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14 agosto 2008

VARGAS LLOSA: LA LIBERTAD Y LA VIDA

Una cita imperdible para mañana viernes 15, a las 11.30 a.m. en la Sala Roja del Centro Cultural de la PUCP, casi como epílogo del Festival de Cine de Lima. Un diálogo de Vargas Llosa, con Medeiros, Caoizi, Pineyro y Waintrop. Y la presentación del libro La libertad y la vida, en homenaje al escritor.


Literatura, cine y ensayo. Un momento de lujo. No perderse

18 noviembre 2007

VARGAS LLOSA, EL REY Y HUGO CHAVEZ

En su habitual columna que se transcribe en el Perú en el diario El Comercio, Mario Vargas Llosa habla claro sobre el famoso ¿Por qué no te callas?, entre el rey Juan Carlos I de España y el inefable Hugo Chávez, titulado "El comandante y el rey". Aquí unas frases de antología:

(...)Los mejores guionistas de Hollywood no lo hubieran hecho tan bien si querían abrir el espectáculo con la imagen --entre cómica y siniestra-- de un espadón tercermundista en plena acción. Interrumpiendo al presidente del Gobierno Español que, tímidamente, se atrevía a recordar a los mandatarios latinoamericanos que "nacionalizar empresas no garantiza nada", el comandante Hugo Chávez se apodera del micro y se dispara en insultos contra José María Aznar, quien alguna vez habría invitado a Venezuela a algo tan ignominioso como integrarse "al primer mundo", propuesta fascista que el caudillo tropical rechazó, claro está, porque "somos humanos y los fascistas no son humanos.

(...)La enseñanza más obvia e inmediata de este psicodrama es que hay todavía una América Latina anacrónica, demagógica, inculta y bárbara a la que es una pura pérdida de tiempo y de dinero tratar de asociar a esa civilizada entidad democrática y modernizadora que aspiran a crear las cumbres iberoamericanas. Esta será una aspiración imposible mientras haya países latinoamericanos que tengan como gobernantes a gentes como Chávez, Ortega o Evo Morales, para no mencionar a Fidel Castro. Que sean o hayan sido populares y ganaran elecciones no hace de ellos demócratas. Por el contrario, muestra la profunda incultura política y lo frágil que son las convicciones democráticas de sociedades capaces de llevar al poder, en libres comicios, a semejantes personajes.

(...)La salida del rey de España tuvo la virtud de rasgar el velo de hipocresía que circunda las cumbres iberoamericanas a las que, en apariencia --no en la realidad-- asisten jefes de Gobierno y de Estado dignos del mismo respeto y consideración. Falso de toda falsedad: el señor Chávez tiene unas credenciales que lo exoneran de toda respetabilidad civil y democrática, pues, el 4 de febrero de 1992, traicionó su uniforme y actuó con felonía intentando un golpe militar contra un gobierno constitucional y legítimo en el que decenas deoficiales y soldados venezolanos murieron defendiendo el Estado de derecho.

(...)Ni la Cuba de Fidel Castro ni la Venezuela de Chávez merecen ser, hoy, los amigos dilectos del Gobierno Español, y sí, en cambio todos esos discretos y esforzados gobiernos que, en el resto del continente latinoamericano trabajan por sacar a sus pueblos de esa barbarie del subdesarrollo que representan no solo los bajos índices de crecimiento y las vertiginosas desigualdades de ingreso, educación y oportunidades, sino, también, la demagogia y la matonería políticas encarnadas en Ortega y Chávez que las televisiones de todo el mundo pusieron en evidencia en la clausura de la Cumbre Iberoamericana.

Es posible que, al reaccionar como lo hizo, el rey de España transgrediera el protocolo. ¡Pero qué alegría nos deparó a tantos latinoamericanos, a tantos millones de venezolanos! ¿La prueba? Que he escrito este artículo arrullado por los animados compases del flamante pasodoble que ahora entonan y bailan en todas las universidades venezolanas, que se titula "¿Por qué no te callas?" y cuya tonadilla y letra llueven sin tregua sobre mi computadora.

Buena, Mario.

¿Por qué no te callas? en paso doble, el nuevo éxito anti Hugo Chávez

24 octubre 2007

VARGAS LLOSA Y LA POLITICA

Algunos se han sentido preocupados por la reincidencia de Mario Vargas Llosa en la política partidaria, a través del español Partido Unión, Progreso y Democracia (UPD), que ha cofundado junto con Rosa Diez y Fernando Savater. Tanta ha sido la rabia de quienes, desde la orilla ideológica contraria, esa que financian los petrodólares autoritarios de Hugo Chávez directa o indirectamente, combaten los postulados liberales que, incluso, el habitualmente decente César Hildebrandt se lanza en un derrame biliar de denuestos contra el escritor: “Cada día más reaccionario, cada día mas intolerante, cada día más envanecido (...) anacrónico (es) el pobre señor Mario Vargas Llosa (...)perseguido de todos los doctorados honoris causa que le llegan a ofrecer y odiador reciente de Jean Paul Sartre, el hombre que rechazó el premio Nobel de literatura, ese que desespera al odiador”.



Claro, como si no fuera poco,
sale Camilo Fernández Cozman, que dice ser crítico, y señala que el paradigma de Vargas Llosa es “la exclusión del otro”. Es decir, la discriminación, el elitismo, y el racismo oculto o desembozado. Además de la intolerancia y el combate desleal e ilegal. Es decir, todo aquello contra lo cual MVLL ha luchado durante tanto tiempo, y aún ha seguido luchando, para desconcierto – y descontento – de todos los extremistas de todos los espectros. Pero señalar que su participación en la política, como muchos han calificado constantemente, es una simplificación absurda, un error de perspectiva y un prejuicio, tan característico en los progres, izquierdistas políticamente correctos y demás especies de similar pelaje.

Soy de aquellos que considera a Vargas Llosa como un modelo de corrección política (no necesariamente ideológica, que en todo caso, puede ser adscrito al clásico ejemplo de las conversiones necesarias, transparentes y ampliamente ventiladas, suficientes para no dudar de la honestidad y la consecuencia del converso). Y creo que su valiosa participación en las elecciones de 1990, precisamente le dieron una autoridad moral suficientes como para , aún cuando puedan no ser necesariamente afectas a la nuestra, sus ideas son defendidas con un templo, un aplomo, una pasión y sobre todo sin oportunismo ramplón, sin esos zigzagueos tan constantes que suele tener nuestra clase intelectual, o nuestros dirigentes y autoridades, entre ellos los líderes que, lamentablemente, dirigen nuestros destinos.

Muchos de los que descalifican al Vargas Llosa político debido a su poca efectividad para ganar las elecciones o la incapacidad que tuvo para saber entrarle a las artes sombrías de la doble moral y la criollada, en las que incurrieron los grandes motores de masas que después se convirtieron en gobernantes, todos ellos afectados por casos de ineptitud, corrupción, autoritarismo y altas dosis de miseria moral. Es decir, el hecho de no ser un político exitoso (al estilo de los tradicionales), no lo hace un político descalificado. Al contrario, MVLL dejó más de una lección y, además, muestras más que claras que su compromiso con la consecuencia lo llevó, inclusive, a perder las elecciones (una de las más sucias y nefastas que recuerde la historia reciente del país, donde la mano del APRA y la actitud de la izquierda fueron patéticas y lamentables) con tal de no dejar de lado su enorme apego a la decencia y los postulados éticos y programáticos que propugnaba.

Digamos que la nueva participación política de Vargas Llosa es más bien una clarinada de alerta y un deseo expresivo por adecentar los altos niveles de mentira, mediocridad, radicalismo y confrontación insulsa, aún cuando esto no lo entiendan o no quieran entenderlo aquellos que precisamente hoy se lamentan por los altos niveles de viveza y picardía que abundan en nuestra presunta elite dirigente.

Link: Vargas Llosa en reunión de UPD 1
Link 2: Vargas Llosa en reunión de UPD 2

17 abril 2007

SOBRE LIBROS Y TUNDAS

1.- No creo que sea una buena idea contrariar la voz de los críticos, sobre todo cuando se reúnen en un aquelarre literario para celebrar al tótem mayor de la literatura latinoamericana, el archifamoso Gabo García Márquez. Sin embargo, aunque El amor en los tiempos del cólera pueda ser considerada la gran novela de los últimos 25 años, superior a ese espléndido retrato del totalitarismo llamado La Fiesta del Chivo de Mario Vargas Llosa, con el enorme respeto que tengo por los dioses paganos, la mejor obra de este tiempo es aquella que los expertos nominaron tercera: Los detectives salvajes, del chileno Roberto Bolaño.

2.- Deberíamos leer un poco más a Bolaño en la amazonía (en vez de estar haciéndole tanto eco a una novelita tan desfasada como La Vorágine). Murió hace cuatro años, cuando estaba en la cresta de la ola, cuando ya había ganado el premio Rómulo Gallegos por una obra que se describió como apasionante, excepcional, bizarra y altamente novedosa. Digamos que fue el padre mayor y anhelado - después de Vargas Llosa - de todos esos chicuelos del insolente Mc Ondo: Alberto Fuguet, Edmundo Paz Soldán y Ray Loriga (con todo lo talentosos que pueden ser, para desconcierto y furia de los críticos argolleros y estreñidos). Pero Bolaño no vivió una vida feliz, sufrió, mucho más de lo que uno puede sufrir en el camino de labrarse un oficio y un nombre. Genio y talento puestos al servicio de sus neuras más radicales, de sus dolores más intensos, de sus afecciones más lacerantes. Los detectives salvajes es parte de una obra que abraca libros excepcionales como Putas asesinas, Antología de la literatura nazi en América Latina, Estrella distante, La pista de hielo, El gaucho insufrible, Monsieur Pain y un libro inclasificable y babélico como 2666. El legado de Bolaño debería ser puesto como lectura obligatoria en las clases de docencia de la UNAP, en la facultad de comunicaciones de la UPI, en todos los sitios donde haya un alumno ávido de conocer de verdad lo que es literatura, en vez de perder el tiempo con huevadas “telúricas”, llenas de dislates y harto contrabando ideológico.

3.- Desde la última vez que nos reunimos en una Semana del Libro de Tierra Nueva, el 2005, no había reabierto una novela tan interesante como Al Piano, del célebre escritor francés Jean Echenoz. Me gusta porque esté bien escrita, pero sobre todo porque trata una historia alucinante: la de un pianista promiscuo y pródigo que de un momento aparece pagando sus pecados en un purgatorio terrenal. Ese purgatorio se ubica en Iquitos, con sus encantos y desencantos actuales. Aunque muchos creamos que en esta ciudadela hay muchos problemas, jamás nos habíamos a fabular sobre ella como el limbo del placer y el dolor, del sufrimiento y la redención. Búsquenlo y léanlo, no se van a defraudarse.

4.- No recuerdo haber leído hasta el momento una excepcional obra literaria escrita y editada en Iquitos, por un loretano desde, por lo menos, el año 2002, con Inquilinos de las Sombras, de Percy Vílchez (a pesar de la solidez poética de Retorno al Parque de los pescados de Carlos Reyes; el valor periodístico y testimonial de Todo tiempo pasado fue mejor, de Jaime Vásquez y la osadía encaminada de Media vida de “Puchín” González-Polar). De lo último, más de lo mismo. Incluso en los últimos tiempos el mercado editorial nos ha ido inundando de librillos descartables, pésimamente diagramados, con errores de ortografía deplorables y, lo peor, pésimamente escritos (uno de los casos más patéticos fue la colección de libros del Gobierno Regional del año pasado, summum de todos los despropósitos, con muy poco respeto por los autores). De todos los libros que he ido leyendo, con alarma, asombro y desilusión, quien salva de la mediocridad es la novela de Cayo Vásquez, Hostal Amor. Aunque con fallas de estructura, algunos problemas de trama y ciertos claroscuros formales, sin embargo, Hostal Amor se impone con una narración sencilla que atrapa, y que retrata superficialmente los vericuetos de la soledad, sexual y sentimental de personajes tan citadinos y excéntricos de nuestra cotidianidad (un despistado incluso escribió epítetos absurdos contra el libro en un diario local, demostrando que de literatura sabe lo que yo de física cuántica). La propuesta es arriesgada y auque no sea del todo lograda (una gran obra demora años en ser creada) sin embargo es la clarinada de alerta que algo puede pasar con la nueva literatura iquiteña. Vásquez es joven y tiene más cosas que decir, como varios miembros de su generación (incluyendo el infelizmente fallecido y talentoso Igor Panduro). El tiempo de la posta ha llegado. Es tiempo también que los editores y la comunidad estén atentos antes que la ola los inunde.

16 abril 2007

VARGAS LLOSA HABLA SOBRE AMAZONIA

En medio de su reciente visita a Iquitos y la selva loretana, Mario Vargas Llosa conversó con el periodista Jaime Vásquez, quien lo pudo abordar en extenso, y cuya entrevista se puede leer en extenso en la reciente edición de la revista cultural Katenere, cuyo editor es el reconocido narrador iquiteño Percy Vilchez. Acá algunos extractos de esta entrevista al vuelo con MVLL:


-¿Por lo visto eso (la visita a la selva y la reseva Pacaya Samiria) lo tiene de buen humor?

De buen ánimo porque hemos hecho un paseo muy lindo. Hemos estado una semana recorriendo el Amazonas, parte del Marañón, parte del Ucayali y buena parte del río Tapiche. Ha sido una expedición muy bonita. La verdad que hemos tenido un tiempo magnífico. Así que hemos podido ver muchos pájaros, monos, cocodrilos, peces, hemos podido bañarnos …

-¿Y el bufeo colorado?

El bufeo colorado, si, y el negro.

-Con lo difícil que es toparse con ellos.

Es más raro el negro, pero es más bonito. El colorado no es tan bonito. La verdad que fue un paseo precioso porque la Amazonía es una región bellísima. Lo que me ha sorprendido mucho es que vengan tan pocos compatriotas a hacer esta excursión. Nos decían en el barco que a pesar de que llevan varios años haciendo esta travesía, fue la primera vez que en un barco hubieron tantos peruanos, pues generalmente son extranjeros y que muy raramente hay grupos de peruanos. O sea que hay que estimular a nuestros compatriotas a que vengan con más frecuencia a conocer esta región tan bonita.

-¿De pronto se ha burocratizado mucho las visitas al Pacaya-Samiria, haciéndolas bastante caras?

Puede ser que esa sea una razón. Pero si usted piensa en la cantidad de peruanos que van a visitar el Cusco, por ejemplo, o Arequipa, que van a la sierra a ver los carnavales a Cajamarca, yo creo que muchos peruanos de la costa o de la sierra podrían venir a conocer la selva, que hasta ahora no ha sido suficientemente aprovechada desde el punto de vista turístico, a pesar de tener una variedad tan enorme de atracciones para cualquier persona que tenga un poco de sensibilidad y de curiosidad.

-¿De pronto es motivo de inspiración para otra novela con escenarios amazónicos?

Pues ya he escrito tres, imagínese, je, je. He escrito tres novelas que están situadas en la Amazonía.

-Por lo visto, cada vez que viene surge una novela.

¿Si, no?. Esta es una región que para mí fue muy importante en mi vida porque no solamente escribí esas tres novelas, sino que además tengo muchísimos recuerdos muy gratos de todos los viajes que he hecho por la Amazonía. En todas las regiones amazónicas siempre he sentido una gran afinidad, una gran cercanía. Y este viaje ha sido uno de los más bonitos. Claro, en condiciones mucho más cómodas que los otros viajes que he hecho. Yo recuerdo la primera vez que viajé por la Amazonía el año 1958. Había que viajar en condiciones muy, muy precarias. La Amazonía estaba prácticamente incomunicada en esos momentos, no solo del resto del Perú sino entre ella misma. Eso felizmente ha cambiado mucho hoy en día. Pero todavía creo que se podría hacer mucho más.

-¿Se encontró con algunos amigos que les ayudaron en sus trabajos pasados?

Me encontré con amigos. Bueno, hay un amigo que desgraciadamente ya no está entre nosotros, que es ‘El chino’ (Julio) Alarcón. Una persona muy conocida en Iquitos. He podido hablar con su viuda. A él lo quise mucho porque fuimos compañeros en el Colegio Leoncio Prado y luego él me prestó una ayuda invalorable cuando estuve escribiendo “Pantaleón y las Visitadoras”. No solo porque él conocía Iquitos maravillosamente, sino porque tenía amigos en todas partes y, entonces, conseguí una gran cantidad de información sobre el tema que yo estaba escribiendo. Así que me apenó mucho saber que ya no estaba entre nosotros. (...)También me enteré que un hijo de una persona que inspiró uno de los personajes de mi segunda novela “La casa verde”, Fushía, acaba de fallecer en Iquitos. O sea que también este viaje ha sido un poco nostálgico porque me ha trajo recuerdos de experiencias anteriores.

-¿En quién se inspiró para la voz del Sinchi, en “Pantaleón y las Visitadoras” ?

En un periodista que todos ustedes conocen. Aquí en Iquitos era un periodista muy sintonizado. Yo, pues, como hacen los novelistas, le cambié no solo el nombre sino que le añadí y le resté atributos. Pero en esa época el personaje era muy conocido aquí en Iquitos. Era un personaje que tenía un programa de radio muy popular y era muy divertido, porque las cosas que él decía en la radio provocaban siempre grandes polémicas y a veces muchos escándalos. Aunque yo no lo conocí personalmente nunca, si llegué a oír su programa alguna vez. Ahora, la versión que doy de él en “Pantaleón y las Visitadoras” es una versión muy libre, muy alterada por la fantasía, por la imaginación. Pero tanto este personaje como la mayor parte de los actores de mis novelas, siempre tienen un modelo real. Un modelo que yo no repito fotográficamente, sino lo transformo, lo altero, pero la raíz, el punto de partida, es siempre un personaje real.

-¿Fushía no fue ficticio?

No, el nombre era Tushía. Yo nunca lo vi. Pero la leyenda de él me persiguió por todo el alto Marañón, porque en todas las aldeas, en todos los pueblos, en las misiones que habían por allá, o incluso en los puestos militares, todo el mundo hablaba de Tushía. Hablaban de sus proezas, si estas se pueden llamar así, pues generalmente eran asaltos a las tribus, a los poblados para apoderarse de las pieles, de las bolas de caucho. Era un personaje que tenía una leyenda negra. Se hablaba de un harem de chicas que había robado durante las incursiones que hacía. O sea, había toda una mitología en torno a este personaje. ¿Cuál era la realidad y cuál era la fantasía? En esos casos es difícil decirlo, pero eso me dio la idea del personaje de “La Casa Verde”.

-¿Vino con alguna intención literaria?

No, vine solo a pasear. Esta vez he venido solo a pasear, pero uno nunca sabe, porque esas intenciones surgen después de vivir ciertas experiencias que se quedan grabadas en la memoria y de pronto comienzan a desarrollarse en forma de historias.

-¿Siempre estuvo la Amazonía presente en sus obras?

Siempre. Bueno, como digo, escribí tres. Y en las otras que he escrito siempre hay referencias. En “Conversación en la Catedral”, por ejemplo, hay muchos capítulos que ocurren en partes de la Amazonía. O sea que esta es una región con la que yo he sentido siempre una gran simpatía.

06 marzo 2007

EL DERECHAZO DE VARGAS LLOSA: EL OJO MORADO DE GARCÍA MÁRQUEZ

El fotógrafo colombiano Rodrigo Moya difundió en el diario mexicano La Jornada por primera vez una fotografía tomada hace 30 años al escritor colombiano Gabriel García Márquez con los efectos de la presunta agresión que sufrió por parte del peruano Mario Vargas Llosa y que puso fin a la amistad entre ambos.
Moya, quien cuenta la historia de aquel incidente en un artículo titulado "La terrífica historia de un ojo morado", sacó la foto el 14 de febrero de 1976, dos días después del famoso puñetazo inflingido por Vargas Llosa, que se ha convertido con el paso del tiempo en motivo de variados comentarios y rumoroes sobre las causas del mismo.
Según cuenta Moya, recordó que al verlo preguntó al escritor qué había pasado y éste "atribuyó la agresión a las diferencias (con Vargas Llosa) que ya eran insalvables en la medida que el autor peruano "se sumaba a ritmo acelerado al pensamiento de derecha",

Según la mujer de García Márquez, Mercedes: "En una exhibición privada de cine, García Márquez se encontró poco antes del inicio del filme con el escritor peruano. Se dirigió a él con los brazos abiertos para el abrazo. ¡Mario...! Fue lo único que alcanzó a decir al saludarlo porque Vargas Llosa lo recibió con un golpe seco que lo tiró sobre la alfombra con el rostro bañado en sangre".
"Es que Mario es un celoso estúpido, repitió Mercedes varias veces, cuando la sesión fotográfica había devenido en charla o chisme", dice Moya.
Según el cable de la agencia EFE, el fotógrafo dedujo de los comentarios que se hicieron aquel día que "mientras ambas parejas vivían en París los García Márquez habían tratado de mediar los disturbios conyugales entre Vargas Llosa y su esposa Patricia, acogiendo sus confidencias" "Como suele suceder, los consejos o comentarios de la pareja colombiana rebotaron hacia Vargas Llosa cuando éste volvió al redil y se reconcilió con su esposa", indicó Moya. "Y lo que sea que se hubiese dicho o sucedido, el caso es que el peruano se sentía gravemente ofendido, y su furia la resolvió de aquella manera expedita y salvaje", indicó, Moya, confirmando indirectamente las versiones que ciruclaron por tanto tiempo sobre aquel legendario derechazo.

13 febrero 2007

BREVE ENTREVISTA A VARGAS LLOSA EN IQUITOS

El periodista loretano Jaime Vásquez, director del diario Pro&Contra, pudo arrancarle algunas palabras al escritor mario Vargas Llosa horas antes que culminara su visita a la ciudad de Iquitos. A continuación, algunos extractos de la misma:

Pro & Contra: ¿Qué tal su viaje por el Amazonas y la visita a la Reserva Pacaya Samiria?
MVLL: Fue un viaje muy lindo. La verdad, hemos tenido mucha suerte porque el tiempo se portó muy bien, hemos tenido sol radiante todos los días, hemos podido hacer paseos, bañarnos en lagunas, en ríos paradisíacos. La verdad que la atención en el barco en que hemos viajado fue espléndida y todos mis amigos y yo mismo hemos regresado muy contentos y llenos de entusiasmo por la amazonía peruana.

P&C: ¿Qué recuerdos le vinieron a la mente al recorrer el Amazonas y pasear nuevamente por Iquitos?
MVLL: Me vinieron muchos recuerdos, también pude hacer comparaciones, la verdad que yo viajé antes por la Amazonía en condiciones muy precarias, muy difíciles, en una época en que realmente era una enorme complicación trasladarse a cualquier parte por que no había transportes cómodos y modernos. Ahora se nota un cambio extraordinario y al mismo tiempo he visto que Iquitos creció muchísimo y definitivamente recordé experiencias que fueron definitivas en mi vida, que las viví aquí en la Amazonía desde el año 58 que fue la primera vez que vine, así que en todo sentido ha sido un viaje inolvidable.

P&C: ¿A raíz de este viaje tendrá planeado escribir un artículo o una nueva novela de la Amazonía?
MVLL.: Bueno, eso nunca se sabe. Uno vive ciertas experiencias, luego esas experiencias pasan a la memoria, se convierten en recuerdos, en imágenes y algunas veces estas imágenes son fecundas y lo estimulan a uno y lo inducen a vivir, así que el viaje fue tan placentero, tan grato, que quien sabe a lo mejor sale alguna historia de aquí.

P&C:
¿Cómo la segunda parte de “Pantaleón y las visitadoras”?
MVLL: A lo mejor, quien sabe (sonrisas...)

07 febrero 2007

EL PESCADO DE VARGAS LLOSA

Tan sólo bastó mencionar el nombre del escritor Mario Vargas Llosa para que con una ligera sonrisa y con las manos juntas sobre la mesa, Celia Chong Vda. de Alarcón, recordara de inmediato las historias que su esposo Julio Alarcón le contara sobre su época estudiantil al interior de la Escuela Militar “Leoncio Prado”, donde compartió camarote con el ahora famoso escritor Mario Vargas Llosa, quienes luego de muchos años se convirtieron en grandes amigos, a tal punto que cada vez que Vargas Llosa llegaba a Iquitos, lo primero que hacía era visitar a su amigo Julio Alarcón, quien siempre le esperaba con un buen pescado ahumado.

Celia Chong contó que su esposo fue una de las personas que estuvo al lado de Mario Vargas Llosa la vez que vino a Iquitos a recaudar información para su novela “Pantaleón y las visitadoras”, tal como se puede ver en la fotografía que fue tomada en el ex puerto de la Plaza Castilla.

Una de las cosas que más recuerda, fue la vez que su esposo le preparó a Mario Vargas Llosa una torta con el escudo del Colegio Militar “Leoncio Prado”, para que celebre su cumpleaños en Iquitos, sin embargo como el escritor tenía que regresar, agarró la torta y se la llevó a Lima, donde al llegar dijo a los medios de comunicación que lo esperaban en el aeropuerto, que la torta que llevaba consigo le había regalado su amigo de Iquitos, “el chino” Alarcón.

El día del cumpleaños de Vargas Llosa, fue la última vez que estos dos grandes amigos estuvieron juntos, con su viaje al extranjero del escritor se perdió parte de la comunicación, a tal punto que el día que falleció el recordado Julio Alarcón, su esposa trató de comunicarse con Vargas Llosa para darle la mala noticia, pero esto fue imposible.

La viuda del “chino” Alarcón contó que uno de los últimos deseos de su esposo fue que el día que regrese su amigo Mario Vargas Llosa a Iquitos, ella y sus hijos, le entreguen un obsequio, el cual, desde la partida de don Julio Alarcón, fue guardado por la señora Celia, quien pacientemente esperó varios años para poder darle personalmente al amigo de su esposo, por lo que espera con muchas ansias reencontrarse con Mario Vargas Llosa y su esposa, para hacer realidad el deseo de su querido “gordo”.
Tomado de diario Pro&Contra