirko Lauer, Juan Carlos Tafur, Aldo Mariátegui, Alvaro Vargas Llosa, Gustavo Gorriti, Federico Salazar y Jaime De Althaus. Ambos libros son un referente para entender el sentido de hacia dónde camina el gremio, así como sus misterios de cara al presente y el futuro. Salinas logra condensar la esencia del perfil profesional (y a veces personal) de sus entrevistados. Y es un diagnóstico preciso de la realidad nacional vista con ojos colectivos - y colectivistas – bastante escépticos.

La idea de Salinas me ha generado cierto interés por conseguirnos un “Rajes del Oficio” de esencia regional y local, que pretenda explicar un poco por qué el periodismo que se practica en estos fastos tiene determinadas características, insuperables y difíciles de explicar para el analista académico. El periodismo loretano, el iquiteño en realidad, posee rasgos que lo diferencian totalmente del practicado en Lima y otras provincias peruanas. En esas diferencias se podría compilar su significado y su realidad (buena o mala, según la opinión particular de quien lo mira con ojos de espectador o de protagonista, indistintamente). Quizás el trabajo sea muy enriquecedor.

Considero que deberían incluirse algunas interrogantes muy específicas en el cuestionario de los entrevistados. ¿Se puede vivir plenamente del periodismo? ¿Es la ética un pilar insustituible del ejercicio profesional? ¿Es necesario tener un título para ejercer el periodismo? ¿Se debería tener una ideología particular para analizar o tratar temas sensibles con la soberanía y la dignidad territorial? ¿Se debe exigir la capacitación profesional permanente? ¿Cuán importante es el uso de herramientas informáticas modernas para el trabajo diario? ¿Se debería considerar como inmoral el cobro de facturas por “imagen institucional” a instituciones públicas y/o privadas? ¿Vale la pena saber escribir bien o tener un discurso sintáctico articulado para poder trabajar? ¿Es la radio el lugar natural de predominio del ejercicio periodístico? ¿Por qué la tele no ha prendido más que la radio como fuente primordial de noticias? ¿Los diarios impresos tienen futuro en un medio donde la lectura se ha reducido considerablemente? ¿Las páginas interactivas en internet son el nuevo espacio a conquistar en la difusión noticiosa? ¿Cuán importante es la línea editorial en un medio de prensa? ¿Se debe mezclar el manejo empresarial y los principios periodísticos en los medios de comunicación? ¿Cuál es el futuro que se espera de las nuevas generaciones de profesionales en este rubro?

Presiento, además, que un libro o documento de este estilo no podría prescindir de algunos nombres necesarios que expliquen el panorama actual del periodismo iquiteño. Sería imposible, por ejemplo dejar de lado a Manuel Rosas y su opinión sobre James Beuzeville. Y el “Gato” de la radio no podría dejar de estar, hablando de Jaime Vásquez, y Vásquez explicando los pros y contras de su relación profesional con Mary Pérez sería insustituible. No deberían, tampoco dejar de estar, la parsimonia del sacerdote/historiador/periodista Joaquín García, ni el dramático estilo vocal de Raúl Celis. Bajo ningún punto de vista se debería dejar de escuchar lo que tienen que decir Oscar Olavarría, Hercilia Del Águila, directores de medios escritos, como tampoco escuchar qué hay detrás de la radical voz investigadora de Fernando Nájar o de la moderación punzante de Fernando Tapia. Sería un crimen obviar a Pepino Verea y sus sabrosas anécdotas. Tampoco podríamos tener un gran diagnóstico sin el talento multimedia de Jorge “Potrillo” Carrillo, posiblemente uno de los pocos periodistas locales que trabaja tanto en radio, tele, prensa escrita e internet al mismo tiempo. Habría que recurrir a Armando Murrieta para averiguar cómo se puede conciliar la lealtad personal y los principios. También, como un testigo inusual de la modernidad y la tradición, debería entrevistarse a Pedro Salazar. De igual modo, para intentar sentir esa vena jodona de la columna, habría que preguntarle algunas cosas a Dino Soria. Como una pieza arqueológica y enciclopédica, sin duda, a Víctor Manuel Velásquez Cárdenas (quizás el hombre que más sepa de deportes en la actualidad, a pesar de su venerable edad). Como un puntal del análisis de actualidad, sería interesante recurrir al aprista ilustrado Moisés Panduro, como el decano de la conversación distendida, claro que acudiríamos a Hertz Hemeryth. Como el mejor cronista, mitad periodístico, mitad literario, estaría Percy Vílchez y como la vieja dama de la locución, las relaciones públicas y un estilo aséptico que se ha ido diluyendo en el tiempo, deberíamos tener la melodiosa voz de Nelly Varela.

Quizás los nombrados acá no sean los mejores o los peores (tan solo son una muestra subjetiva). Siento incluso que podrían estar otros representantes tan respetables y protagónicos como los anteriormente nombrados. Pero, al margen de ellos, esta selección personal podría ser muy ser representativos sobre los puntos de enlace que nos permitan preguntarnos y preguntar sobre las cumbres, los abismos y las tareas pendientes del periodismo local.

Link: Jaime Vásquez comenta la propuesta regional de Rajes del oficio.

05 abril 2008

HUGORILA NO TE METAS


Aquí, lo último en diversión videomaniaca con tintes de conflicto internacional latinoamericano, protagonizado por un dictador petro-bananero y un cantante con aires de figuración excesivas?

La compañía multimedia peruana
Inkagames ha lanzado un bizarro videojuego llamado "Hugorila no te metas". El tema, como saben consiste en darle duro al expansionismo del presidente venezolano Hugo Chávez en todo el continente. Juanes, el cantante colombiano es el protagonista que buscará la paz lanzando notas musicales como balas. Su antagonista, obviamente, es Chávez vestido de militar, quien tiene un ejército de gorilas a su servicio,además de tanques, gasoductos y pozos petroleros.La música de fondo son notas de la canción "Mala gente".

El jueguito ha desatado una fiebre latinoamericana,y en Colombia es una de las cosas con más demanda en la búsqueda en la web.

Algunas preguntas me saltan a la vista ¿Es esta presencia de Juanes la que quiere la paz o la guerra musical? ¿Disparando nortas musicales no mata a gorilitas que tienen el aspecto del presidente colombiano Hugo Chávez? ¿Sabe el cantante colombiano de esto? ¿No generará este jueguillo un nuevo conflicto internacional?

En todo caso, al margen de lo peculiar del tema, el juego me terminó de aburrir muy pronto.