03 agosto 2007

ALAN Y GARRIDO LECCA METEN SU CUCHARA EN VARGAS GUERRA

En el último mensaje de Fiestas Patrias, Alan García se refirió a Loreto solo en el momento de anunciar que se realizaría de todos modos la construcción del complejo habitacional megagigantesco en lo que antes eran los terrenos del famoso cuartel militar Alfredo Vargas Guerra. El proyecto correrá por cuenta del Ministerio de Vivienda y claro, ahí meterá su cuchara el bueno del ex-gordito ministro Hernán Garrido-Lecca. El proyecto ha generado las más variadas críticas, una de ellas la del investigador José Alvarez, pero es el Colegio de Arquitectos de Loreto quien ha formulado las más serias observaciones a un proyecto a todas luces apresurado y desproporcionado. He aquí sus atingencias:



COLEGIO DE ARQUITECTOS DEL PERU
REGION LORETO


PRONUNCIAMIENTO



El Colegio de Arquitectos del Perú, Región Loreto, con relación al anuncio de la construcción de viviendas en los terrenos que ocupa el Fuerte Militar Vargas Guerra se dirige al Señor Ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, al Señor Presidente del Gobierno Regional de Loreto, al Señor Alcalde de la Municipalidad Provincial de Maynas y a la opinión pública, para que, en cumplimiento a lo acordado en la Asamblea General del 11 del presente, expresar lo siguiente:

A partir de un caserío se construyó un puerto en la orilla del Amazonas dando origen a la ciudad de Iquitos reforzando así la presencia nacional en el espacio amazónico. La ciudad se expande espontáneamente con el trazo elemental del típico damero sin ningún criterio de planificación que contemple la reserva de áreas para su equipamiento urbano, tales como la recreación pública, la educación, la salud, etc. Tampoco contó con un esquema vial orgánico y jerarquizado de calles, avenidas, alamedas y vías de circunvalación. En 1886 el Comandante Enrique Espinar confeccionó un plano de calles y manzanas con el mismo criterio.

Las instalaciones militares ocupaban entonces los terrenos del actual cuartel Fernando Lores a orillas del río Itaya. Posteriormente, parte de estas instalaciones pasaron a ocupar otros terrenos, entre ellos una extensa área que actualmente ocupa el fuerte Vargas Guerra, en ese entonces situado fuera del trazo urbano.

La ciudad siguió creciendo y este enorme terreno del orden de 80 hectáreas quedó encerrado impidiendo la continuidad y fluidez de su sistema vial, constituyendo, además, un peligro para la seguridad de la población en caso de conflictos armados.

Como consecuencia de una nula, deficiente o incumplida planificación urbana la ciudad no cuenta hoy con el mínimo de áreas de recreación publica ni con un elemental equipamiento cultural. Las normas internacionales establecen un mínimo de 8 metros cuadrados por habitante. La ciudad de Iquitos no llega a los 2 metros cuadrados. Su actual población debiera contar con un mínimo de 400 hectáreas de parques para la recreación activa y pasiva y sólo cuenta con menos de 100. Por lo tanto, tiene un déficit del orden de 300 hectáreas para estos fines, resultando saturada de áreas edificadas.

Los terrenos que ocupa el fuerte Vargas Guerra están situados estratégicamente en el centro de gravedad del área urbana consolidada y rodeados de la mayor densidad habitacional. Colindan con la avenida Quiñónez integrante del principal eje de desarrollo de la ciudad y ruta obligada de las principales líneas de transporte urbano que facilitan su acceso desde cualquier lugar. Por su ubicación, magnitud y características estos terrenos son los únicos que reúnen las condiciones para constituirse en el “parque central” de la ciudad que absorba en parte el gran déficit de áreas verdes, alivie la contaminación ambiental y contribuya a bajar las altas temperaturas producidas por la concentración de pavimentos, coberturas metálicas y otros materiales.

Los criterios más avanzados del diseño urbano consisten en reunir en un solo complejo el principal equipamiento cultural de una ciudad. Este complejo arquitectónico es llamado Centro Cultural y está integrado por teatros, anfiteatros, bibliotecas, museos, salas de conciertos y todo tipo de instalaciones relacionadas con la cultura a fin de que su concentración y articulación faciliten su mejor funcionalidad, aprovechamiento y economía, además de constituirse en el símbolo de la cultura de una ciudad. Los terrenos del actual fuerte Vargas Guerra reúnen las condiciones ideales para albergar, demás, el Centro Cultural dentro de un entorno paisajístico acorde con las características ecológicas de la región.

POR LO EXPUESTO

El Colegio de Arquitectos del Perú, Región Loreto, en fiel cumplimiento de su responsabilidades corporativas consignadas en sus estatutos, entre otras, “Defender y respetar la calidad del hábitat fomentando su mejoramiento y la satisfacción de los intereses de la sociedad en relación con la arquitectura, el urbanismo, el ordenamiento del territorio, la defensa del medio ambiente, del patrimonio Cultural, arquitectónico, urbanístico, etc.” y “pronunciarse públicamente en el ámbito de la política nacional, regional y local en materia que corresponde al ejercicio de la profesión”,

CONSIDERA

Que, el fuerte Vargas Guerra, por razones de funcionalidad y seguridad ciudadana debe ser reubicado fuera de sus terrenos de expansión, concebido y edificado con una concepción moderna que responda a los criterios más avanzados para la defensa nacional.

Que el pretendido plan de edificación de viviendas en estos terrenos ejecutado en la capital desconoce la realidad de nuestras necesidades ambientales y de desarrollo urbano, constituyendo un contrasentido al saturar aún más un denso espacio urbano que adolece de un enorme déficit de áreas verdes.

Que existe un gran déficit de viviendas, sin embargo, éstas deben ser ubicadas en las amplias zonas reservadas para uso habitacional como lo establece el plan de desarrollo de 1996, donde se pueden edificar conjuntos habitacionales ecológicos y de avanzados conceptos de arquitectura tropical adecuados a la realidad regional.

Que la recreación pública activa y pasiva, tanto como el equipamiento cultural de los pueblos, constituyen equipamientos urbanos de primera importancia para su bienestar y desarrollo.

Que, conforme a la tecnología elemental del planeamiento, el sentido común y el plan regulador de la ciudad, los terrenos que ocupa el actual fuerte Vargas Guerra deben ser destinados a los servicios elementales de los que carece Iquitos como la Recreación pública activa y pasiva y un Centro Cultural de la ciudad.

EXHORTA

A las autoridades regionales, provinciales y al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento a reubicar el aludido proyecto de construcción de viviendas en terrenos de expansión señalados para esos fines y reservar los terrenos del fuerte Vargas Guerra para la creación del gran parque central de la ciudad y su principal Centro Cultural.

A la población iquiteña y regional, tomar consciencia de que la cultura conforma con la honestidad, un componente indispensable para el desarrollo de los pueblos. Consecuentemente, el urbanismo tiene el ineludible deber de propiciarla para el bienestar de las futuras generaciones evitando al mismo tiempo que su realización sea irreparablemente dañada por una decisión carente de sustento técnico.

A los colegios profesionales, universidades, asociaciones civiles y demás organizaciones regionales a mantenerse alertas para defender el bienestar ambiental y el futuro de las nuevas generaciones.

1 comentario:

Vicky dijo...

Completamente de acuerdo con este pronunciamiento. Felicitaciones al Colegio de Arquitectos que decidió decir las cosas claras y concisas. Ahora falta saber si las autoridades escucharán estas verdades y retrocederán en su plan de poner más concreto sobre el concreto en que se ha convertido nuestra amada ciudad.