18 mayo 2007

EL BEBE PISTOLERO

¿Un niño de 10 meses puede portar un arma y dispara en defensa propia? Para las leyes norteamericanas, claro que sí.

El caso más alucinante del que tengo noticias en materia de este tipo de permisividades es la del pequeñín Bubba Ludwing, quien a pesar de no cumplir el año de vida, ya tiene licencia de porte y uso de armas del estado de Illinois, EE. UU. ,el cual le fue autorizado luego de que su padre, Howard, llenara por Internet el formulario para una licencia de armas y el pago de 5 dólares. Recordemos que en la extraña mentalidad de los derechos ciudadanos, garantizada constitucionalmente, en dicho país todo ciudadano tiene derecho a portar armas.

El orgulloso padre, quien le contó su historia al
Chicago Sun-Times, ha señalado que todo surgió a raíz del nacimiento de Bubba, cuando su abuelo decidió comprarle un arma de regalo, específicamente una Beretta de cañón corto. Para no quedar mal, Howard se decidió a sacarle la autorización a su hijo. Lo divertido es que se incluye una fotografía del nene sin tener ni tan siquiera los dientes de leche. Un garabato figura como firma de Bubba, quien para todo efecto normativo estadounidense en un "pistolero legal". Pero lo más entretenido para el papá Howard es que la licencia de Bubba figurará como una adorable contribución a su álbum de fotos".

Claro, el pequeño Buba podrá disparar a alguien si le place, en defensa propia, pero no podrá comprar una cerveza ni una revista pornográfica hasta que sea mayor de edad. Con esta noticia, que puede parecer pintoresca, en realidad los EE.UU demuestran que no han aprendido un comino de las tragedias de escuelas y campus universitarios como Virginia Tech, y prefieren echarle la culpa a películas de terror o extranjeras como Oldboy. Ah, a veces las leyes norteamericanas (y quienes las hacen) son tan estúpidos.

En tanto, aquí tienen un pequeño extracto de la CNN sobre el adorable Bubba y su licencia para matar.

GRAN COMBO CONTRA LA INDIGNIDAD

Por una cuestión de principios, he decidido adherirme a Basta,Faverón.

No tengo ningún problema personal ni rencilla contra el aludido (es más, suelo ser un lector constante de los comentarios literarios y análogos en su blog Puente Aéreo, que me parecen a menudo atinados e interesantes). Pero creo que su valía profesional ha ido a contracorriente de su actitud personal para con varios de aquellos que no han tenido comentarios favorables (en lo literario o en los temas de debate, ojo), a los cuales suele atacar de modo muy artero, hostil y a veces absurdo.

Uno puede permitirse defenderse de ataques inmundos o rechazarlos de modo hidalgo, y proporcionado. Pero no puede convertir un espacio tan democrático como el internet en un vehículo de polarización y de ofensas personales, de ventilación bajezas, de sutil chantaje y alevosía sicaria (como la carta-basura dirigida a E.R. que se publica en el manifiesto). Son ese tipo de actitudes que la blogósfera y toda debe rechazar, así como debe rechazar el infundio, el resentimiento, la patología convertida en post o comment (de cualquier bando). La inmundicia, material, espiritual - con nombre y apellidos o la cobardemente anónima - cualquiera fuera ésta contra la dignidad, la intimidad o el honor de las personas, tienen lugares adecuados donde colocarse: el tacho de desperdicios o el excusado.

Por eso esa es una adhesión vigilante y de principios. Así como a cualquier blogger le puede suceder, incluso al señor Faverón, allí debemos estar para defenderlo de esas cochinadas. Por lo demás, como los demás adherentes (bloggers y personas valiosas y resaltables) creo que las guerritas inútiles son un pasatiempo infantil que ya no podemos - ni debemos - darnos el lujo de seguir jugando. El autocontrol en realidad funciona mejor que las regulaciones impuestas.

Es todo lo que diré al respecto. Ahora, a seguir posteando y comentando de temas mucho más interesantes y luminosos que éste, con inteligencia, decencia, altura y calidad, pues.

PD: Solo por esta vez, debido una cuestión de inevitable busqueda de confianza y tranquilidad en la blogósfera, no se postearan comentarios de ningún tipo sobre este tema.

ALAN EN 51%: LA LUNA DE MIEL SE ACABÓ

Es difícil predecir si el 51% de aprobación que le otorga el Instituto de Opinión Pública de la PUCP a la popularidad del presidente Alan García continuará descendiendo en los próximos meses. Por lo pronto, en dos meses ha pasado de 64% en marzo, a 56% en abril y este porcentaje, que lo acerca peligrosamente a los niveles promedios de aprobación latinoamericana.

Digo que estos niveles de popularidad son peligrosos porque el presidente peruano es un obsesionado con su perfil ante los vaivenes del favor y la lisonja ciudadana. Ya se ha probado que García hará todo lo que esté a su alcance para seguir con porcentajes astronómicos de aprobación (incluso estuvo a punto de modificar a la mala el sistema de evaluación de proyectos de desarrollo SNIP, que le pudo costar un baño populista a costa de la caja fiscal y la renuncia de su ministro de Economía, Luis Carranza).

Aunque Fernando Tuesta, analista político, indica que la desaprobación presidencial (que ha aumentado de 31% a 39% en un mes), puede significar una polarización en relación a la figura del presidente, vinculada básicamente a la sobre-exposición de su figura, hay factores que indican que la figura más desgastada ha sido la de sus escuderos. Ante el desembalse de expectativas sociales, han quedado a tiro de muerte el premier Del Castillo y el vocero parlamentario Mauricio Mulder, quienes parecen seguir saliendo magullados por cada desatino gubernamental. Y explica, en parte, porque Mercedes Cabanillas, a pesar de los escándalos en el seno del Congreso, goza de la más alta popularidad dentro de líderes de los poderes del Estado, debido precisamente a que ha guardado un perfil menos abierto en su defensa de García.

Efectivamente, los graves problemas de corrupción (casos MININTER, mermelada de Garrida Lecca a cierta "prensa", filtración de información de inteligencia de la Marina), el copamiento aprista del aparato estatal, la mayor presencia fujimorista en las decisiones de gobierno (caso Pandolfi, poder fáctico del vicepresidente castrense Luis Giampietri) y, sobre todo, la sensación de que no se está atendiendo los verdaderos problemas económicos y sociales del país y no hacerles frente con decisión y pertinencia ( y no como el caso del ministro de Agricultura, José "Chiquitín" Salazar, incidir en el error dos veces), han mellado la popularidad del líder aprista. Evidentemente, luego de 10 meses de gobierno, el presidente ya no puede alegar ser un recién llegado. La gente reclama medidas concretas y decisiones reales para su bolsillo y su estómago. Parece que la luna de miel ha acabado para el señor García.

Foto: Correo

17 mayo 2007

LA IRA DE LA SEÑITO (UNA ANECDOTA MEMORABLE)

Era octubre del año 2005. La Señito de la televisión peruana había publicado un libro bastante chismosón, llamado "Mi nombre es Gisela", una suerte de autobiografía complaciente, escrita por un negro literario como Mávila Huertas, el cual era un éxito de ventas en todo el Perú. La rubia, en su revista de nombre homónimo, daba clases de valoración, familia, sexualidad, belleza y cositas tan así...No había duda, era la chica dorada del showbusiness y, aunque claramente había dejado las pantallas y ya no era la increíble mujercita que tenía encadiladas a miles de amas de casa en sus famosos programas del mediodía, igual, la vida le trataba regio. La obrita de marras, era una buena oportunidad para que la Señito desembarcara en Iquitos, invitada por la editorial Tierra Nueva, que anualmente realiza la Semana del Libro y que ese año había llevado a Ernesto Cardenal, Ricardo Uceda, Jorge Coaguila, Jaime Campodónico y César Ferreira. La Diva, pues, era una locura que garantizaba público, pero en todo caso brillo intelectual, eso se lo dejaba para los otros distinguidos invitados.

Pero bueno, más allá de su presentación (que pueden revisar en un
post especialmente dedicado a dicha ocasión) lo que a mi me llamó la atención fue la forma cómo la especialmente adorable y fabulosa Gisela iba cambiando su actitud mimosa conforme iba pisando más firme los detalles de la visita. Acompañada de Susana Umbert, su manager, que puede ser usualmente una arpía (pero con lindos modales), las condiciones de la Diva fueron muy claras: distribución total de la revista Gisela en la ciudad, no cámaras de Magaly TV o ATV y hacer la presentación al mediodía ( y no en la noche, como todas las actividades tradicionalmente estaban previstas).Además, lo típico, hotel 5 estrellas y movilidad. Ah, la rubia no viajaba en ninguna otra compañía aérea que no fuera LAN (de su "gran amigo" Emilio Rodríguez Larraín).

Cosas del destino,me tocó asumir en cierto modo el anfitrionaje de la "escritora del año". La verdad es que Gisela me cayó bien, sin embargo sabía que su personaje era bastante preparado. En persona, era mucho más callada, mucho menos risueña, más extenuada y que hablaba poco (todas las preguntas u órdenes las daba -en su típico tonito gamonal rr.pp - Susana Umbert). Lo cierto es que el día de la presentación, que había sido movida para el mediodía, luego de hacer esperar casi 45 minutos al público que repletaba el Hotel Dorado Plaza, por varias descoordinaciones producto de todas las correrías para contentar a la diva, a alguien de Tierra Nueva se le olvidó reconfirmar el pasaje de la Señito y su acompañante. Y en cierto horario iba a ser imposible viajar esa misma tarde,en dicho vuelo, por cuestiones de capacidad. la otra opción eran los demás vuelos de otras compañías.

El gobierno regional, por intermedio de la esposa del presidente, la señora Silvia Arbildo, había prestado muy amablemente una de sus camionetas. Luego de la exitosa presentación, La Señito y su amiga decidieron tomar su equipaje e irse para el aeropuerto. Al llegar, el presidente de Tierra Nueva, periodista Jaime Vásquez Valcárcel, le dijo que el vuelo de LAN estaba lleno y no podían viajar en él, pero que tenía otra opción que ya había sido confirmada. Allí empezó el pandemonio. Susana Umbert empezó a moverse como posesa, dando alaridos de indignación que se escuchaban en todo el Aeropuerto. Junto a Jaime Vásquez , y sabiendo que no era su culpa este retraso, tratamos por varios medios de buscar un cupo y embarcar al dúo en LAN. La gente de dependencia de la aerolínea, sabiendo que no se podía hacer nada debido a que el avión iba repleto, le dijo a Umbert estos motivos, pero ella, insistente casi hasta la nausea, iba a llamar a su "amigo" Emilio para que, si era posible, le fletaran un avión para que regresaran a Lima.

Fue el momento en que Gisela apareció. Había esperado pacientemente por más de 45 minutos en el carro, conversando con la esposa del presidente. Hasta que, ante la complicación de no poder viajar, llamó a Umbert, que había llamado a todo el Perú para que la subieran en LAN, y pidió que se acercara Jaime Vásquez. Lívida, explotando, dejó de ser la dulce animadora y se convirtió en una versión terrible e inimaginable de ella misma. Allí pasó lo que ustedes más o menos imaginan: casi las mismas palabras pero en otro contexto con el que acribilló al fotógrafo de la revista Magaly.

Algunas frases memorables:

- Quién eres tú para no permitirme ver a mi madre en el día de su cumpleaños?
- ¿Quién te ha dado el derecho para tratarme así?
- Yo soy Gisela y tú no me llegas a los talones.
- Yo no vuelvo a trabajar con ustedes.
- Es increíble los informales que trabajan en tu asociación

El famoso "Tú comes de mi fama" no se dijo exactamente, pero hubo algún tipo de palabras parecidas que ahora no recuerdo. Los testigos presenciales nos encontrábamos sorprendidos, ante el ataque a Vásquez ("ni mi madre me riñó tanto como la Señito", me dijo después) y el regreso al barrunto de la Diva. Inmediatamente, luego de desfogar todo su bilis, simplemente se metió al counter de Tans Perú, le pagamos el pasaje y ella simplemente no se despidió de nadie. Iquitos en ese momento había pasado a un segundo plano, además de su negativa absoluta a viajar en otra aerolínea que no fuera LAN.

El carácter de la Señito es tan especial. Por eso, cuando habla de televisión blanda y todo eso, yo digo ¡Mi madre, sálvennos del carácter de la suavecita Gisela Valcárcel!

MANUAL PARA RECONOCER A UN SEUDO SINDICALISTA

Luego de la captura de Vicente Aponte (en la foto), conocido dirigente sindical que se hacía pasar por luchador social y defensor de las causas del pueblo obrero y proletario, y por lo bajo, intentaba cobrar cupos de extorsión a empresarios del sector constructor para no afectar la seguridad e integridad física de sus empresas, y ante el cada vez más reiterado caso de personajes de este tipo, que se disfrazan burdamente, he creído conveniente publicar un manual casero - easy to use - para reconocer a un delincuente en ciernes, diferenciándolo de un verdadero líder popular:

1.- No miran directamente a los ojos, son incapaces de sostener una mirada y, a menudo, voltean la cara aduciendo que en nuestras pupilas engendramos el gamonalismo patronal y la explotación laboral.

2.- Usan a Dios y a su familia como escudos para realizar sus imposturas y destruir las honras ajenas, sin importarles las familias ni el Dios de quienes pretenden abrumar con sus infundios.

3.- Son luchadores asalariados por algún lado, el cual sin embargo, no incluye los muertos y heridos que se cobran por lo bajo. Últimamente, quien paga generosas sumas de manutención es el Gobierno Regional, a cambio, obviamente, de que no se toque a su líder máximo. Pregunten, si no es verdad, a los “dirigentes” de la CGTP.

4.- Son empeñosos en coleccionar acusaciones por faltas administrativas, delitos, picardías, pendejadas, cochinaditas, ilícitos penales, etc. Algunos ya han recibido ciertas condenas y han sido encarcelados, donde, al parecer, toda la furia sindical se les ha borrado súbitamente, como si les hubiera dado “manchari”.

5.- Son duchos en el arte de tergiversar datos objetivos. Ante un mandato de detención, le dan la vuelta a la noticia y, teniendo como tontos útiles a los mismos bobos de siempre, señalan que este tema no corresponde a un legítimo asunto judicial, producto de una actitud de rebeldía y de desdén olímpico para con las leyes nacionales, sino son las mecidas de una mano negra.

6.- Son capaces de organizar plantones, marchas, paralizaciones y demás especies del mismo género, utilizando los móviles más excéntricos y desvaríos más exóticos, las cuales, sin embargo, cumplen el objetivo de cumplir el desangramiento de los centros laborales y la pérdida astronómica de horas-hombre.

7.- Son portadores de una personalidad bastante definida: resentidos, inseguros, creyentes de que el llamado “principio de autoridad” es una imposición de los ricos del mundo y no un deber que toda sociedad necesita acatar, sobre todo aquellas que han logrado un nivel de desarrollo más o menos evidente. Los complejos de inferioridad son compensados con una falta de respeto que en cualquier otro país civilizado ya hubiera recibido, si no una demanda, por lo menos una buena bofetada.

8.- Son expertos en el maquiavelismo y creen fervientemente en la máxima “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. No les importa realizar pactos que, al menos en teoría, se vislumbran como antinaturales. Lo que importa es que ambos cumplan la meta máxima: destruir al objeto de molestia.

9.- Han sido capaces de canibalizar como les ha dado la gana la infraestructura y el mobiliario de sus centros laborales, han sido capaces de robar a su antojo lo que no les pertenece, han sido capaces de inutilizar lo que no les había sido concedido en propiedad privada y han sido capaces, sobre todo, de que la gente les haya perdido completamente la noción de confianza.

10.- Son campeones del cinismo. Son genios del rostro cariacontecido y de la verborrea facilista y demagógica. Si sus bravatas “sindicalistas” se encontraran en proporcionalidad con las demandas que le hubieran logrado conseguir al grupo de trabajadores al que supuestamente representan, viviríamos en el paraíso, junto con los trabajadores que dicen tanto defender.

11- Generalmente representan a un grupo minoritario, bastante reducido dentro del propio centro laboral. Sin embargo, hacen más bulla que todo el regimiento de comandos de las Fuerzas Armadas.

12.- Les gusta pasar por caja para cobrar el chantaje que, de vez en cuando, le logran arrebatar a las resignadas dirigencias que caen en el círculo vicioso. Si es por dinerito fresco, o viáticos o pasajes, si es por alguna promoción inmerecida o por alguna actividad extracurricular con consecuencias crematísticas, ellos son los primeros en apuntarse y aplicar su estilo “termita”: arrasar con todo, absolutamente todo, hasta no dejar conchito alguno libre.

13.- Son los más tontos, los más trancados, los menos inteligentes, los más prejuiciosos, los menos preparados para la labor que les ha tocado desempeñar, por milagro de la Providencia o terrible acto del Diablo. Sus neuronas y su coeficiente intelectual siempre están en deuda con su boca desalmada y su gatillo fácil de sicarios.

14.- No les importa un maldito comino el porvenir de la gran masa laboral que sufre y vive día a día el grave problema de trabajar en el Perú con sueldos inadecuados y en condiciones difíciles.

15.- No les importa un maldito comino el porvenir de su centro de labores, que tiene que lidiar con la pobreza de recursos económicos, con las trabas de algunos desgraciados que sólo actúan en base a los cálculos políticos, con la terrible realidad que significa hacer gestión en un país donde la mayoría de los directivos son deshonestos, poco preparados y absolutamente insolidarios.

16.- No les importa un maldito comino el porvenir de su localidad, de su región y de la población en general. Sólo piensan, como pirañas asesinas, en la tajada que van a lograr para sus bolsillos.